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La presencia de okupas y la falta de luz en la calle indigna a vecinos del Casalot

Propietarios de la zona de Montmar se sienten 'abandonados' y piden acciones para combatir la sensación de inseguridad

Mònica Just

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La poca iluminación que hay en la zona es la que aportan los propios vecinos. Foto: Alfredo González

La poca iluminación que hay en la zona es la que aportan los propios vecinos. Foto: Alfredo González

Vecinos de la zona conocida como Montmar, en la urbanización del Casalot de Mont-roig del Camp, están «hartos» de vivir sin alumbrado en las calles. Hace años que conviven con esta problemática, y aseguran que últimamente ha empeorado con la presencia de okupas en varias viviendas, e incluso robos. «La mayoría de casas son propiedad de bancos. Son fáciles de reconocer porque hay mucha dejadez», apunta Carlos Rodríguez, vicepresidente de Montmar. «La oscuridad y el hecho de que muchos vecinos seamos de segunda residencia facilita que puedan acceder a las casas sin problemas», señala Rodríguez, quien hace un año que se compró la vivienda y lleva cinco veraneando en la zona: «Nunca he visto luz en la calle». Y es que las farolas están ahí, pero no se encienden.

Los afectados lamentan que en la zona existen al menos dos viviendas ocupadas, una de ellas en la calle de Les Eres. Meses atrás se desalojó otra. Y ha habido más intentos. Piden soluciones. Aseguran que llevan años luchando para dotar la urbanización de los servicios que consideran que se merecen. Pero se sienten cansados. «Por mucho que esperes, aquí por las noches estamos sin luz», afirma un residente de la zona.

 

Falta de servicios

Jordi Serrano, presidente de la urbanización, explica que lleva «muchos años» conviviendo con las deficiencias del Casalot. Compró su casa en 2006. Y, por supuesto, entonces no había alumbrado en la vía pública. «Pusieron la luz de obra de las promotoras, pero cuando llegó la crisis, se apagó y nadie más se hizo cargo», lamenta. «He sufrido dos robos, uno en 2007 y otro en 2013. El último fue muy destructivo, porque me intentaron reventar la puerta blindada, rompieron las rejas de las ventanas... Entraron por allí y se llevaron todo lo que pudieron. Incluso tuve que arreglar la fachada», apunta Jordi.Asegura que no ha sido el único en sufrir situaciones como esta, y denuncia la inseguridad que genera la falta de alumbrado en la vía pública: «Por la noche salimos a sacar la basura a oscuras». «Además, en la zona hay unas fincas que también están muy descuidadas y llenas de escombros. Todo esto es peligroso», alerta el presidente de Montmar, quien lamenta que «pagamos todos los impuestos y no nos sirve para nada».

Los propietarios manifiestan que tienen muchas carencias en servicios y que hasta ahora nadie ha tomado todavía cartas en el asunto. En breve quieren reunirse con el gobierno municipal para conocer cuál es su posición. «Desde Montmar confiamos en que el nuevo consistorio dé un paso adelante y nos ayude a mejorar la situación», apuntan los vecinos de la zona.

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