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Los 'bingueros' de Cunit piden a los Mossos su bombo para jugar líneas

"No somos delincuentes", claman los vecinos tras la redada que les dejó sin su entretenimiento de los fines de semana

José M. Baselga

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Los miembros de la asociación vecinal piden que les devuelvan su distracción.  Foto: DT

Los miembros de la asociación vecinal piden que les devuelvan su distracción. Foto: DT

Llevan dos semanas sin bingo y ya están hartos. Y aburridos. Los socios de la asociación de vecinos Cunit Oest dicen estar dispuestos a salir a la calle para reclamar su cartones, sus bolas. Su bingo.

El secretario de la entidad, Angel Grau, que también es concejal del PSC en la oposición, explica que «los abuelos están dispuestos a manifestarse por su bingo. Dicen que hasta van a cortar la carretera».

Hace dos semanas que una redada de los Mossos d’Esquadra en el Casal Municipal de Cal Cego les paró la partida. Los agentes argumentaron que no había licencia para ese bingo y se llevaron todo el material. El ordenador, 10.000 cartones por vender y el programa informático.

Desde esa redada que alarmó a las 30 personas, principalmente mujeres jubiladas que había jugando en la sala municipal, no se han vuelto a cantar ni líneas ni bingos en Cal Cego. Pero tampoco han recibido respuestas.

El presidente de la asociación vecinal Adolfo Rodríguez ha pedo explicaciones, pero en la subdelegación de gobierno de Tarragona responden que el caso está en estudio en la subdelegación de Barcelona.

30 euros al bingo

Y los vecinos siguen sin su bingo. Jugaban las tardes de los viernes, sábados y domingos. «Para distraerse», explica Angel Grau. Porque no se iban a hacer ricos. De cantar un bingo el ganador podía llevarse como mucho 30 euros. Los cartones se venden a 0,35 céntimos. Aunque igual el ministro Montoro lo considera como ingresos complementarios a la pensión y les hace pagar.

En la asociación vecinal sobre todo lamentan la falta de respuestas y que les hayan dejado sin una distracción «que además ayuda a relacionarse a muchas personas de la zona que viven solas», destaca el secretario de la entidad.

El bingo de la entidad es un clásico en Cunit. Aunque sólo pueden jugar socios. Es como tantos y tantos bingos de casales de jubilados que se organizan por todo el país. «para distraerse. No los que juegan se hacen ricos ni las asociaciones tampoco. Y no vamos a hundir a las multinacionales del juego ni de los casinos».

Como en 2012

Sin embargo no es la primera vez que el bingo de la asociación recibe la visita de la policía. En 2012 ya les intervinieron el material de juego. A las pocas horas se lo devolvieron.

Ahora tarda más y la situación indigna a los vecinos. «No somos delincuentes», claman. Pero de momento el monitor sigue apagado y no hay bingos que cantar.

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