Catalunya

Caos ferroviario

El caos ferroviario cuesta 24 millones en abonos y peajes gratis al Govern

Once días de colapso ferroviario han costado a la Generalitat al menos 24,4 millones de euros, solamente en medidas para paliar los problemas de circulación

Imagen de archivo de un tren de Rodalies en la Estació de França de Barcelona.

Imagen de archivo de un tren de Rodalies en la Estació de França de Barcelona.Efe

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La crisis ferroviaria que vive Catalunya desde el accidente de tren de Gelida y el cierre parcial del túnel de Rubí ha desatado un efecto dominó en la movilidad y la logística de la región, afectando tanto al transporte de viajeros como al de mercancías y a la infraestructura viaria. 

La interrupción de gran parte de la red de Rodalies, combinada con la apertura gratuita de la C-32 Sur y los retrasos en los principales puertos catalanes, ha generado un coste económico significativo que alcanza a diferentes sectores y modos de transporte. 

La C-32 podría haber perdido casi 3 millones de euros

Según cifras publicadas en los medios de comunicación, el coste de mantener abiertas las barreras de la C-32 es de unos 600.000 euros diarios. Al menos, si se toma en cuenta el coste anunciado de los primeros siete días de la medida: 4,2 millones de euros.

Según datos históricos de intensidad media diaria, este corredor registra entre 25.000 y 40.000 vehículos al día, incluyendo turismos y vehículos ligeros, una horquilla habitual en este eje del Garraf. Las tarifas actuales de la C-32 para turismos se sitúan entre 5 y 8 euros por trayecto, en función del tramo recorrido y sin aplicar descuentos. 

Con estos parámetros, y tomando como referencia un ingreso medio conservador de 5 euros por vehículo, la gratuidad del peaje supone dejar de recaudar en torno a 125.000 euros diarios, cifra que puede elevarse hasta 320.000 euros al día si se considera una tarifa media de 8 euros. O hasta los 600.000 euros diarios, si se tiene en cuenta el aumento del tráfico en la vía, a causa del corte de la AP-7.

Las barreras del peaje se levantaron el 21 de enero de 2026 como medida extraordinaria para absorber la demanda de movilidad tras el colapso de Rodalies y, hasta el 29 de enero, han permanecido abiertas durante nueve días consecutivos por lo que el coste, a día de hoy, estaría entre los 2,9 y los 5,4 millones de euros.

18 millones no recaudados en abonos de Rodalies

Para aproximar el impacto económico de los abonos gratuitos y la ausencia de ventas habituales de billetes en Rodalies de Catalunya durante la crisis ferroviaria, también pueden emplearse cifras oficiales recientes de demanda y valores orientativos de tarifa media. En 2023, los servicios de Rodalies en Catalunya transportaron unos 130 millones de viajeros, consolidando un uso elevado del tren de cercanías. 

Con las tarifas actuales para 2026, un billete de ida y vuelta estándar en Rodalies se sitúa en torno a 5,8 €, según los precios aplicados en el área de Barcelona. Si en un día normal circulan aproximadamente 350.000 usuarios, esto implicaría ingresos brutos por venta de billetes de unos 2 millones de euros diarios.

Durante los días más duros de la crisis —en que gran parte de la red estuvo suspendida— gran parte de ese volumen de ingresos simplemente no se ha materializado en taquilla. Aplicando esta estimación a un periodo de nueve días sin servicio pleno, la pérdida potencial de ingresos por billetes no vendidos podría situarse en torno a los 18 millones de euros

A esto se suma el valor de los 35.000 abonos de 10 viajes entregados gratuitamente, que, con un precio medio de 23,43 € por bono, representan otros 820.000 euros de ingresos que no se han generado, aproximadamente. 

Lo que nos deja una pérdida de unos 19 millones aproximadamente, aunque la cifra real podría variar en función del mix de títulos vendidos y de los descuentos aplicados a abonos habituales.

Catalunya ha perdido más de 24 millones de euros

Sumando los distintos efectos, la crisis ferroviaria en Catalunya ha provocado pérdidas económicas importantes en distintos frentes. En conjunto, el coste acumulado de la crisis sería de unos 24,4 millones de euros, solamente en concepto de peajes, billetes sin vender y abonos extraordinarios.

Todo ello sin contar los costes adicionales derivados del transporte alternativo por carretera (la operativa de autobuses puede estar costando varios millones más), pérdidas para los puertos de Barcelona y Tarragona, perjuicios para transportistas y todo tipo de empresas, retrasos en la cadena logística y pérdidas indirectas para el resto de ciudadanos.

Según datos elaborados por Pimec, el colapso de Rodalies y el corte de la AP-7 tuvo, en los primeros días de la crisis, un coste mínimo diario de 5,9 millones de euros, en términos de costes laborales. Una cifra que aumenta hasta casi 9 millones de euros diarios para el conjunto del Producto Interior Bruto catalán. Según estos números, tras once días de problemas, las pérdidas podrían estar alrededor de los 99 millones de euros.

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