Economía

Formación y empresa, unidos por un fuerte vínculo

La relación de los centros educativos con diferentes sectores laborales permite desarrollar una formación que dé solución a las necesidades de las empresas 

Desde hace varios años la Formación Profesional (FP) Dual se ha forjado como una de las maneras más eficaces para entrar a trabajar en una empresa y conseguir un puesto de trabajo. La vinculación de los centros de formación con las compañías permite desarrollar un plan de estudios adaptado a las necesidades del mercado laboral que asegurará el relevo generacional y la inserción de alumnos. Una fórmula exitosa para que los alumnos de hoy se conviertan en los trabajadores del mañana. 

Uno de los centros educativos que mejor ha entendido y aplicado la importancia de esta tipología de estudio es el Institut Pere Martell. Desde hace casi una década trabaja conjuntamente con la Associació d’Empreses de Servei de Tarragona (AEST) para dar respuesta a las necesidades laborales del sector de la industria química. 

Precisamente fue la misma AEST la que se puso en contacto con el Departament d’Ensenyament de la Generalitat de Catalunya y con el instituto tarraconense para buscar el mejor encaje que diera solución a los profesionales que demandaban. En un principio se desarrolló la formación en alternancia, pero para darle un papel más relevante a la empresa en la formación del alumno se impulsó la FP Dual. Así, hoy en día se ofrece una formación en la que de sus 2.300 horas, unas 1.000 se realizan dentro de la compañía. 

El jefe de estudios FPEmpresa del Pere Martell, Javier Abad, explica que «el proceso natural de un técnico era haber hecho un bachillerato y pasar directamente a una ingeniería. Ahora lo que nos estamos encontrando es gente que hace bachillerato, ciclo de grado superior y luego pasan a ingeniería. De esta manera han hecho muchas prácticas y han tenido contacto con la empresa antes de llegar a la universidad. Hay una parte de los alumnos que no entran en el mundo laboral porque se van a la ingeniería, si no la mayoría de ellos tienen inserción total».

Sobre la relación del centro educativo con las empresas, Javier Abad expone: «Somos un centro muy dinámico. Un colectivo de empresas nos puede aconsejar o proponer una adaptación curricular de un ciclo concreto para dar respuesta a una necesidad real del sector. Por ejemplo, en el ciclo de Sistemas de Telecomunicaciones e Informáticos reparamos móviles y tratamos el tema de drones y ciberseguridad. Entendemos que este tipo de alumno debe entender la estructura de un móvil y trabajar con un dron, porque las empresas nos lo van a pedir».

Tradición y ejemplo
Hace años que en nuestra provincia se trabaja de esta manera desde varios centros educativos con sectores sobre todo vinculados con la industria y los trabajos técnicos. Acerca de esta tradición, Abad apunta que «Tarragona es un centro referente en la formación dual. Es gracias a la implicación de las empresas en los centros. Tenemos una relación muy directa con las compañías y cuando tenemos una duda hablamos con ellas. Desde el otro lado, la empresa participa cuando tiene algún problema técnico, necesita trabajadores o alguna formación». 

Otro de los aspectos importantes a la hora de trabajar con las empresas y sus necesidades son los procesos relacionados con las nuevas tecnologías. Así lo explica Abad: «Intentamos que ciertos procesos se mejoren. Las empresas intentan que el mantenimiento correctivo sea el mínimo, que sea preventivo y secuenciado para que no haya averías en las máquinas y afecte al sistema de producción». 

«Los alumnos tienen esa filosofía también, conseguir mejorar esos procesos para que no haya fallos. Les enseñamos el proceso en el que ellos tienen que hacer el mantenimiento para que sean capaces de diseñarlo, instalarlo, configurarlo y mantenerlo. De esta manera es más fácil prever el mantenimiento que tienen que hacer», añade el jefe de estudios FPEmpresa del Institut Pere Martell.

En el entorno de la petroquímica tarraconense es muy importante tener en cuenta las titulaciones y los certificados del sector. Sobre esto, Javier Abad narra que «cuando un alumno sale del centro, por ejemplo del ciclo de Mecatrónica Industrial, sale además con la formación de seguridad concreta AEST-AEQT para que no la tenga que hacer en la empresa, con el carnet de carretilla, plataforma elevadora, puente grúa, etc. Aquella formación que podemos ofrecer al trabajador de la empresa antes de llegar a ella. Con ella, el alumno desde el primer momento es hábil para la empresa. Eso es bueno para que sea replicable en otros centros y ciclos». 

Finalmente, Javier Abad concluye que: «Lo importante es que los centros de FP hagamos nuestro trabajo, formar personas competentes y cualificadas profesionalmente, que hagan competitivas nuestras empresas».  

Oferta variada
En el Institut Pere Martell se ofrecen hasta ocho ciclos formativos diferentes en modalidada dual, cinco de ellos relacionados con la petroquímica: Mecatrónica Industrial, Prevención de Riesgos, Mantenimiento Electromecánico, Soldadura y Calderería, y Sistemas de Telecomunicaciones e Informáticos.  

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