Los míseros precios de la uva en el Penedès dan la puntilla a los agricultores

El 5 de septiembre hay una protesta y una huelga. Ni se recogerá en los campos ni se llevará a las bodegas

José M. Baselga

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Los agricultores acordaron ir a la huelga.

Los agricultores acordaron ir a la huelga.

La caída de precios es del 28%.  Similares a los de 1998. Hace  21 años. «No son justificables, imposibilitan la viabilidad de las explotaciones. Los recortes de compras a última hora llevan a una situación lamentable», lamentan los agricultores.

Pero además del menosprecio para el trabajo en el campo, los agricultores advierten que daña a la imagen de la Denominación de Origen Cava. «Hunden el prestigio de la DO. No hay prestigio sin un precio digno».

Los productores lamentan que la exigencia de los grandes compradores multinacionales prima la cantidad por encima de cualquier otra consideración como la calidad, el reconocimiento del sector e incluso acción medioambiental de la agricultura.

Concentración de tractores en Vilafranca.

Tampoco ayuda que el Ministerio de Agricultura permita la inscripción de 6.000 hectáreas de fuera de Catalunya para la elaboración de espumosos. A pesar del Pla Estratègic de la DO Cava que se fijó la valorización con las exigencias de sus normas y sistemas de control. 

El 80% de la viña de Catalunya es para la elaboración de cava y el Consell Regulador aseguró que la apuesta para posicionarse en mercados interiores y exteriores era la calidad. Pero no se cumple. Con unos precios en origen de la uva similares a los de hace dos décadas, de nada sirve el esfuerzo de cooperativas y bodegas para mejorar la calidad de sus productos y posicionarse en el mercado. 

Huelga
Así que no queda más que plantarse. Para el 5 de septiembre hay convocada una huelga. Ese día no se recogerá la uva en las viñas. Ni se entregará en las bodegas.

En la asamblea se acordó ir a la huelga


Unió de Pagesos, Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya (JARC) y l’Associació de Viticultors del Penedès han mantenido este martes una reunión con Henkell-Freixenet en la que la multinacional dijo que no subía el precio. 

0,33
Para la cosecha de 2019 en las principales variedades de cava como son macabeo, xarel·lo y parellada el precio es de 33 céntimos el kilo si llega a 9,6 grados. Si es de 9 grados pagará 30 céntimos. Un descenso importante si se tiene en cuenta que en anteriores campañas llegó a los 45 céntimos, que ya están en  el límite de la viabilidad. 

Especialmente grave es para el sector del cava. En 2018, la producción superó los 244 millones de botellas, de los que 165 se exportaron con un negocio total de  1.100 millones de euros.

Reunión de viticultores con el Incavi.

Es una DO con casi 7.000 explotaciones en unas 38.000 hectáreas con  244 empresas elaboradoras.  Pero multinacionales como Henkell Freixenet, Codorniu o Segura Viudas que son quienes marcan el precio.

Impide el relevo
Ello impide la viabilidad y el relevo generacional que llevará al abandono de fincas, destrucción del territorio «y la puntilla al sector vitivinícola catalán». 

Las bodegas de la marca colectiva Corpinnat, que salieron de la DO Cava en enero, y los elaboradores de  Clàssic Penedès pagarán  entre 0,65 y 0,70 euros. Todavía lejos de lo que se paga en competidores del cava como el prosecco (del Veneto en Italia) a 1,20 euros y el champagne con hasta 7 euros por kilo. 

La asociación de viticultores y elaboradores Corpinnat apoya las movilizaciones en el Penedès. Coincide en que el precio que pagan los grandes compradores supone «un recorte que atenta a contra el principal sector económico de la comarca y amenaza el futuro de centenares de familias».  Corpinnat considera que deberían establecerse alianzas a medio y largo plazo con un precio garantizado a partir de los 0,65 euros.
 

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