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"Si el café es bueno, sin azúcar"

Gessamí Caramés, campeona provincial de barista dos años y tercera de Catalunya en la edición de 2016

Jordi Cabré

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Gessamí es estudiante de la Escola d´Hosteleria de Cambrils. Foto: Alba Mariné

Gessamí es estudiante de la Escola d´Hosteleria de Cambrils. Foto: Alba Mariné

Gessamí Caramés tiene 24 años y es natural de L’Ametlla de Mar. Le queda sólo un curso en la Escola d’Hosteleria i Turisme de Cambrils para terminar. Aunque ha ganado dos veces el campeonato provincial de barista y ostenta la tercera plaza de Catalunya, no se ve especializada en cafés. «Yo lo que quiero ahora es aprender mucho de cocina y pastelería», asegura.

 

-¿Es muy cafetera?

-Le seré sincera. Empecé a tomar café cuando comencé a hacer el curso de baristas.

 

-¿Una especialidad en auge?

-Le confesaré que la primera vez que oí la palabra barista la relacioné con bar, no con café.

 

-¿O sea que se interesó por intuición más que por deseo?

-Podría decirse así. Pero una vez entré en el curso me apasioné con ello y puse todos mis sentidos en conocer al máximo esta especialización.

 

-¿Y la competición de 2015?

-Aún haciendo primer curso, me sugirieron acudir al concurso provincial. No para ganar, sino porque se aprendía mucho y yo no quería perderme la oportunidad.

 

-¿Qué tal le fue?

-Gané.

 

-Llegar y besar el santo.

-La regularidad fue clave. No destaqué, pero mantuve nota alta en todas las facetas.

 

-¿Y luego al de Catalunya?

-Sí. Allí evidentemente no alcancé ninguna meta, pero me fijé en cómo la gente se preparaba a conciencia para esta prueba. Repetí este año primera posición en Tarragona y luego quedé tercera en Catalunya.

 

-¿En qué consiste la prueba?

-Cuatro expressos, dos capuccinos con decoración, bebida inventada con y sin alcohol con base del café, obviamente. Mis bebidas fueron un mate argentino en la modalidad de sin alcohol y un tiramisú bebible en la otra prueba.

 

-¿Cuántos cafés al día?

-No soy médico, pero un exceso de café es un aumento de cafeína.

 

- ¿Corto o largo?

-Cada cual tiene su paladar, pero que sepa que uno corto tiene menos cafeína.

 

-¿Y eso?

-Muy fácil. Cuanto más tiempo de infusión, más cafeína entrará en la taza.

 

-Cada vez que toma uno, ¿encuentra todavía defectos?

-No llego a este nivel. Aún me queda camino por recorrer. Yo me guío por parámetros, cantidades, proporciones... pero le aseguro que cuando un café es bueno, se nota.

 

-¿Por qué?

-Tiene un punto de acidez que remarca su aroma. Si es amargo, le aseguro yo que es un mal café. Tampoco vale salado.

 

-¿Cómo debe ser un buen café?

-Estamos acostumbrados a tomar café de presión y no debería ser así. En Etiopía, una de las cunas del café, trituran el grano y se lo toman con agua caliente. El café es una infusión y hoy en día incluso se hacen en frío para mantener todas las propiedades.

 

-No me ha contestado.

-Aunque hay muchas formas de tomar café, nuestra cultura está basada en la presión. En el concurso nos explicaban que un expresso son 30 mililitros y 25 segundos de extracción.

 

-¿Vale para todos?

-Creo que depende del café que sea, de su torrefacción... hay otros parámetros que deberíamos tener en cuenta.

 

-¿Con o sin azúcar?

-Si un café es bueno no necesita endulzarlo.

 

-¿Las cápsulas son un buen café o un acertadoproducto de márketing?

-Yo las veo muy acertadas. Si no tiene un barista para ofrecer un buen café, la cápsula garantiza un grado de éxito alto porque le viene en la cantidad adecuada, cerrado para no perder propiedades e higiénico.

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