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Jordi Adell, ante el reto de su primera temporada en EBA

El técnico tortosino dirigirá al CB Benicarló, con el que ha logrado el ascenso a la Liga EBA

Había decidido tomarse un descanso, pero finalmente aceptó la propuesta del CB Benicarló. Después de lograr el ascenso la pasada temporada, Jordi Adell afrontará el reto de dirigir por primera vez un equipo en la liga EBA. El técnico tortosino, de 46 años, se encuentra ilusionado y con bastante experiencia acumulada para poder estrenarse en esta complicada categoría.

«Experimento sentimientos contradictorios, alegría y emoción, pero también prudencia y respeto -cuenta-. Sin embargo estoy familiarizado con esta situación. El año pasado ya nos encontramos en una categoría que no conocíamos de nada. Era el equipo de más categoría que había dirigido, y este temporada nos encontramos en una situación similar. Sabemos que será complicado, pero nos lo tomaremos como un reto y con ilusión y motivación».

Lógicamente todo será más difícil y reconoce que «soy consciente de que esta liga es un salto cualitativo muy importante. Necesitaremos controlar muchos aspectos para conseguir los objetivos, tanto al equipo como al entorno, pero lucharemos todos y en todo momento con la misma filosofía y voluntad que la pasada temporada».

El CB Benicarló competirá en el grupo E, con equipos de Castellón, Valencia, Alicante y Murcia, y será el único representante castellonense, teniendo enfrente rivales como los filiales del Valencia Basket o el UCAM Murcia, entre otros. Considera que en este estreno de categoría, la permanencia seria ya un éxito y afirma que «lógicamente el único objetivo es la salvación, mantener la categoría. Debe ser el único objetivo del equipo, luego ya veremos, y tenemos que hacer lo que sea para conseguirlo».

Jordi Adell se formó como jugador y entrenador en el CB Cantaires, iniciando su etapa como técnico un poco forzado por las circunstancias. «Mi paso de la pista al banquillo fue un accidente y por necesidad. Era jugador activo del senior del Cantaires CB Tortosa y nunca me había planteado hacer el paso a los banquillos, pero nos quedamos sin entrenador y no se encontraba el correspondiente relevo. Mientras se buscaba, empecé yo la temporada como entrenador y jugador, experiencia desaconsejable, pero acabé la temporada, y en la siguiente, a pesar de querer seguir jugando pensé que en ese momento ya tocaba entrenar. A partir de ahí empecé mi formación como entrenador hasta conseguir el título de Entrenador Superior», explica.

Con él empezó la trayectoria ascendente de los tortosinos, y después de lograr el ascenso a Segunda Catalana, dirigió al equipo junior. En el 2012 decidió tomarse un largo descanso de tres años y luego llegó la propuesta del CB Tarragona. «Tuve la suerte de ir al CBT, donde fui muy bien recibido y pasé dos buenos años, en los que pude aprender de diferentes entrenadores del club como Berni, Noé, Héctor, Fernando, Eugeni, Carlos, entre otros. La primera temporada entrené a un Junior Territorial masculino y el segundo estuve de ayudante de Héctor Marín en un Cadete Preferente Femenino», recuerda. 

Después se presentó la opción de Benicarló. «Estaba muy a gusto en el CBT, pero decidí descansar una temporada pensando en volver. Hacia el julio de 2017, el Benicarló me llamó para ofrecerme entrenar el equipo senior que había ascendido a 1ª Nacional. Me daba respeto y dudé mucho, pero al final mi mujer me animó a probarlo, y me lancé. Siempre le hago caso», sonríe y afirma. 

Ahora reconoce que no se equivocó y el balance está siendo muy positivo: «La temporada fue muy peculiar. Costó mucho construir un equipo, a todos los niveles: jugadores, relaciones, modelo de juego, etc. Pero tuvimos suerte en el inicio de liga y las victorias nos dieron confianza para seguir trabajando en la misma línea. Conseguimos un buen grupo y creo que un baloncesto atractivo para el espectador que nos llevó mucho más arriba en la clasificación de lo previsto. Han habido momentos que nunca olvidaré, tengo que estar agradecido a los jugadores, al club y al pueblo por lo vivido esta temporada».

Sigue la trayectoria de los equipos donde ha estado anteriormente. El año pasado estuvieron sus dos anteriores equipos seniors compitiendo en EBA, situación impensable hace unos años. «Creo que coincidieron algunos momentos complicados del CBT con los momentos buenos del Cantaires y eso les llevó a la misma competición. Siempre es bonito ver estos derbis», expresa.

«Creo que el CBT mejorará y probablemente esta próxima temporada ya pueda hacer un equipo para volver a LEB Plata -considera el técnico ebrense-, se lo deseo de corazón. El Cantaires ha remodelado la plantilla y existen buenas referencias de que harán un buen equipo base para crecer y, si se consigue el ascenso a EBA, ya tendrán fundamentos para construir un equipo con más posibilidades a EBA». 

Jordi Adell se encuentra muy a gusto ahora en el CB Benicarló, pero admite que «no descarto algún día volver a entrenar al Cantaires, es mi casa y siempre da gusto entrenar en casa, aunque de momento sólo pienso en el Benicarló».

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