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Polémica en Vila-seca por el precio de las insignias de los concejales

La formación asamblearia Vila-seca en Comú asegura queel Ayuntamiento gastó 375 eurospor cada una

Javier Díaz Plaza

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Las insignias que reciben los concejales que se incorporan por primera vez al consistorio son de oro. Foto: Cedida

Las insignias que reciben los concejales que se incorporan por primera vez al consistorio son de oro. Foto: Cedida

El coste de las insignias de oro que el Ayuntamiento de Vila-seca concedió a los nuevos concejales al inicio del mandato ha generado polémica. El grupo municipal Vila-seca en Comú asegura que cada una costó 375 euros, gasto que considera «innecesario y suntuoso». «Este tipo de distinciones no contribuye a superar la desafección de la ciudadanía respecto de la política», apuntan desde la formación asamblearia. Sus dos ediles, Elisabet Sánchez y Mario Tellez, renunciaron a los pines y los devolvieron.

Los doce concejales que debutan en esta legislatura recibieron sus insignias en el pleno de investidura del pasado 13 de junio, cuando accedieron a su cargo. Se trata de tres miembros del equipo de gobierno (CiU), Pere Segura, Lucia Teruel y Cristina Campallo, y nueve de la oposición: los tres de Ciudadanos, Juan Antonio Ramírez, Roberto García y Mercedes Pastor; los dos del PSC, Ander Mikel Basterrechea y Estela Martín; los dos de Decidim, Josep Forasté y Robert Rodríguez y los dos mencionados anteriormente de Vila-seca en Comú.

El equipo de gobierno justifica esta distinción argumentando que «las insignias que el Ayuntamiento concede a los concejales electos de la corporación municipal son un elemento de representación del municipio». Y recuerda que es una costumbre que se remonta a los años sesenta del siglo pasado: «Desde entonces se conceden a todas las personas que asumen la responsabilidad de concejal municipal y que, por tanto, representan al municipio».

No es una práctica exclusiva de Vila-seca, sino que se da en otras corporaciones. «Es una tradición que se realiza en la inmensa mayoría de los ayuntamiento de Catalunya en el momento de la toma de posesión del cargo de concejal. De hecho, es personal y sólo se entrega una vez en la vida», concluyen desde el gobierno municipal.

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