Economía

Del campo a la cocina en una caja de cartón

Hace 28 años, Joan Castellà se mudó a Amposta para empezar el primer servicio de verduras ecológicas del territorio

Hace casi tres décadas, Joan Castellà se mudó a Amposta, junto a Mercè Pascual, para empezar toda una aventura agraria. Castellà provenía de una familia de payeses de Canovelles, en Barcelona, donde ya había trabajado en el sector, pero aquí su función adquirió un rumbo diferente. 

Todo empezó con una plantación de pepinos que morían a causa de unos residuos químicos que tenía la tierra. Después de mucho trabajo, el agricultor halló la solución en un componente orgánico que hizo que la cosecha progresara. Fue entonces cuando Castellà se empezó a interesar por la agricultura ecológica y decidió formarse en la Escola de Capacitació Agrària d’Amposta. 

Campos de cultivo ecológicos

Unos años más tarde, el payés, buscando un método para comercializar su producto, se empapó de la idea de ofrecer un servicio a domicilio. El sistema, a pesar de que ya estaba extendido en Europa, todavía no se conocía en el territorio. A eso se le sumaba el beneficio de que Castellà tenía los campos en un lugar privilegiado, donde el buen clima le permitía cultivar todo el año. Una ventaja con la que muchos países europeos no contaban.

«Con el paso de los años el tamaño de los campos ha ido cambiando y adaptándose a las circunstancias», afirma Castellà. Actualmente el agricultor cuenta con una hectárea de invernadero y dos hectáreas de terrenos al aire libre. 

«Durante la primavera, una tercera parte del invernadero la dedicamos al calabacín, que es un producto bastante rentable, ya que lo vendemos al por mayor», explica Castellà.  

Tomates, pimientos, calabacines y así hasta treinta tipos de familias de verduras son los que la empresa de Joan Castellà  comercializa en un formato muy peculiar de cajas individuales de diferentes tamaños. 

Las cajas de verduras

El servicio consiste en ofrecer las verduras ecológicas que se cultivan en sus fincas, variando según la temporada del año y teniendo en cuenta los gustos del cliente. 

La venta empezó con la exportación a países europeos, principalmente Francia y Alemania, y a finales del 1996 empezaron a distribuir el producto a domicilio por España.  

Según este payés, el producto más solicitado es el puerro, junto con el brócoli, el calabacín y la zanahoria.  A día de hoy Castellà distribuye unas 2.800 cajas de verduras al año, a pesar de que afirma con tristeza que han llegado a vender hasta diez veces más.

Entre las opciones de compra se puede escoger hasta seis variantes de cajas, que van de los 22 a los 36 euros, y principalmente se diferencian por la cantidad de verduras que contienen y por la zona donde se envía el paquete. 

La empresa

«Desde el año 2008, la empresa se ha visto afectada no sólo por la crisis, sino también por la moda de los productos ecológicos y además el aumento de la venta por internet», afirma el dueño de esta pequeña empresa. «Hemos llegado a tener hasta 600 clientes asiduos, a pesar de que ahora trabajamos con unos 100 cada semana», concreta Castellà. 

«Actualmente el servicio de verdura ecológica no es la principal fuente de ingresos, pero sigo haciéndolo porque me gusta tratar con el cliente y transmitirle el cariño con el que cuido mis verduras», apunta el agricultor.  

Desde el año 2006, además del servicio a domicilio, la empresa cuenta con una tienda de productos ecológicos en Amposta llamada ‘Ekobo’, que a día de hoy es  la principal fuente de ingresos del negocio.

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