Sociedad
Tarragona se consolida como uno de los principales destinos de exiliados de Venezuela en Catalunya
El flujo de solicitantes de protección internacional procedentes del régimen no se ha detenido en la última década y explica casi la mitad de todas las peticiones registradas en la provincia, en un contexto de salida prolongada que ya no se percibe como temporal

Un grupo de venezolanos se reunieron el pasado sábado en el Balcó del Mediterrani para reclamar "libertad" para su país y celebrar la captura de Maduro.
El exilio venezolano ha dejado de ser un fenómeno coyuntural para convertirse en una realidad estructural en la provincia de Tarragona. A lo largo de la última década, la llegada sostenida de ciudadanos procedentes de Venezuela ha configurado una diáspora estable provocada por la situación del régimen.
Según los datos de la Oficina de Asilo y Refugio del Ministerio del Interior, entre 2014 y 2024 se registraron en Tarragona un total de 4.537 solicitudes de protección internacional procedentes de todo el mundo. De ese conjunto, 1.967 —el 43 %— correspondieron a ciudadanos venezolanos, una proporción que sitúa a este país como el principal origen de las peticiones en la provincia durante ese periodo.
La evolución de las cifras refleja un crecimiento progresivo del flujo migratorio. En 2016, año en que comenzó a hacerse visible el aumento de llegadas, se contabilizaron 47 solicitudes de asilo en Tarragona, de las cuales 14 fueron presentadas por ciudadanos venezolanos. A partir de entonces, el número fue incrementándose de forma constante, en paralelo al agravamiento de la situación política, económica y social en la república.
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El punto máximo se alcanzó en 2022, cuando se registraron 1.110 peticiones de protección internacional en la provincia. De ellas, 517 procedían de Venezuela, el dato anual más alto desde que existen registros.
En los dos años posteriores, aunque el volumen descendió ligeramente, se mantuvo en niveles elevados: 407 solicitudes en 2023 y 382 en 2024, último ejercicio con datos disponibles. Esta última cifra supone más de una petición diaria y es la tercera más alta desde 2006, primer año del que se conservan estadísticas oficiales.
Un exilio sostenido en el tiempo
La persistencia de estas cifras evidencia que el desplazamiento de población venezolana no responde a episodios puntuales, sino a un proceso prolongado en el tiempo.
A diferencia de otros movimientos migratorios más coyunturales, el caso venezolano se caracteriza por su continuidad y por la presencia de núcleos familiares completos, lo que apunta a procesos de arraigo y reconstrucción de proyectos vitales en el territorio de acogida.
Aunque Venezuela lidera con claridad el listado de países de origen, las estadísticas de Tarragona incluyen también solicitudes procedentes de Colombia, Honduras, Perú, Siria, Afganistán o Senegal. Se trata de contextos muy diversos, pero que comparten la necesidad de protección internacional como vía de acceso a una vida segura y estable.
El éxodo provocado por la invasión rusa a gran escala de Ucrania no figura en estas cifras, ya que la Unión Europea activó un mecanismo administrativo específico de protección temporal distinto del sistema ordinario de asilo, lo que explica su ausencia en el cómputo general.