Costa

Se encara a dos ladrones en su casa de Creixell y le amenazan con un pico

El joven, de 18 años, protegía a su madre. Los delincuentes, con pasamontañas, estaban robando. Es uno de los muchos asaltos a viviendas sufridos en los últimos meses en la zona del Baix Gaià.

Los vecinos de Creixell llevan muchas semanas con miedo. El número de robos en casas ha aumentado exponencialmente desde noviembre, aunque las primeras denuncias eran de propietarios de casas de segunda residencia que se encontraban la vivienda patas arriba cuando venían a pasar unos días. Sin embargo, estos últimos casos de robos de casas ha habido enfrentamiento entre propietarios y delincuentes.

La situación en Creixell puede trasladarse a otros pueblos de la zona del Baix Gaià (Altafulla, La Riera, Torredembarra, Roda de Berà...), puesto que esta oleada de robos no es exclusiva de esta localidad. A título de ejemplo, tras comerse las uvas una familia de la zona de Els Munts de Torredembarra se encontró con dos sujetos en plena faena. Huyeron al ser descubiertos.

Fuentes de la investigación admiten que las denuncias se han multiplicado en los últimos meses y que la violencia de los últimos casos detectados preocupa y mucho a los Ayuntamientos, Policías Locales y Mossos.

El caso de la escopeta

El viernes 19 de enero el Diari publicaba el asalto de dos hombres con pasamontañas a dos casas, una de Altafulla y otra de La Riera. Ambos huyeron en un coche hacia Martorell y allí se les perdió la pista. Los asaltantes golpearon a uno de los propietarios y le rompieron la nariz, aunque después se marcharon sin botín.

Esta violencia se repitió dos noches antes en una casa de Creixell. En ella estaba la madre y un hijo de 18 años. La mujer había vuelto de la estación de Sant Vicenç de Calders de dejar a su marido, que trabaja en Barcelona.

Entonces oyó un murmullo. «Todo estaba oscuro. Mi hijo estaba durmiendo en el salón, puesto que había estudiado hasta tarde. Y al ver que él estaba bien, grité para asustar a quién estuviera allí amenazando que estaba  llamando a la Policía Local», explica.

Los ladrones salieron hasta el jardín por una puerta lateral. La misma que habían forzado para entrar. Fuera, el chaval de 18 años les tiró una maceta y provocó que uno de los dos delincuentes se trastabillara y cayera al suelo. Lejos de levantarse y seguir huyendo, el compañero volvió con un pico en las manos.

«Mi hijo forcejeó con el que había caído al suelo y lo soltó al ver al otro con el pico en alto con intención de atacar. Sólo sufrió un rasguño y miedo a recibir un golpe», afirma la víctima.

Mossos acudió a la casa a la mañana siguiente e inició una investigación. Esa misma noche, en otra casa con cámaras, los mismos sujetos entraron a robar. La forma de andar, la indumentaria y una mochila los sitúa en las dos viviendas esa misma madrugada.

Las pistas

La investigación de este robo y otros muchos denunciados en los últimos tres meses en Creixell sigue abierta. Fuentes policiales admiten que hay indicios sólidos de la autoría de algunos de ellos, pero que todavía no pueden aportar las pruebas definitivas para su detención.

Hace unos días policías locales de diferentes localidades del Baix Gaià y Mossos realizaron controles de carretera para intentar detener a algunos de los sospechosos. Se desconoce si en algún control se identificó a algún sospechoso.

Por esta razón, piden a los ciudadanos que extremen las medidas de seguridad en sus casas y cuando salgan a la calle (el alcalde Jordi Llopart dio consejos en la página de Facebook del Ayuntamiento y esta tarde de martes se ha celebrado una charla informativa en Cal Cabaler para personas mayores).

Piden a los vecinos que si observan algo sospechosos que no duden en llamar al 112 o a la Policía Local.

El grupo de Whatsapp

En la urbanización La Coma de Creixell los vecinos han decidido crear su grupo de Whatsapp. Algunas de las casas asaltadas estas últimas semanas están allí. Son fincas apartada de la localidad y con una zona boscosa que permite un escondite a los ladrones.

Uno de los vecinos explica que esta semana pasada forzaron la casa de su tío, que reside fuera, y se llevaron una aspiradora. No es la primera vez que han entrado. Cerca de esta casa asaltada, un vecino se encontró con los ladrones e intentó perseguirles hasta el bosque, donde perdió su pista. «Hace tiempo que han perdido el miedo y no les importa entrar con o sin personas», aseguran.

El robo ‘electoral’

El ladrón estaba observando al propietario de una casa de Rincón del César como salía a las 9.30 horas del pasado 21 de diciembre, jornada electoral en Catalunya.

Pensó que la vivienda estaría vacía un rato mientras iba a votar y quiso aprovechar para entrar y desvalijar la casa. Pero dentro quedaba su mujer y su hijo, que aún dormía.

El ladrón fue sorprendido en una habitación y huyó a la carrera. No llevaba pasamontañas, aunque la mujer sólo lo vio de perfil.

Tuvo tiempo a llevarse un ordenador portátil y saltar la valla del jardín. El valor del portátil para esta familia era más sentimental que económico, puesto que contiene fotografías personales y otros documentos.

Hace pocas semanas, los Mossos llamaron a esta familia y les informaron de que habían recuperado el ordenador. Las fotos siguen en él.

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