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La falta de energía impide que el Baix Penedès acoja más industrias

Está proyectada una línea de alta tensión, pero el impacto de las torres genera recelo en varios municipios, que la piden soterrada
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La construción de una línea eléctrica es necesaria para los empresarios, pero levanta recelos. Foto: DT

La construción de una línea eléctrica es necesaria para los empresarios, pero levanta recelos. Foto: DT

El Baix Penedès lidera la tasa de desempleo en Catalunya con casi un 30% y se acerca a las 12.000 personas, con los desempleados de larga duración y los mayores de 45 años como colectivos más afectados.

La comarca necesita de empresas de gran generación de empleo y la Generalitat la ha incluido entre las de urgente reactivación con el programa Treball a les 7 comarques, junto a Baix Ebre, Montsià, Ribera d’Ebre y Terra Alta.

El programa impulsa proyectos ocupacionales y para atraer inversiones. También el Consorci Universitari del Baix Penedès reorientó su actividad para ser un organismo que sondee actividades que generen empleo.

 

Temor a renunciar

Pero el Baix Penedès no puede afrontar una industrialización por falta de suministro eléctrico. Incluso las empresas instaladas temen tener que renunciar a incrementos de actividad por las deficiencias energéticas.

Endesa redactó un proyecto, que está validado por el departamento de Industria de la Generalitat, para tender hasta la zona central del Baix Penedès una nueva línea de tensión que nutra a los polígonos y empresas que necesitan más energía.

Los propietarios de los polígonos están dispuestos a financiar los 4 millones de euros de la inversión para el tendido eléctrico. Pero el proyecto choca con el Ayuntamiento de Banyeres del Penedès (CiU-PP) que cuestiona el impacto que tendrían nuevas torres eléctricas y pide medidas como el soterramiento. Endesa dice que soterrar la línea multiplica por tres su coste y los empresarios no pueden asumir esa cantidad.

El proyecto está a la espera de aprobación definitiva. Mientras, el sector industrial lo reclama con urgencia y algunos municipios piden estudiar medidas que minimicen el impacto. Para unos vale la pena analizar alternativas, para otros retrasar la inversión haría perder oportunidades en un momento clave.

 

Muy cuarteados

El endémico debate está abierto de nuevo en el Baix Penedès. La comarca está cuarteada por todo tipo de infraestructuras argumentadas por el interés general desde las administraciones que su día las impusieron .

Ahora se teme que por la necesidad se imponga un tendido sin que se busquen alternativas como reclama el concejal de Banyeres, Jero Merino (PP). La alcaldesa Nuria Figueres (CiU) reconoce la necesidad de crear empleo, pero apunta que «las cosas deben hacerse bien. No por la urgencia, deben imponernos cualquier cosa».

 

¿Cuánto más?

Del sobrecoste que tendría soterrar la línea, Figueres responde que «debe detallarse ¿Cuánto exactamente? Sabiendo la cifra podremos analizar cómo afrontarla». La alcaldesa explica que el Ayuntamiento cedería caminos para que la línea vaya bajo tierra sin expropiaciones.

La situación evidencia la falta de planificación de la comarca. Nunca ha sabido lo que quiere ser ni en qué basar la economía o proteger el territorio, ya muy cuarteado.

Generalitat y administraciones locales reiteran la ubicación del Baix Penedès en un nudo de autopistas, vías de tren y entre los puertos de Barcelona y Tarragona, lo que debería ser un potencial que aprovechar. Pero ninguna ha conseguido nada en décadas.

La ubicación estratégica fue la argumentada por la Generalitat para implantar entre Banyeres y L’Arboç el Logis Penedès, que ha de ser un complejo logístico que atraiga empresas. Tendría una entrada en la AP-7 y quedaría a los pies de la autovía A-7. Pero para esta infraestructura no hay ni fechas. Tampoco para la línea férrea del complejo logístico que se vendió como intermodal y una de las puertas de acceso al corredor mediterráneo.

 

¿Qué ser?

La comarca quiere mantener su identidad turística con las playas y ha crecido en enoturismo y casas rurales, aunque ha perdido mucho tiempo sin que se supiese vender ese potencial.

Ahora, con sus niveles de desempleo necesita de la llegada de empresas. Una industria que, además, no puede ser exclusivamente tecnológica ni altamente especializada. El Baix Penedès vivió durante décadas de la construcción y el nivel de formación de los desempleados de larga duración no es elevado.

Y como siempre, el debate coge a traspiés a la comarca ya que la necesidad de crear empleo es urgente y como se explica desde el sector empresarial, parece que hay un creciente interés de inversores, por lo que señalan que la decisión debe tomarse ya para no perder más trenes.

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