Costa

Cambrils: «Nos están sangrando. Los pescadores jóvenes no continúan»

Los marineros lamentan  las trabas burocráticas con las que se encuentran a diario: «Seguir es muy difícil» 

Josep Lluís Pastó es vicepresidente de la Confraria y uno de los pescadores más jóvenes de Cambrils. Tiene 28 años. Y confiesa que «no es nada fácil» ganarse la vida en este sector.

«Cada vez somos menos. Somos las únicas empresas a quienes un señor desde Madrid puede llamarte y decirte que no puedes salir a trabajar», lamenta el Patró Major, Francisco Gil.

Asegura que administrativamente están muy controlados y vigilados. Que les sangran por todas partes y que «llega un punto en el que no sabes si vale la pena por lo que realmente se gana», añade Pastó. Lamentan que los trámites diarios que tienen que hacer son «terribles».

Tienen que avisar de que salen cada día. Abrir el diario electrónico. Decir que empiezan a pescar. Y cuando acaban, informar de las capturas, con un margen de error del 10%. «Solo con que el diario electrónico un día no funcione ya no puedes salir», apuntan.

Y a todo ello le añaden la caja azul, «que es como la caja negra de los aviones. Si es que al final te invitan a que te vayas», remarca el Patró Major.

Pastó, uno de los pocos jóvenes que sigue en el oficio, asegura que los que, como él, apostaban por la pesca, lo han dejado. «Entre que te aprietan por todas partes y las subidas del precio del combustible no sale a cuenta», añade.

En la cofradía hay un centenar de socios. Y solo tres son jóvenes. Pastó el que más. Invitan a hacer una reflexión. «¿Qué estamos haciendo mal?», se preguntan. Aseguran que están jugando con el futuro de una profesión.

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