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¿Que pasó en la playa de Salou entre la turista irlandesa y el atleta turco denunciado?

La mujer que denunció a un atleta por violación retiró ante el juez la acusación y el deportista quedó libre sin cargos

Àngel Juanpere

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El sospechoso saliendo del Juzgado de Guardia en compañía de compañeros de la selección turca.  FOTO: ACN

El sospechoso saliendo del Juzgado de Guardia en compañía de compañeros de la selección turca. FOTO: ACN

«No quiero seguir adelante con todo y no quiero declarar». Es lo que le dijo al juez ayer por la mañana la joven irlandesa de 25 años que el día anterior había denunciado a un deportista de la selección de halterofilia de Turquía que participa en los Juegos Mediterráneos de haberla agredido sexualmente durante la madrugada del pasado miércoles en la playa de Salou.

A pesar de las advertencias que le hizo el magistrado en el sentido de que sin su denuncia el caso quedaría archivado, ella se reafirmó en su decisión. Finalmente, el magistrado dejó en libertad sin cargos al deportista, que estuvo privado de libertad casi 17 horas.

El caso, desde un principio, tenía lagunas en la declaración de la víctima. Así lo reflejaba el atestado que la Unitat d’Investigació del Tarragonès de los Mossos d’Esquadra hizo llegar ayer al Juzgado de Instrucción número 5 de Tarragona, que estaba de guardia. Un informe que recoge todas las declaraciones hechas por las partes implicadas en el asunto. 

El Diari ha podido reconstruir el caso desde que comenzó la relación entre la mujer y el deportista hasta la vista oral de ayer en el Juzgado de Guardia. Ambos se conocieron durante la noche-madrugada del martes al miércoles. Él iba con un amigo –de la misma selección–; ella, con una amiga  –también irlandesa–.

Estuvieron en un bar de la zona de ocio de Salou. Poco después de las cuatro de la madrugada decidieron ir a la playa de Llevant en parejas, en la zona de la calle Colom, un espacio más apartado del bullicio de la zona del paseo Jaume I. 

Sobre la arena

Ambas parejas se pusieron sobre la arena en paralelo, a unos 15 metros de distancia –según puntualizó ayer el amigo del encausado durante su declaración ante el juez de guardia–.

Al parecer, en un momento dado del encuentro entre la denunciante y el detenido, ella gritó, siendo oído por unos taxistas, que alertaron a la Policia Local. Sin embargo, ella declaró que se encontraba con su amiga. En cambio, los agentes declararon que cuando llegaron al lugar esta amiga estaba con su ‘pareja’.

Tras recibirse la llamada, una patrulla de la Policía Local se desplazó al lugar y habló con la víctima, quien aseguró que la habían violado. Mientras los agentes estaban hablando con la mujer se acercó a la arena el posteriormente detenido. Reconoció que la acreditación de los Juegos Mediterráneos que tenía ella era la suya, aunque en todo momento negó que la hubiera violado.

El entonces sospechoso no se expresaba muy bien y solicitó que le hiciera de intérprete la chica que se encontraba con su amigo, que se hallaba al lado. Como el deportista no llevaba documentación, la patrulla lo acompañó hasta la habitación del hotel donde se hospeda. Después de enseñarle el pasaporte, sobre las siete de la mañana, se procedió a su detención acusado de un delito de agresión sexual.

Mientras, la presunta víctima fue trasladada en ambulancia primero al Centre d’Atenció Primària (CAP) de Salou y posteriormente al Hospital Joan XXIII. Allí fue reconocida por el médico forense quien, al parecer, no encontró lesiones compatibles con unas relaciones sexuales forzadas.

Los agentes comenzaron a interrogar también a los amigos. A pesar de la corta distancia a la que estaban en la playa, ninguno oyó gritos ni petición de auxilio durante la supuesta violación. Esta circunstancia no pasó desapercibida por los agentes, al igual que el hecho de que la víctima manifestó que cuando llegó la patrulla, el supuesto agresor marchó del lugar corriendo, cuando fue al contrario. La mujer aseguró que cuando se despertó vio al sospechoso que la estaba violando.

Recogida de ADN

Durante la tarde, los Mossos d’Esquadra quisieron tomar declaración al detenido –en presencia de su abogado–, pero éste no quiso. En cambio, no tuvo problemas para que le tomaran muestras de ADN porque, al parecer, no había mantenido relaciones sexuales.

Ayer por la mañana, el magistrado del Juzgado de Instrucción número 5 citó a las partes para tomarles declaración. En la pequeña sala del juez en el Juzgado de Guardia estaban la fiscal, el abogado defensor, un funcionario y el intérprete de turco.

Poco antes de las diez de la mañana comenzó a declarar el amigo del investigado. Se reafirmó en que no oyó ningún grito a pesar de estar a 15 metros –delante de los Mossos había dicho 10–. 

Poco después entró la denunciante –que había acudido a las dependencias judiciales con tres amigas–. Aseguró que no quería seguir adelante y que retiraba la denuncia. El juez le indicó que si lo hacía, el caso se iba a archivar porque en este tipo de delitos no se puede actuar de oficio. Ella se reafirmó en su voluntad de no seguir con todo. Y abandonó la sala.

Y el tercero en declarar fue el detenido y declinó hacerlo. La fiscal no solicitó ninguna medida cautelar. El magistrado firmó un auto de libertad sin cargos. Poco antes de las doce del mediodía, el deportista salía por la puerta del Juzgado de Guardia acompañado por dos compañeros de la selección.

El archivo de la causa

El Juzgado de Instrucción número 5, que ayer tomó declaración al detenido y a otros testigos, traspasará la causa al número 4 porque es el que estaba de guardia cuando supuestamente ocurrieron los hechos denunciados. Se espera que en los próximos días la magistrada dicte auto de archivo.

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