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Las empresas quieren que el Estado pague las horas para votar el 21-D

Cepta, Cambra y Pimec critican que el sector privado deba asumir el coste para que sus empleados puedan ejercer el derecho democrático

Octavi Saumell

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Las elecciones del 21 de diciembre serán en un jueves laboral previo a la campaña de Navidad de los comercios. FOTO: Pere Ferré

Las elecciones del 21 de diciembre serán en un jueves laboral previo a la campaña de Navidad de los comercios. FOTO: Pere Ferré

El sector empresarial critica que los negocios deban pagar las horas que tendrán los trabajadores para poder ir a votar el próximo 21 de diciembre. 

Así lo ponen de manifiesto los representantes económicos consultados por el Diari, que consideran que, al convocarse de urgencia los comicios en un jueves laboral, debería ser el Gobierno Central quien asumiera el coste que el derecho democrático tendrá para la productividad de ese día, y que puede llegar hasta la media jornada: cuatro horas

El presidente de la Confederació Empresarial de la Província de Tarragona (Cepta), Josep Antoni Belmonte, lamenta que «cada año vamos a peor» y califica como un «despropósito» que los comicios se celebren un jueves, a las puertas de la campaña de Navidad. «Quien invita, que pague. Ya venimos de un mes en el que ha habido dos huelgas y, ahora, el empresario deberá pagar aún más para que el trabajador se ausente del trabajo. No tiene ninguna lógica toda esta paralización de la productividad», lamenta el representante empresarial.

En la misma línea se expresa el presidente de la Cambra de Comerç de Tarragona, Andreu Suriol, a quien tampoco le parece «correcta» la convocatoria en un día laboral. «Ya vamos bastante justitos de productividad como para ahora perder otro día. La norma era que las elecciones se pusieran en día festivo, que es cuando afecta menos a las empresas», asegura.  

¿Y bonificar la Seguridad Social?

Desde Pimec, la directora de Relacions Laborals i Negociació Col·lectiva, Elena de la Campa, considera que el 21 de diciembre el Estado «debería bonificar las cuotas de la Seguridad Social a las empresas», ya que «el sobrecoste será muy elevado» para unos comercios que, considera, ya están «muy agotados» por la situación. «Debe recordarse que ese día también es no lectivo para las escuelas, por lo que a nivel logístico será muy complejo de gestionar» remarca la responsable de Pimec. 

Pimec ha calculado incluso el impacto económico que tendrá la celebración de las elecciones del próximo 21 de diciembre en día laborable. El hecho de que los comicios sean entre semana y en día laborable supondrá un coste adicional para la economía catalana que la patronal ha cifrado en 230 millones de euros respecto al coste de oportunidad. La patronal advierte de las dificultades que se encontrarán las pymes el 21-D, ya que tienen menos recursos y una plantilla más pequeña. En este sentido, también recomienda a las empresas que establezcan turnos para gestionar de la mejor manera posible el ejercicio del derecho a voto para que las afectaciones en la producción sean las mínimas. 

Por su parte, el presidente del Gremi de Promotors Immobiliaris del Tarragonès, Diego Reyes, asume que los permisos para los empleados «serán un coste añadido más» que irá a cargo del empresario. «No le veo la lógica por ninguna parte. El derecho de voto es un derecho de los ciudadanos, no de las empresas. Una huelga es diferente, porque estamos hablando de un tema laboral, pero ir a votar es un derecho democrático que no debería repercutir a la empresa» afirma Reyes, quien teme que el 21 de diciembre «será un día poco productivo». 

Los pequeños lo relativizan

De manera menos negativa lo ve el presidente de la Via T, Salvador Minguella. «Ya hace semanas que hemos notado un descenso en las ventas, y tememos que el día de las elecciones no será una excepción» lamenta el representante comercial quien no cree que los permisos laborales sean un problema en Tarragona. «Creemos que habrá acuerdo entre empresarios y trabajadores, ya que aquí en Tarragona es muy diferente a Barcelona. Para ir a votar no se necesita mucho tiempo» indica Minguella. 

Desde la Associació Empresarial Química de Tarragona (AEQT) se indica que el sector «hará lo que diga la ley», a la vez que afirman que «las empresas están preparadas para los cambios que sean necesarios». Por su producción continua, las empresas de la AEQT ya están acostumbradas a trabajar en día electoral, ya que a diferencia de otros sectores, sí que mantienen la actividad los domingos y festivos. 

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