Condenado a 22 meses de prisión por intento de asesinato

Con un cuchillo realizó un corte en el cuello de su compañero de piso. Después, se entregó

ÀNGEL JUANPERE

Whatsapp
La agresión se produjo en un domicilio de la plaza Mediterrani de Segur de Calafell. FOTO: J.M.B.

La agresión se produjo en un domicilio de la plaza Mediterrani de Segur de Calafell. FOTO: J.M.B.

Un hombre que casi degolló a su compañero de piso en Segur de Calafell hace menos de dos años ha sido condenado por la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Tarragona a un año, diez meses y 14 días de prisión como autor de un delito de tentativa de asesinato. Para fijar una pena tan baja se le ha tenido en cuenta la eximente incompleta de alteración psíquica y la atenuante de confesión. Durante diez años no podrá comunicarse ni acercarse a menos de 500 metros de la víctima, a la que tendrá que indemnizar con 20.000 euros. Y como medida de seguridad se le impone el internamiento para tratamiento médico en un centro psiquiátrico penitenciario adecuado a su padecimiento durante un periodo máximo de 10 años.

El agresor y la víctima se conocían desde hacía 10 años. Incluso habían estado compartiendo piso en València hacía tiempo. En verano de 2018 empezaron a convivir de nuevo en un domicilio situado en la plaza Mediterrani de Segur de Calafell.

Durante la convivencia, el ahora condenado se enfadaba con la víctima con cierta frecuencia. El 25 de diciembre de 2018 llevaba dos días sin hablarle. Ese día, a las nueve y media de la mañana, la víctima llegó al domicilio después de haber estado de fiesta durante toda la noche. Se dirigió a su habitación a dormir. Pudo ver, aunque sin contacto visual, que su compañero se acercaba, pero no llevaba consigo un cuchillo.

Sin tiempo a reaccionar, la víctima fue cogida fuertemente del cuello desde detrás por el agresor, que lo asió con su mano, al tiempo que con la otra pertrechaba con el cuchillo –de 15 centímetros de largo– un profundo corte en el cuello. Le hirió gravemente, provocando que la víctima cayera al suelo.

Poco después, el agresor se dirigió a la estación de Segur de Calafell, tomó un tren y se fue a la comisaría de la Policía Local de Calafell. Se presentó alrededor de las once y media de la mañana. Confesó espontáneamente los hechos. Intentó justificar la causa del ataque a su compañero aportando razones que eran producto de la enfermedad mental delirante que padece. Facilitó a los agentes la dirección, que acudieron a la misma y activaron la asistencia médica para atender al agredido, que se encontraba tumbado en el sofá boca arriba.

La víctima fue atendida en el domicilio por el personal del SEM. Seguidamente, un helicóptero lo evacuó al Hospital de Bellvitge. Presentaba une herida con afectación de la tráquea, la vena yugular, la arteria carótida y la musculatura. Las lesiones tardaron 70 días en curarse, de los cuales 17 estuvo hospitalizado –algunos días en la UCI–.

El acusado tiene diagnosticado un trastorno psicótico, que abarca trastorno delirante y por consumo abusivo de cannabis. En la fecha en que ocurrieron los hechos, no era consciente de su enfermedad psiquiátrica ni tomaba medicamento alguno. Los acometió como consecuencia de su trastorno delirante.

Temas

Comentarios

Lea También