Festa Major d'Hivern de Vila-seca 2026
El pregón del arquitecto Josep Llinàs inaugura la Festa Major d'Hivern de Vila-seca
El autor de la biblioteca municipal y el ayuntamiento reflexiona sobre la trascendencia de su oficio en un Auditori Josep Carreras lleno

El pregonero, Josep Llinàs, recibiendo la ‘Mà amb dofí’ que le entrega el alcalde, Pere Segura.
Vila-seca ya vive su Festa Major d’Hivern. El pregón del arquitecto Josep Llinàs, autor de la biblioteca y el ayuntamiento vilasecanos –que este 2026 cumplen 40 y 30 años respectivamente– ha dado inicio oficial a las celebraciones este 16 de enero.
Llinàs se ha referido a sus proyectos. «Hice la biblioteca con mucha entrega. Era un momento de gran ilusión por recuperar los espacios públicos», ha dicho. Ha hablado de la madurez en su profesión: «Llega muy tarde. Un arquitecto de 40 años es todavía un adolescente. Y a esa edad, por ejemplo, un bailarín ya empieza a dudar de su continuidad». Y ha reflexionado sobre la importancia del dibujo como «elemento de expresión» e «instrumento que media entre el pensamiento y la mano». También ha profundizado en los miedos. «Hay situaciones de las que nunca llegas a estar seguro», señaló.
Siguiendo ese hilo, el pregonero ha citado el libro Saltos mortales, de Charlotte Van den Broeck. «Narra 13 casos de arquitectos que se suicidaron a causa de fracasos profesionales», ha expuesto, generando sorpresa y ganándose la complicidad del Auditori Josep Carreras lleno. «El arquitecto siempre duda», ha insistido. Y ha lanzado un guiño a Chinatown: «A partir de una edad, los edificios sin valor acaban siendo monumentos patrimoniales», ha apuntado.
Pero de lo que más ha hablado Llinàs ha sido de las personas, del trato humano, de los vínculos que ha tejido a través de su oficio. Ha incidido en las visitas de obras como un crisol de profesionales de distintos ámbitos unidos en un objetivo común. «Un proyecto normal, entre que se inician los trabajos y se acaba el contrato quizá dura, de media, cinco años», ha señalado. «Las visitas», ha añadido, «suelen ser semanales y reúnen a gente diversa durante mucho tiempo». «Si no hubiese sido arquitecto, nunca habría tenido las relaciones que tengo», ha afirmado.
«Después de ejercer durante más de 50 años con la arquitectura como guía, se generan caminos paralelos que unen a los edificios, el arquitecto y la vida», ha concluido.