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Examen de plantilla en Las Palmas

La sanción de Cadamuro, la lesión de Guerra y las molestias de Mejías obligarán a afinar en la gestión del plantel y demostrar que tiene recursos para afrontar circunstancias adversas

La UD Las Palmas pondrá a prueba este viernes la capacidad de amplitud de la plantilla del Nàstic. Tan sólo cuatro jornadas después de comenzar el campeonato y siete días de cerrar, deprisa y corriendo, el mercado estival, las circunstancias han llevado a que José Antonio Gordillo deba demostrar que va sobrado de recursos en el plantel para dar solución a toda una serie de problemas que destapó el Rayo Majadahonda.

El mal juego desplegado por el equipo sobre el césped desde la segunda parte requiere cambios urgentes. La apatía y la falta de intensidad del equipo, sin contar su absoluta falta de ideas, pide a gritos relevos en el once. El problema para el técnico es si dispone de las piezas para realizar un intercambio provechoso.

El fichaje de Albentosa resuelve de manera inmediata la baja por sanción de Cadamuro. Se entiende que el central cedido por el Deportivo de la Coruña está para jugar. Ayer entrenó y no hay motivo para que no pueda participar en el partido en el Estadio de Gran Canaria.

La preocupación se centra en su teórica pareja de baile. Mejías, uno de los mejores del equipo en los tres partidos de liga, pese a su error en el gol del Rayo, no entrenó ayer por molestias en el muslo derecho. El mismo que le obligó a ser atendido durante el encuentro del domingo y que le pudo perjudicar a la hora de despejar ese balón que terminó en el 0-1 madrileño.

Djetei sería su recambio natural, aunque tampoco parece contar con la confianza del cuerpo técnico. La elección de Fali, centrocampista reconvertido. o Cadamuro, con apenas una semana de entrenamientos, sugiere que el camerunés no acaba de agradar.

Menos opciones tiene César Arzo. Ni siquiera ha entrado en ninguna de las tres convocatorias.

El entrenador grana tendrá que decidir si vuelve a apostar por Iván López, al que tuvo que sustituir por cansancio y alguna dolencia física. La alternativa es dar entrada a Pol Valentí. Un futbolista que estuvo a punto de salir cedido, pero que finalmente se mantuvo en la plantilla. Se supone que para situaciones como la actual. Aunque sacarlo ante la UD Las Palmas no parece un favor para el futbolista.

En el medio del campo está el ‘quid’ de la cuestión. Ramiro Guerra tiene para varias semanas todavía y Fali juega tocado, como él mismo reconoció tras el partido. «Me dijero que tenía que descansar un par de semanas», señalaba el futbolista que estuvo a punto de marcar el tanto del empate ante el Rayo en la única ocasión del Nàstic con cara y ojos.

Javi Márquez tampoco está fino, como demostró su cambio en el descanso. El único que aguantó el tipo, como pudo, asfixiado, fue David Rocha. Si nada cambia, o aparece un fichaje inesperado de un futbolista en el paro, se repetirá el mismo medio del campo. Hasta que las fuerzas aguanten.

La profundidad de la plantilla en su parcela ofensiva también debe exponerse en la próxima jornada. Ni Tete, ni Sebas Coris, que podría reconvertirse en lateral diestro, han aportado el desequilibrio que exige el 4-4-2. Perdomo ha gozado de pocos minutos (47 minutos) para ganarse el puesto y menos aún Abeledo (14 minutos). Dumitru tampoco parece ser la solución, a juzgar por su nulo papel. Manu del Moral o Luis Suárez son las soluciones más lógicas que aparecen si Gordillo deseara meter mano en las bandas.

El asunto que tiene entre manosel técnico andaluz es comprometido. El calendario es potente (Las Palmas, Osasuna y CF Reus) y pedirá doblar esfuerzos en todos los frentes para salir airosos y cambiar el pesimismo actual.

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