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"El entorno del Celler y el Castell emergerá como nuevo atractivo turístico de Vila-seca"

Los trámites avanzan y ahora falta firmar el contrato para impulsar el proyecto. «Está a punto de realizarse», afirma el alcalde, Josep Poblet

Mònica Just

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Imagen del Celler Noucentista de Vila-seca, proyectado en 1919 por Pere Domènech Roura, hijo del célebre arquitecto Lluís Domènech i Montaner. FOTO: Alba Mariné

Imagen del Celler Noucentista de Vila-seca, proyectado en 1919 por Pere Domènech Roura, hijo del célebre arquitecto Lluís Domènech i Montaner. FOTO: Alba Mariné

La reforma del Celler Noucentista es una de las grandes inversiones que tiene entre manos Vila-seca. Un proyecto de ciudad que pretende dar una nueva centralidad al conjunto formado por este edificio y el Castell, que emergerán como un nuevo atractivo turístico y epicentro cultural del municipio. Así lo pone sobre la mesa el alcalde, Josep Poblet, quien remarca que la remodelación del Celler es un proyecto «largamente acariciado» en el municipio, que configurará «una gran isla urbana con un uso turístico y una gran polivalencia, poniendo en valor esta parte del municipio».

Los trámites llevan su tiempo. Pero avanzan. De hecho, en las últimas semanas se ha llevado a cabo el proceso de licitación del servicio de asistencia técnica externa para la consultoría integral que se encargará del control y seguimiento de la restauración del Celler, financiado en gran medida a través de los fondos Feder. Se trata de un contrato previsto para cuatro años, con un valor estimado de 148.000 euros (más IVA) que se traduciría en un importe de 22.500 euros anuales.

El edificio fue proyectado en 1919 por Pere Domènech Roura, hijo del célebre arquitecto Lluís Domènech i Montaner

El próximo paso, asimismo, es llevar a cabo la firma del contrato para impulsar el proyecto. Algo que está «a punto» de realizarse, apunta Poblet. El alcalde también pone de manifiesto la importancia de que la restauración del Castell haya conseguido el 100% de la subvención que había pedido el consistorio a los fondos europeos Feder –dos millones de euros–. «Que nos hayan otorgado el máximo deja claro que se trata de una intervención importante y de una gran envergadura», insiste.

Aun así, faltarán todavía más fondos para acabar de dar forma a esta actuación. El Ayuntamiento deberá añadir entre dos y tres millones de euros, calcula el alcalde. «Habrá una gran variedad de espacios. Un lugar para visitar. Un espacio para congresos y eventos que tendrá capacidad para entre 600 y 800 personas. Y un amplio abanico de estancias que podrán acoger actos de distintos formatos», remarca el alcalde.

El edificio es una de las grandes joyas de Vila-seca. Está catalogado como Bé Cultural d’Interès Local y tiene a sus espaldas casi un siglo de historia. Lo proyectó en 1919 Pere Domènech Roura, hijo de Lluís Domènech i Montaner –y, como su padre, arquitecto–, y será rehabilitado, puesto en valor y museizado con la voluntad de ganar centralidad.

La aportación económica por parte de los Feder fue el empuje definitivo para el desarrollo de esta inversión. A falta de ver cómo avanza, la intención es que en 2020 ya esté finalizada – teniendo en cuenta que los fondos Feder otorgados deben usarse entre el periodo 2017- 2020.

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