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'Túnel de seguridad' obligatorio para entrar al mercadillo de Albinyana

Los clientes deben pasar por lectores faciales, de fiebre y de desinfección

José M. Baselga

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Clientes y paradistas deben pasar por el túnel.

Clientes y paradistas deben pasar por el túnel.

Los espacios públicos y de concurrencia de personas incrementan las medidas de prevención para evitar el contagio de coronavirus y sobre todo dar tranquilidad a los clientes y visitantes, que cada vez más exigen esos sistemas.

Paradistas y clientes del mercado de La Papiola, en Albinyana, a pie de la carretera C-51, deben cruzar un túnel de seguridad y prevención del coronavirus para poder acceder al recinto. Los vehículos también deben pasar bajo un arco desinfectante.

La inicitiva es del propietario del recinto, David Machuca, que explica que «ya han pasado unas 7.000 personas y la práctica totalidad agradecen que se tomen medidas para su seguridad», que considera que se van a incrementar y marcar la diferencia entre quienes las implanten y quienes no. 

El paso por el túnel es obligado.

El propio Machuca ha diseñado esos sistemas seguridad con asesoramiento de empresas especializadas y reuniendo los sistemas de control y prevención de contagios. Por un lado los vehículos deben pasar bajo un arco de aspersores que lanzan agua con un desinfectante. No puede acceder ningún vehículo que no pase bajo el arco.

Nebulización
En Albinyana en ningún caso la nebulización se hace sobre las personas, una práctica que ya desaconsejó el Ministerio de Sanidad. Pero el impulsor de la iniciativa ha querido dar un paso más para la prevención. 

Destaca el túnel de seguridad para las personas por el que deben pasar obligatoriamente por diferentes controles antes de llegar a la superficie de venta de los paradistas. 

El reconocimiento facial detecta temperatura y si se lleva mascarilla. FOTO: RTV EL VENDRELL

En ese pasillo, que debe cruzarse de uno en uno, los clientes tienen que colocarse ante un scáner que detecta si lleva la obligatoria mascarilla. En el caso de ir con la cara descubierta el dispositivo informa de que no puede accederse al recinto. 

El control también toma la temperatura y si se superan los grados normales lo indica y avisa que no se puede entrar hasta los puntos de venta. En todo el túnel hay luces ultravioleta permanentes que buscan garantizar la desinfección en el pasillo, lo que debe dar tranquilidad a los visitantes.

Aforo
En ese obligado paso también hay dispensadores de hidrogel. Pero sobre todo, como señala Machuca, «ayuda a tener un control estricto del aforo». Y un orden para entrar sin apelotonarse.

El impulsor de ese túnel de seguridad destaca que «cuando las personas para acceder a un recinto pasan por estos controles, su comportamiento es más respetuoso. Aunque también hay quien se ha opuesto a llevar la mascarilla y no se le ha permitido el paso. Son casos excepcionales», señala Machuca, pero también los hay.

El impulsor de la iniciativa considera que son dispositivos de prevención que van a implantarse con rapidez. «En muchos recintos y centros de gran afluencia de personas se van a colocar sistemas de este tipo y además los clientes optarán por los lugares que los tengan».

En todo caso, se señala que es un sistema de control, pero que no evita mantener las necesarias medidas de seguridad como la mascarilla, la distancia social y la higiene de manos.
 

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