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Basuras, taxis, covid, zona azul y el voto contradictorio por Garzón

Aunque parecía apoyar la moción del PP, Sumem per Salou acabó votando en contra de reprobar las palabras del ministro de Consumo

EDUARD CASTAÑO

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Un momento del pleno telemático ceebrado ayer en Salou. FOTO: EDUARD CASTAÑO

Un momento del pleno telemático ceebrado ayer en Salou. FOTO: EDUARD CASTAÑO

El pleno telemático de ayer en Salou dio para mucho. Sus 110 minutos de duración sirvieron para abordar temas latentes en la localidad como el servicio de recogida de basuras, las tarifas urbanas de taxis, la doble vertiente de los aparcamientos en azul y los comercios, además de la más pura actualidad, la Covid-19 (guardándose un minuto de silencio por las víctimas).

Mención aparte tiene la moción presentada por el PP, que solicitaba reprobar al ministro Alberto Garzón por sus manifestaciones acerca del sector turístico español, al que tildaba de «precario, estacional y con bajo valor añadido». Unas declaraciones que han levantado una gran polvareda política tras la que la ministra de Turismo, Reyes Maroto, tuvo que acudir a sofocar el incendio. El propio presidente de la Mesa del Turismo, Juan Molas, llegó a lamentar que «un ministro de España se pronuncie con tanto desprecio sobre un sector que lidera el ranking mundial de competitividad». No solo eso, el grupo municipal independiente Por Mi Pueblo Rincón de la Victoria, municipio del que es vecino Garzón, ha solicitado que sea declarado ‘persona non grata’ en la localidad tras conocer esas declaraciones.

El tema no tendría más trascendencia si no fuera por el carácter contradictorio de la postura de la formación de gobierno Sumem per Salou. Mientras el popular Mario García defendía su moción por doble motivo (reprobar las palabras de Garzón y mostrar su apoyo al sector más importante de la economía de Salou), el alcalde Pere Granados incidía en ello con frases como «Garzón tiene un gran desconocimiento del sector», «es una lástima escuchar este tipo de declaraciones» o «así no se ayuda al turismo». Todo ello llevaba a pensar que Sumem per Salou votaría a favor de la moción, que ubicaba consustancialmente a Salou y a su sector turístico como municipio perjudicado por las palabras de Garzón. Pero cual fue la sorpresa cuando, tras conocer el no a la moción de los concejales del PSC (aunque David González reconoció que Garzón estuvo desacertado), el grupo de Granados también votó en contra, contradiciendo los argumentos que había ofrecido poco antes.

El Diari pudo constatar ayer mismo con empresarios del turismo en Salou que esta postura del equipo de gobierno municipal no ha caído nada bien entre el sector y aseguraban no entender porqué no había salido adelante la reprobación al titular de Consumo.

La reprobación no hubiera mayor recorrido en caso de salir adelante, pero significaba un gesto del pleno municipal hacia la postura del ministro.

La moción del PP votada por ERC

El segundo pleno telemático en la historia de Salou ofreció otros rifirrafes por temas como el contrato de recogida de basuras o la próxima entrada en servicio de la zona azul. En el primero de ellos se vivió un nuevo enfrentamiento entre Mario García y el concejal de Serveis, Jesús Barragán. En el segundo, Pere Lluís Huguet defendió el modelo de ‘primera hora gratis’ para aparcar en beneficio del comercio salouense. Una iniciativa que tampoco salió adelante.

Ya en el tramo final del pleno se debatieron dos asuntos urgentes: el del incremento de tarifas urbanas de taxis y la moción del equipo de gobierno para la reactivación del tejido empresarial y la atención social. Antes, ERC votó a favor de otra moción del PP para instar al Gobierno a garantizar la autonomía de los ayuntamientos para gestionar sus recursos. Marçal Curto señaló con gracia: «señor Mario, no se acostumbre, pero le votaremos a favor».

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