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Costa Salou

Una comunidad de vecinos de Salou consigue tener piscina tras 17 años de lucha

Los residentes de Cala Viña llevaban peleando desde 2002 por recuperar una instalación que había sido abandonada

EDUARD CASTAÑO

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Los vecinos se reunieron en la piscina el día en que se celebró su inauguración, el pasado 2 de agosto. FOTO: CEDIDA

Los vecinos se reunieron en la piscina el día en que se celebró su inauguración, el pasado 2 de agosto. FOTO: CEDIDA

Han tenido que pasar casi dos décadas para que los residentes de Cala Viña, en Salou, hayan podido disfrutar de una piscina que empezaron a imaginar hace 17 años. Fue también el sueño del entrañable Josep Serra, que fuera presidente de la comunidad de vecinos desde 1998, quien sin embargo no llegó a ver materializarse el proyecto dado que falleció en verano del año pasado.

La historia de la piscina ha tenido momentos de sufrimiento y sinsabores para los vecinos, que estaban convencidos de poder llevarla a cabo, hasta que por Sant Joan se deban por concluidas las obras.

Cabe remontarse a la segunda fase de la edificación del complejo residencial de Cala Viña en la que el emblemático Hotel Cala Viña cerraba sus puertas, quedando abandonado durante mucho tiempo.

Por aquel entonces, el hotel y los apartamentos del complejo residencial compartían una piscina -mejor dicho, el hueco preparado para hacer la piscina- que, al igual que el hotel, quedó abandonada, pero no en el olvido de los vecinos y residentes.

Años de litigio

En 2011, Fincas Europa recogió el testigo para llevar la administración de la comunidad de vecinos y propició un nuevo impulso desde que el litigio comenzara en 2002. Mientras que los propietarios del hotel contaban con el 49% de la propiedad de la piscina, la comunidad de vecinos lo hacía con el 51% restante.

Fue el momento en que el hotel reivindicó la titularidad de la piscina (hace 17 años), lo que facilitaba que los clientes del hotel disfrutaran de la instalación ante la sorpresa de los vecinos.

Sin embargo, en 2011 y 2012 se dictaron dos resoluciones a favor de los vecinos, en las que el juez entendía que los residentes y el hotel formaban una comunidad de hecho. Los propietarios del centro hotelero presentaron recurso y nunca aceptaron ser parte de la comunidad.

Fue entonces cuando entró en juego el ímpetu de Josep Serra quien, junto con Fincas Europa, decidieron ir un paso más allá formalizando la comunidad en la que incluían el hotel.

El objetivo no era otro que el de abrir definitivamente la piscina por la que tanto suspiraban. Mientras, el hotel se estaba abandonando, lo que llevó a que la piscina acumulara escombros y suciedad.

La propiedad del hotel puso en venta el inmueble, por el que se llegaron a interesar socios capitalistas armenios y rusos. Sin embargo, ninguna compra llegó a materializarse hasta que en 2017 fue comprado por una empresa reusense, Creacions Urbanes Marpa SL.

El buen entendimiento entre el gerente de dicha empresa y la comunidad de vecinos fue rápido y se materializó en la redistribución del espacio. Como consecuencia de ello, el hotel cedía el espacio de la piscina prevista a los vecinos y se preparaba para construir su propia pileta, con lo cual cada parte tendría la suya. De esta manera, los vecinos acordaron pagarse la edificación de la instalación deportiva una vez plasmado el acuerdo entre ambas partes.

El pasado mes de abrir comenzaron a desarrollarse los trabajos de construcción de la piscina que finalizaron por Sant Joan. El pasado 2 de agosto se inauguraba oficialmente la piscina del complejo residencial de Cala Viña tras 17 años de lucha, litigios y algunos sobresaltos.

Recuerdo a Josep Serra

Algunos vecinos recordaban «la satisfacción de ver materializado este sueño por el que hemos batallado durante tanto tiempo». Desgraciadamente, Josep Serra no llegó a ver el resultado satisfactoria de esa lucha. Ello no fue óbice para que sus vecinos no le rindieran homenaje y le recordaran durante la apertura de la piscina. Durante el acto, su hijo dedicó unas palabras a su memoria y a la lucha para lograr la piscina para los noventa propietarios del complejo residencial.

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