Reus

Priorat. El espíritu del vino

Una tierra de empinados viñedos, indómitos riscos y adustos roquedos entre pequeños pueblos  que ninguna plaga o helada, conquista o aguacero, han restado su fuerza

El Priorat es un bello territorio conocido por el cultivo del viñedo. De hecho, su denominación de origen es una de las más apreciadas del mundo. El creciente interés por el enoturismo brinda la oportunidad de fusionar el conocimiento de la comarca con la vivencia de una experiencia sensorial. Y es que los amantes del vino también se enamoran de su paisaje, de su naturaleza y de su tradición a través de la degustación.

Es un destino visitado cada año por miles de turistas que buscan relajarse rodeados por hectáreas de campos. Pero su encanto no queda aquí. La conservación de vestigios históricos de épocas pasadas también despierta la curiosidad del visitante, quien se deja llevar por una forma de viajar más pausada y enriquecedora.

El Castell del Vi De Falset

La cultura del vino se puede conocer de primera mano en el Castell del Vi de Falset, un museo situado en un castillo antiguo propiedad de los Condes de Prades de Falset. Fue erguido en pleno siglo XII, después de que tuviera lugar la Reconquista cristiana de la Catalunya Nova.

Las viñas abrazan los pueblos del Priorat. Foto: DT

Con el tiempo, la edificación sufrió destrozos importantes y, antes de ser abandonada, también fue convertida en prisión. En la actualidad, el centro está formado por tres plantas y está dotado de unas infraestructuras totalmente modernizadas con el objetivo de dar a conocer todos los secretos del vino del Priorat.

Las diferentes salas del Castell del Vi repasan los recovecos de la tierra de la comarca y profundiza en el proceso de elaboración del vino. La primera planta está dedicada a la explicación de la historia y las peculiaridades del territorio. En la segunda planta está ubicado un mirador, a través del que se puede disfrutar de unas vistas magníficas que invitan a recorrer el paisaje.

La oportunidad de conocer mejor el espíritu del vino se ve ampliada por las bodegas de la comarca, las cuales abren sus puertas a todo aquel interesado en conocer su actividad diaria. Desde la Oficina de Turisme del Priorat, se ha estructurado una gran oferta de bodegas entre las que se incluyen la Denominación de Origen Montsant y Priorat. Algunas de ellas son el Celler Ronadelles, Cellers de Scala Dei, Coca i Fitó y Celler Devinssi.

La Serra del Montsant

El paisaje también toma protagonismo a medida que nos adentramos en el interior de la comarca. El Montsant es un símbolo para el Priorat. No se trata de la montaña más elevada ni extensa, sino que parte de una orografía muy compleja. Es decir, el macizo compacto que la conforma parte de un perímetro amurallado.

BTT por el paisaje del Parc Natural de la Serra de Monsant. Foto: Cedida

Todos los pueblos se encuentran a sus pies y tiene un gran valor simbólico para el visitante. El Parc Natural de la Serra del Montsant reúne una elevada diversidad biológica surgida por su particular relieve de riscos, barrancos y desfiladeros.

Los apasionados por los deportes en la naturaleza encontrarán en el Priorat la posibilidad de disfrutar de rutas BTT, hacer senderismo e incluso escalada.

Siurana, tierra de cuento

Como si de un pueblecito de cuento se tratara, la población de Siurana se encuentra envuelta de riscos en un lugar inexpugnable encima del río. Se trata de un municipio lleno de casas y calles empedradas con restos de una fortaleza sarracena, justo en la entrada del pueblo.

El edificio más relevante de la población es la iglesia de estilo románico, aunque también está rodeada de vistas magníficas que dan a la Serra del Montsant, la Gritella y las montañas de Prades. De hecho, la localidad de Siurana es un destino muy popular entre escaladores y excursionistas.  Más adentrado en el interior de la comarca, en la Morera del Montsant, descansa un legado religioso importante.

Las viñas marcan el carácter del paisaje. Foto: DT

La Cartoixa d’Escaladei

Se trata de la primera cartuja que se construyó en la Península Ibérica: la Cartoixa d’Escaladei. Dicha construcción fue impulsada en el siglo XII por unos monjes de la orden de la Cartuja. Fundaron el monasterio por la  singularidad de la zona y por estar protegido por la Serra Major del Montsant. De hecho, un pastor dijo haber soñado con la localidad, en la que decía haber visto a unos ángeles subir al cielo por una escalera apoyada en el tronco de un pino. De aquí el nombre ‘Escaladei’, ‘escala de Déu’.

Minas de Bellmunt

Otro atractivo del Priorat son las minas de Bellmunt, un centro de interpretación de la minería de plomo de la comarca. El museo se creó en 2002 para dar a conocer los elementos patrimoniales relacionados con el sector. La sede del centro es la Mina Eugènia.

Molinos de aceite

Por otra parte, el aceite es una más de las riquezas del territorio, con ocho molinos visitables donde se ofrecen degustaciones del mejor aceite de oliva virgen extra. Dos buenos ejemplos de ello son el Molí Miró Cubells, en Cabacés, y el Molí Gratavinum, en la Vilella Baixa.

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