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El presunto asesino en serie se negaba a sacrificar gatos como veterinario en Calafell

Jorge Casas trabajó un año en una clínica de la localidad y evitaba aplicar la eutanasia a los animales

José M. Baselga

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El presunto asesino de Miami Platja y la calle Mallorca de Calafell, donde se encuentra una de las clínicas en las que trabajó. Fotos: DT /GM

El presunto asesino de Miami Platja y la calle Mallorca de Calafell, donde se encuentra una de las clínicas en las que trabajó. Fotos: DT /GM

Evitaba aplicar la eutanasia a los animales. Un día, trabajando en la clínica veterinaria de Calafell, pidió descartar la eutanasia  para un gato moribundo e intentar salvarle la vida mediante una complicada intervención.

El animal se salvó y se recuperó. Y Jorge Casas lo adoptó y se lo llevó a casa. Porque Jorge Casas vivía rodeado de gatos a los que adoraba y cuidaba con pasión.

 

Miami y Vilanova
Ese amor por los animales  choca con ser el presunto asesino del vecino de Mimi Platja, Miguel Marin Vargas,  con un tiro en el tórax (el pasado domingo) y de otro hombre en Vilanova i la Geltrú (29 de junio), también tiroteado.

Y ser la persona que disparó el jueves a dos policías de Gavà durante el funeral de la víctima de Miami Platja, que era su suegro. El tiroteo dejó a un policía local en estado crítico y a otro muy grave. En su huida además, intentó arrollar a dos mossos d’esquadra.

El adosado de la avenida València, situado detrás de la furgoneta, era de la víctima. Llevaba residiendo en él durante nueve años. Foto: alba mariné
El adosado de la avenida València, situado detrás de la furgoneta, era de la víctima. Llevaba residiendo en él durante nueve años. Foto: alba mariné

Cuidado a los animales
El presunto asesino y  autor del tiroteo no tenía la misma frialdad con los animales. Durante un año trabajó en la clínica veterinaria de la calle Mallorca de Calafell. Sus compañeros recuerdan el cuidado que tenía con los animales.

Siempre pedía evitar ser el responsable de aplicar eutanasias y se preocupaba mucho de las anestesias durante las operaciones para que los animales no sufrieran en ningún momento.

Tiros
Jorge Casas, que ahora se recupera en el Hospital Clinic de Barcelona de las heridas de bala en un brazo y en la pierna que dispararon los Mossos para detenerlo, trabajó un año en la clínica de Calafell hasta que la pasada Semana Santa fue despedido.

No por mal veterinario, sino porque no encajaba en un trabajo en grupo. Era buen profesional. Pero muy cerrado y reservado. No trabajaba  bien en equipo, relatan en el centro.

El Alfa Romeo verde con el que viajaba el presunto asesino de Miami Platja fue abandonado en un camino forestal. Foto: cme
El Alfa Romeo verde con el que viajaba el presunto asesino de Miami Platja fue abandonado en un camino forestal. Foto: cme

Cerrado
Casas empezó en la clínica de Calafell tras presentar su curriculum. Había tenido otra clínica en Corbera de Llobregat y según explicaba le iba bien, pero decidió  venderla. Sin embargo el comprador no le pagó y Casas explicaba que aquello le había dejado en una situación precaria. Y el comprador aún la vendió a un tercero. Además, coincidió con su separación.

Tuvo también otra clínica veterinaria en Vilanova i la Geltrú que decía que funcionaba pero que también cerró. Aunque no explicaba los motivos. Porque Casas era de pocas palabras.

No respondía
A veces no respondía a preguntas de sus compañeros de Calafell y eso generaba tensiones en la empresa. El no acoplarse al trabajo en equipo fue el motivo de su despido.

El pasado jueves agentes de mossos d’esquadra de paisano acudieron a la clínica veterinaria de Calafell. El personal ya sabía lo que había sucedido con su antiguo compañero y estaban estupefactos.

Ese rompecabezas podría tener también detrás una historia pasional. La víctima  de Miami  sería el suegro de Jorge Casas 

Regresar
Los mossos creían que en cualquier momento de su huida, Jorge Casas podría regresar a su anterior puesto de trabajo. Un dispositivo policial en el interior de la clínica y otro de forma discreta en el exterior vigilaban una posible llegada del prófugo.

No fue necesario esperar mucho. A través de las emisoras se informaba de que Jorge Casas había sido detenido  en Canyelles (Garraf), donde se ocultó en una casa abandonada para escapar del cerco policial.

Venganza
«Busco venganza», dijo a los Mossos cuando fue detenido. Sin antecedentes policiales, sorprende por qué pudo ser autor de dos muertes con disparos a quemarropa y de un tiroteo en el funeral de la víctima de Miami Platja.

Los compañeros del presunto asesino siguen asombrados. No se explican qué ha podido pasar a ese «buen profesional muy sensible con los animales». Explican que «quizá explotó».

Los compañeros del presunto asesino siguen asombrados. No se explican qué ha podido pasar a ese «buen profesional muy sensible con los animales»

El suegro
«Busco venganza», dijo a los mossos cuando fue detenido. Aclarar la venganza de qué, es lo que se intenta  determinar para juntar las piezas del rompecabezas.

Ese rompecabezas podría tener también detrás una historia pasional. La víctima  de Miami, según TV3,  sería el suegro de Jorge Casas y el pasado jueves en el funeral intentaría presuntamente cumplir la venganza.

Estaba claro que buscaría víctimas. Acudió al tanatorio con una gorra calada hasta los ojos y con una espesa barba. Y en la mochila ocultaba un rifle. Esa indumentaria y su actitud levantó sospechas en los agentes locales y Casas al verse descubierto disparó y huyó.

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