Calles con menos árboles y mejores aceras en La Pineda

El Ayuntamiento de Vila-seca licita las obras de dos calles, en las que se busca reordenar el paso de peatones y reducir los problemas con las raíces

Jordi Cabré

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Las obras que se llevarán a cabo reordenarán el arbolado existente y se procurará ampliar el espacio para peatones.  FOTO: DT

Las obras que se llevarán a cabo reordenarán el arbolado existente y se procurará ampliar el espacio para peatones. FOTO: DT

El Ayuntamiento de Vila-seca ha sacado a licitación hace pocos días una nueva fase, la sexta, de mejora de aceras en el núcleo turístico de La Pineda. En esta nueva etapa de peatonalización que se llevará a cabo a finales de años en el núcleo de población se actuará en las calles de Enrico Caruso y Alfredo Kraus, en el tramo que discurre desde la intersección de Amadeu Vives con el paseo Pau Casals. Una vez adjudicadas las obras, el plazo que tendrá la empresa ganadora es de 3 meses para ejecutar esta mejora.

Las obras en las dos calles de La Pineda tienen un presupuesto inicial de 195.000 euros y forman parte del Plan de Impulso Municipal del Ayuntamiento que tiene como objetivo principal activar acciones y proyectos que ayuden a impulsar económicamente los autónomos y el sector empresarial local. En Vila-seca cualquier actuación en la vía pública se hace con presupuesto municipal y sin contribuciones especiales.

La actuación urbanística busca un único objetivo que no es otro que el paso seguro de los peatones. Se sigue además con la misma filosofía que en las otras calles mejoradas: reducción de arbolado que pueda molestar más que ser provechoso y evitar que el peatón deba invadir el carril de circulación porque la acera no está en condiciones.

Actualmente, esta acción de caminar por la acera es compleja puesto que el número de árboles existentes (como las moreras de la calle Enric Caruso que se observan en la imagen) provoca que el paso por algunas calles de La Pineda signifique sortear los árboles plantados y en algunos puntos verse obligado incluso a caminar por el asfalto ante la imposibilidad de anchura de un cochecito o un carro de la compra.

Cortar y replantar menos

La memoria del proyecto refleja los pasos que se llevarán a cabo para mejorar unas calles que se diseñaron y se urbanizaron en los años 60 y 70 del siglo pasado. A pesar de una primera actuación de mejora en los años 90 del pasado siglo, los problemas de movilidad siguen siendo los mismos de entonces, puesto que el gran número de árboles existentes impide realmente la función de paso en la acera.

Así, el proyecto que saca el consistorio a licitación deja claro que se suprimirán todos los árboles existentes en los metros de calles de esta sexta fase y una vez cortados, se aplicarán productos químicos para poder pavimentar encima. La memoria describe que se irá analizando árbol por árbol por si alguno se puede arrancar el tronco y las raíces, pero parece que esta opción se descartará muchas veces para evitar que la acción de arrancar rompa cañerías o cableado que puedan estar «atrapados» por las raíces.

La supresión de los árboles no significará que las calles quedarán sin elementos vegetales una vez reconstruidas las aceras y mejorada la señalización. Las nuevas aceras definirán la plantación de otros árboles, pero colocados de forma estratégica para que se pueda pasar por ella sin que el ejemplar moleste al peatón.

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