Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Reclaman a la alcaldesa de Cambrils un debate sobre el estado del municipio

Los diez concejales de los partidos de la oposición piden un pleno extraordinario para analizar la «mala gestión» de los servicios públicos del tripartito ERC-PSC-PDeCAT

Cristina Sierra

Whatsapp
La oposición consiguió suspender el pleno de febrero tras mostrar su desacuerdo con el punto de las inversiones.  FOTO: Cristina Sierra

La oposición consiguió suspender el pleno de febrero tras mostrar su desacuerdo con el punto de las inversiones. FOTO: Cristina Sierra

La oposición en bloque ha llegado a un acuerdo para reclamar a la alcaldesa, Camí Mendoza (ERC), un debate sobre el estado de Cambrils. Es la primera vez que los diez concejales pactan en este mandato para pedir la celebración de un pleno extraordinario, que debería convocarse antes de la sesión ordinaria del próximo 26 de octubre, es decir, en menos de dos semanas. Los ediles quieren tratar básicamente dos temas: la «mala gestión» de los servicios públicos y las desavenencias entre el equipo de gobierno.

Las alarmas saltaron la semana pasada cuando el grupo municipal de la Assemblea de Cambrils anunció que iniciaría una ronda de contactos con los otros partidos y concejales no adscritos para conseguir el apoyo necesario para solicitar la sesión.

En un comunicado de premsa emitido ayer lunes, la oposición ve la celebración de este pleno, que se inspira en el debate del Estado de la Nación que se celebra anualmente en el Congreso de los Diputados, como una oportunidad positiva para buscar soluciones y mejorar los servicios. «Los cambrilenses merecen tener una visión general y plural de la situación política del municipio y el mejor lugar para debatir es la sala de plenos», señalan. 

Para Ivan Sanz (Assemblea Cambrils), impulsor de esta idea, el gobierno de Camí Mendoza debería contemplar la sesión como una obligación para rendir cuentas ante los vecinos. Una afirmación que comparten los concejales no adscritos, Inma Sierra, Cinta Ballesté, Santi Gámez y Encarni Bello, que aseguran que el deterioro de los servicios municipales «obliga al gobierno a dar la cara» y dar las explicaciones pertinentes.

Imanol Rico, de Ciutadans, pide en el comunicado que cada concejal conteste en el pleno las preguntas que conciernen a sus concejalías «para facilitar la fiscalización».

En esta línea, Oliver Klein, del Nou Moviment Ciutadà, señala que los «graves errores» en las diferentes áreas de gestión «no pueden pasarse por alto y el gobierno debe responder por ellos». El portavoz del Partido Popular, David Chatelain, va más allá y considera que el debate es la ocasión para analizar el PAM (Pla d’Acció Municipal) y ver qué se ha cumplido y qué no.  

Los motivos del debate

En los últimos meses la oposición ha aprovechado el pleno para mostrar su desacuerdo con las decisiones políticas del gobierno formado por ERC, PDeCat y PSC. Temas como la mala gestión de la limpieza de las calles o los problemas de visibilidad ocasionados por la barandilla del nuevo puente de la antigua N-340 se han convertido en un punto más en el orden del día de las sesiones.

Asimismo, los concejales han trasladado en varias ocasiones las quejas de los vecinos por diferentes cuestiones, como la instalación de los contenedores de superficie, en sustitución de los soterrados, en el Eixample Platja o el mal estado de las instalaciones públicas. Hace apenas unos días, Sanz denunciaba que cuatro nadadoras del Cambrils Club Natació habían sufrido una intoxicación por cloro en la piscina municipal. 

Pero también han habido problemas con el servicio de comedor en la Escola Cambrils o las quejas de los padres de los alumnos de la guardería Maria Dolors Medina por la falta de aire acondicionado.

Tampoco han ayudado los últimos conflictos con la Policía Local, que reclama la equiparación salarial con los Mossos d’Esquadra y más medidas de autoprotección; o la congelación de las ordenanzas fiscales para el año que viene.

Aunque el gobierno sacó pecho de no aumentar las tasas más importantes, la oposición aseguró en el pasado pleno ordinario que se podían rebajar. De hecho, David Chatelain elaboró una propuesta en la que se demostraba que los impuestos podían sufrir una rebaja porque «había margen», pero el concejal de Hacienda, Jaume Gila, no aceptó el documento al afirmar que se había presentado fuera de plazo.

Todos estos temas, al que se suma un «verano caótico, marcado por el descenso de los ingresos derivados del turismo», han motivado que la oposición se alíe, una vez más, para pedir el debate.

Además, los concejales han mostrado su preocupación por el «mal ambiente» que hay entre los miembros del equipo de gobierno  y la «incapacidad de los ediles para afrontar los problemas» surgidos. 

Temas

Comentarios

Lea También