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Las empresas afrontan una semana crucial en el conflicto de Catalunya

Los bancos admiten que sus clientes acuden a pedir información sobre los posibles futuros escenarios, y que han registrado traslado de cuentas a sucursales de fuera de Catalunya

José M. Camarero

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Vista de un panel de la Bolsa de Madrid, con el IBEX 35 en tono negativo, el viernes. Foto: zipi/efe

Vista de un panel de la Bolsa de Madrid, con el IBEX 35 en tono negativo, el viernes. Foto: zipi/efe

El proceso soberanista se ha encontrado con un inconveniente que casi nadie esperaba: las empresas. Los cambios de sede social que se han sucedido en los últimos días puede suponer un golpe en la línea de flotación para el independentismo a una sola jornada de que el Parlament apruebe, teóricamente, la declaración unilateral para separarse de España. No quieren incertidumbre porque peligra el futuro de sus clientes, accionistas y empleados.

CaixaBank, el pilar financiero catalán, oficializaba el sábado el traslado de su sede a Valencia y la de su fundación y holding a Palma de Mallorca. 

El mejor termómetro de la incertidumbre que ha provocado los últimos movimientos de los partidos independentistas tras el referéndum del 1 de octubre se encuentra en la Bolsa. El parqué de Barcelona tiene un índice que agrupa a las 15 grandes cotizadas catalanas del mercado español. En la semana que medió entre el 27 de septiembre y el 4 de octubre, con el 1-O de por medio, el Indtexcat –así se denomina el selectivo– cedió casi un 6% de su valor

La incertidumbre en las financieras está ligada a una hipotética fuga de depósitos           

En el caso del Ibex-35, el retroceso sufrido en ese mismo periodo fue de un 4%, dos puntos menos que el catalán y, en buena medida, provocado por la presencia de empresas como la banca o las energéticas en el selectivo global español. 

El miedo en las entidades financieras está muy relacionado con una hipotética fuga de depósitos que sería letal para su liquidez. Aunque hasta finales de mes no se conocerán cifras oficiales, cuando las publique la Asociación Española de Banca (AEB), los bancos catalanes han reconocido una mayor «demanda de información» por parte de sus usuarios, así como un traslado de cuentas de sucursales de Catalunya a otras oficinas fuera de la comunidad. En el resto de firmas, el temor va desde la inseguridad jurídica que subyace de la propia Ley de Transitoriedad anulada por el Tribunal Constitucional, hasta un peligroso boicot a sus productos y servicios en el resto de España.

Planeta

El Grupo Planeta es de las pocas empresas que ha mantenido una posición firme en estos años más duros de conflicto: abandonará Catalunya en caso de que se declare la independencia. En 2012 ya lanzó un primer aviso su entonces presidente, José Manuel Lara Bosch: la editorial dejaría su sede en Barcelona para «irse» a «Madrid, Cuenca o Zaragoza». Y, tras su muerte en 2015, su hijo y el nuevo presidente, José Creuheras, lo ratificaron. Así, el comunicado oficial de esta anunciada salida podría darse los días previos a la gala del premio Planeta, que se celebrará este domingo.

Ocho décimas de PIB

Catalunya representa casi el 20% del PIB de España. Es la principal comunidad autónoma receptora de turistas internacionales con 17,9 millones de llegadas en 2016 (el 23,8% del total). Representa la cuarta parte de las exportaciones nacionales con 65.000 millones de euros el pasado ejercicio. También es la región que más importaciones realiza, con un 28% del total. Por todos estos datos es evidente que las sacudidas que sufre la economía de Catalunya tendrán un importante reflejo en la evolución del crecimiento de España. Un secreto a voces que el Fondo Monetario Internacional (FMI) se encargó el viernes de advertir. 

La prima de riesgo española también ha vivido unos días convulsos y subió hasta 20 puntos

«Las tensiones prolongadas y la incertidumbre relacionada con Catalunya podrían pesar sobre la confianza y las decisiones de inversión», señaló Andrea Schaechter, la economista jefe del organismo internacional encargada de evaluar la situación de España. De hecho, por primera vez en los informes del FMI el «independentismo regional» aparece como uno de los factores de riesgo para la economía española. De momento, ni el Gobierno ni ninguna institución han revisado las previsiones de crecimiento del PIB, situadas todas alrededor de un 3% para este año. Sin embargo, algunos centros de estudios de organizaciones privadas manejan en sus análisis que la crisis de Catalunya, si se prolonga, podría tener un coste de ocho décimas de PIB. Un impacto que se trasladaría también a 2018.

Los efectos de la tensión que se han vivido estos últimos días ya se ha notado en el comportamiento de los mercados. El Ibex se dejó esta semana un 1,88% de su valor. Incluso el miércoles vivió su peor jornada desde el Brexit, con un retroceso del 2,85%. Este mal comportamiento ha estado condicionado por las caídas de las compañías catalanas, especialmente de Colonial, que con una bajada del 7,67% lideró las pérdidas semanales, pero también de los bancos Sabadell (-6,25%) y Caixabank (-3,77%), entre otros valores.

Asimismo, la prima de riesgo de España también ha vivido unos días convulsos llegando a escalar 20 puntos hasta los 135 enteros, aunque el viernes se relajó sobre los 122 puntos. Por su parte, la rentabilidad del bono a diez años también se elevó al 1,8%, la cifra más alta desde marzo en un síntoma de que los inversores observan con preocupación los acontecimientos de Cataluña. Un nerviosismo que podría aumentar si la situación se prolonga y afecta al hasta ahora sostenido crecimiento económico. De hecho, el Tesoro colocó el pasado jueves 4.600 millones en deuda a largo plazo a mayores tipos de interés. Un aviso para navegantes.

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