Ebre

El gesto del Tawhid y otros iconos de Daesh en Alcanar

El chalet fue escenario de gestos y rituales que confirman la base ideológica. Hay proclamas hacia dos líderes de Estado Islámico 

El sustrato ideológico que movió a los terroristas ha quedado ya más que probado. No sólo el ritual de ‘camino sin retorno’ en Riudecanyes o los pañuelos rojos utilizados en el ataque de Cambrils (iconos comunes de la yihad en sus atentados suicidas) muestran la conexión con las doctrinas más extremas del islam. 

El chalet de Alcanar fue escenario de este tipo de simbología. Una muestra es la señal que los miembros de la célula realizan con la mano y que se puede ver en la fotografía: el índice señalando hacia arriba. «Aalla, Aouyaaqoub y Houli levantan su dedo índice derecho, haciendo el gesto de la unicidad (Tawhid), muestra inequívoca de su pertenencia al salafismo combatiente», sostiene el informe de los Mossos d’Esquadra. 

La investigación también indica que ese gesto significa «el convencimiento de de que no hay más dios que Alá» y matiza: «La doctrina de la Unicidad está muy ligada a la corriente salafista, que en sí misma no es terrorista, pero tiene ciertos principios ideológicos que sirven de antesala». 

La intención de los terroristas era que los vídeos se difundieran en medios o en Daesh

Los referentes ideológicos de los miembros de la célula terrorista también quedan claros en las grabaciones recuperadas de la vivienda que sirvió como centro de operaciones. Probablemente la parte más importante de los archivos que han salido a la luz sea la última frase de un vídeo, pronunciada por Mohamed Hichamy –abatido en Cambrils la madrugada del 18–, en que asegura que «Alá cumple su promesa tal y como lo ha dicho Abu Mohamed Al Bagdadi, eehh, Al Adnani ¡que Dios lo acepte!».

El informe concluye que Hichamy se equivoca al decir el nombre de Abu Mohamed Al Baghdadi y corrige luego para referirse a Mohamed Al Adnani. En cualquier caso, sea cual sea el nombre al que se quería referir, alude a las dos figuras más importantes de la organización Daesh. Se trata, por un lado, de Abu Mohamed Al Baghdadi, de nombre islámico Abu Bakr al Baghdadi, y es el líder de la organización. «Se ha rumoreado que podría haber muerto, o haber sido gravemente herido, por bombardeos aliados, aunque estos extremos no han podido confirmarse», expone el informe policial de Mossos. El otro es Abu Mohammad al Adnani, según los servicios de inteligencia el líder de Daesh en Siria y responsable de las operaciones exteriores de la organización, hasta que murió en 2016. «Apareció en numerosos vídeos difundiendo la ideología yihadista y animando a atentar en Occidente», agregan los Mossos. Son pruebas inequívocas de la adscripción ideológica de los jóvenes a Daesh. 

El guión de la venganza
Por lo tanto, el atentado proyectado siguió los cánones habituales del yihadismo. Así lo describe la investigación: «Se planifica la acción terrorista como una venganza por hechos sufridos por los musulmanes, de forma genérica. Esta narrativa concuerda con el guión establecido por Daesh, que defiende que el Califato recién establecido entre Siria e Irak está siendo atacado por las potencias occidentales». 

Ante las agresiones de los «infieles», solo cabe responder con sangre, provocando muertos y terror y obligando, según su discurso, a que los países occidentales se replanteen sus estrategias en oriente medio. El objetivo de los terroristas, según expone el sumario, era que estos vídeos llegaran a la luz pública, vía «noticiarios informativos o en el circuito multimedia de Daesh». 

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