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Éxito de la nueva ubicación del Pessebre de Sorra de La Pineda

Durante estas fiestas miles de personas han visitado las esculturas de arena en la zona de las fuentes del Parc del Pinar del Perruquet

Carmina Marsiñach

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La máquina, antes de estropearse, iniciando el derrumbe del Pessebre de Sorra de La Pineda. Foto: alba mariné

La máquina, antes de estropearse, iniciando el derrumbe del Pessebre de Sorra de La Pineda. Foto: alba mariné

El Pessebre de Sorra de la Pineda ha tenido tanto éxito durante estas fiestas navideñas que en su último día en el Parc del Pinar del Perrquet parecía que se resistía a ser derrumbado. En el primer intento de echarlo abajo, alrededor de las diez y media de la mañana, se reventó el manguito, un tubo hidráulico, del tractor del equipo coordinado por técnicos del Patronat de Turisme de Vila-seca que realizaba los trabajos. ¿Un milagro de la Virgen María? Quién sabe. Finalmente, casi a mediodía, después de intentar repararlo, otra máquina acabó con las esculturas que se encontraban bastante deterioradas.

Según el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Vila-seca y también presidente del Patronat, Pere Segura, la valoración del pesebre no puede ser mejor: «Ha estado un éxito de afluencia, todo el mundo que pasaba por aquí ha podido observar que han habido colas».

En las pasadas ediciones el pesebre se realizaba en la playa, delante del paseo marítimo. La corporación municipal creyó que la nueva ubicación, el el parc del Pinar del Perruquet, lo protegería de las inclemencias meteorológicas y los actos vandálicos. «Este canvio de ubicación ha sido muy acertado, es un lugar de confluencia, tiene una accesibilidad muy fácil y ha facilitado mucho la visibilidad porque los visitantes han podido darle la vuelta», según explica el concejal de cultura.

El pesebre estaba realizado con unas 400 toneladas de arena especial que el Ayuntamiento guarda para aprovecharla año tras año, y con unos 200 metros cuadrados de superficie.

Este año según Pere Segura no ha habido discrepancias en la temática utilizada. «Este año la gente ha estado encantada, la temática marinera ha gustado, parece que el tema tradicional tira mucho». En el montaje, construido por varios artistas provenientes de Inglaterra, Lituania, Ucrania y Catalunya, no faltaban ni la Madre de Dios o el caganer.

El pesebre es uno de los principales atractivos de la Costa Daurada durante las fiestas. Ha estado abierto durante más de 35 días, del nueve de diciembre al seis de enero.

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