Infraestructuras
Los Regionals de Tarragona, paralizados hasta que los maquinistas den el visto bueno
El personal ferroviario protagoniza una huelga encubierta y solo 6 de los 140 maquinistas convocados acude a trabajar este jueves. El segundo día de apagón ferroviario deja las carreteras colapsadas y los usuarios al límite. ¿Qué pasará este viernes?

La estación de tren de Tarragona, vacía, sin Rodalies
Más de 400.000 usuarios del servicio de Rodalies y Regionals, en vilo, a la espera del chequeo en el conjunto de la infraestructura, para que pueda retomarse el servicio interrumpido desde el martes por la noche. Es el acuerdo al que llegaron los representantes sindicales de los maquinistas con Adif, Renfe y la Generalitat, tras una nueva jornada de apagón ferroviario, a la que esta vez también se sumó el colapso de las carreteras por el corte de la AP-7.
Catalunya
Rodalies empieza a restablecer el servicio con la línea R2 entre Sant Celoni y el Aeroport del Prat
Diari de Tarragona
Trece convoyes se pusieron en marcha para inspeccionar detenidamente cada una de las líneas. Ya a última hora de la noche reabría ,después de 48 horas, la R-2, entre Sant Celoni y el Aeropuerto, a la espera de que ya por la mañana pudieran reactivarse los Regionals.
En cada uno de los convoyes de auscultación viajaba personal de Adif y Renfe, además de un representante del sindicato de maquinistas, para revisar toda la infraestructura, además de los elementos próximos a las vías, como los árboles y el estado de las trincheras y taludes. Una ‘ITV’ «extraordinaria» que fue la ‘moneda de cambio’ para que los maquinistas regresaran a sus puestos tras una segunda jornada sin servicio, en la que Renfe no pudo operar, ya que solo seis de los 140 maquinistas convocados acudieron a sus puestos de trabajo.

Minuto de silencio en la estación de trenes de Tarragona.
Esto generó situaciones rocambolescas como la del primer tren de la mañana desde Tortosa, que salió puntual y que, cuando llegó a Tarragona, el maquinista informó a los viajeros por megafonía que tenían que bajarse porque se acababa el servicio, dejándolos tirados y sin poder volver a casa.
Expediente abierto
La encargada de dar a conocer el acuerdo fue la consellera de Territori, Sílvia Paneque, que ya a primera hora de la mañana anunció que desde el Govern se había abierto un expediente a Renfe por la negativa de los maquinistas a circular. Esta provocó una ‘huelga encubierta’ del colectivo, a pesar de que el día antes «Adif nos acreditó por la tarde que la red era operable y desde el Govern solicitamos al operador que prestase el servicio».
La portavoz del Govern compareció casi a las cinco de la tarde desde la conselleria de Territori, ubicada a escasos metros de la estación de Sants. En este segundo punto se había iniciado a las once de la mañana una tensa reunión de la Generalitat con Adif, Renfe y los sindicatos para intentar alcanzar un acuerdo que permitiera recuperar la normalidad en el servicio. Por parte de la administración catalana estaba el secretario de Infraestructures de la Mobilitat, Manel Nadal, y el comisionado de Rodalies, Pere Macias.
Macias conoce bien las formas duras de negociación del sindicato Semaf. Este también participó en las conversaciones para desconvocar la huelga de transporte para el traspaso de Rodalies, que se suspendió en el último suspiro, tras un acuerdo que se coció a fuego lento durante un largo fin de semana en Madrid.
En esta ocasión, los profesionales llegaban cargados de rabia, tras la muerte de dos compañeros en menos de 48 horas. El encuentro del día anterior con el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, no había ido bien y acabó con todos los chalecos arrojados al suelo. Para intentar aplacar los ánimos, el ministro de Transportes, Óscar Puente, hablaba a primera hora en Catalunya Ràdio y apelaba a la estima de los ferroviarios hacia este medio de transporte para «mantener la calma» y «reconducir la situación».

La AP-7 en dirección sur seguirá cerrada, como mínimo hasta mañana sábado
A la impotencia por el fallecimiento de dos compañeros, los maquinistas le suman el malestar por el traspaso y los problemas de una red que en la jornada de marchas blancas del miércoles puso de manifiesto una quincena más de afectaciones, por lo árboles caídos, filtraciones en túneles y desprendimientos en trincheras y taludes. Para Joan Carles Salmerón, director de Terminus y director del Centre d’Estudis del Ferrocarril, esto justifica la decisión de los responsables del servicio cuando el martes por la noche decidieron interrumpir el servicio. «Fue responsable, aunque es fundamental que se siga invirtiendo en la red porque estos temporales cada vez serán más habituales con el cambio climático, por lo que el Govern debe empezar a pensar en medidas de contingencia».
Los maquinistas del Semaf esta vez no han conseguido el apoyo unánime de las organizaciones sindicales que forman parte de los comités de empresa de Renfe y Adif, para las tres jornadas de huelga previstas para febrero. Tanto CCOO como UGT optan por otro tipo de reivindicaciones que no pasen, de momento, por la parada. Sí que tienen el apoyo de los representantes de la CGT y del Sindicat Ferroviari.
La jornada de ayer fue tensa. Muy tensa. El día antes ya se intuía que podría haber problemas con los maquinistas y, aunque desde el Govern ya se informó de que la jornada podría ser complicada, miles de viajeros acudieron a primera hora de la mañana a su estación habitual para salir disparados a buscar el autobús o cualquier alternativa para llegar a su puesto de trabajo.
A esto hay que sumarle el bloqueo del carril sur de la AP-7, lo que generó un incremento notable del tráfico. Para el día de hoy se mantendrán las medidas adicionales, como el levantamiento de las barreras de peaje de la C-32. Asimismo, se reforzará el servicio de autobuses interurbanos desde Tarragona y Terres de l’Ebre con once nuevos vehículos.