Abierto el vial President Companys de Altafulla, tras 10 años de espera

Arranca de la intersección con Marqués de Tamarit y conecta con la calle Alcalde Pijuan

Joan Boronat

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Herminia Peig, amb més de 35 anys en el sector, acompanyada pel dissenyador i patronista  Marc Vidal al seu taller a Vilalba dels Arcs  FOTO: TERRA ALTA MÉS

Herminia Peig, amb més de 35 anys en el sector, acompanyada pel dissenyador i patronista Marc Vidal al seu taller a Vilalba dels Arcs FOTO: TERRA ALTA MÉS

Llegó el dia. Un momento que ha debido esperar más de 10 años desde que se trazó el vial, posteriormente rotulado como calle President Companys, hasta la mañana del día de ayer cuando fue abierto a la circulación. El coalcalde de Altafulla, Jordi Molinera y el subinspector de la Policía Local, Jordi Gil, fueron los encargados de retirar las barreras que cerraban el paso de vehículos en la nueva via urbana, por la que inmediatamente se empezó a transitar.

Esta avenida, que no llega a alcanzar un kilómetro de longitud, arranca de la intersección con la calle Marqués de Tamarit, (antigua carretera N-340) frente al colegio La Portalada y conecta con la calle Alcalde Pijuan, junto a la piscina municipal. Permite la circulación en un único sentido, en dirección norte, con espacio lateral de estacionamiento para un centenar de vehículos y carril bici. Esto facilita la diversificación del tráfico de la zona, sobre todo el que se dirige al barrio marítimo y descongesionar así la calle Marqués de Tamarit.

El coalcalde Jordi Molinera ha explicado que para la apertura del vial ha sido necesario llevar a cabo diversas obras como la reparación de la acera «la renovación y rehabilitación del alumbrado, que ha requerido nueva estación transformadora para aumentar la potencia lumínica, la creación del carril bici y la señalización horizontal y vertical del vial», por un importe de 80.000 euros a cargo de la Junta de Compensació  de la Urbanització La Cabana, promotores de este Programa de Actuación Urbanística (PAU-10), puesto que todavía no se ha desarrolado y que el Ayuntamiento no ha recepcionado.

Con todo, el Ayuntamiento en los últimos años ha llevado a cabo labores de limpieza de este sector y también procedió a la retirada del vallado perimetral, en precario estado, eliminando el aspecto de abandono que tanto afeaba el entorno, al tratarse de punto situado en la misma entrada del casco uirbano de Altafulla. Ahora está acometiendo la construcción de aceras en la prolongación de la calle Traginers, perpendicular a Lluís Companys.

Así se ha puesto fin a un prolongado período de estancamiento de este proyecto urbanísitico largamente anhelado por los diferentes responsables de Urbanismo municipales, por falta de entendimiento entre las partes, incluyendo las discrepancias entre los mismos propietarios. Se desencalló tras la negociación del consistorio con los cinco propietarios del PAU-10 tras la modificación del Pla d’Obres Urbanístiques Municipal (POUM) referente a la zona en cuestión y más cocretamente  al volumen constructivo del suelo urbanizable. «Ha sido un proceso largo y complejo», admite Jordi Molinera.

El desarollo urbanísitco contempla la edificación de cinco parcelas particulares, una zona ajardinada y suelo público disponible, entre la piscina municipal y el Xalet de la Creu, donde el consistorio altafullense tiene previsto la construcción de la futura residencia o centro de día para la gente mayor, cuyo proyecto se encuentra en fase de estudio económico para determinar su viabilidad. El establecimiento daría respuesta a la gran demanda que hay de este servicio.

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