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Vila-seca tapiará la nave abandonada donde un menor se cayó del tejado

El día 7 finalizaba el plazo para que Helados y Postres SA, titular del inmueble, ejecutara la limpieza y el cierre del edificio. El Ayuntamiento hará las obras de forma subsidiaria en breve
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El interior de la nave en una foto de hace unas semanas. De la claraboya se cayó el menor en mayo. Foto: a. mariné

El interior de la nave en una foto de hace unas semanas. De la claraboya se cayó el menor en mayo. Foto: a. mariné

El Ayuntamiento de Vila-seca dedicará 7.332 euros de su presupuesto en tapiar y adecentar la nave industrial abandonada que se encuentra en la calle Lledoners. Se trata del inmueble que en su día perteneció a la firma Nestlé y que actualmente es propiedad de Helados y Postres SA, una firma con base en Vitoria (Álava).

El consistorio ha confirmado que el plazo de ejecución de las obras terminó el día 7 y ante el silencio de los propietarios no perderá más tiempo y asumirá subsidiariamente estas obras. Fuentes del Ayuntamiento reconocen que además de actuar se podría abrir un expediente sancionador por la actitud de los titulares con multas que pueden ir de los 300 a los 3.000 euros, según fijan las ordenanzas.

Cabe recordar que la nave fue centro de la polémica a finales de mayo, cuando un menor de edad pudo acceder a su interior, escalar hasta el tejado y caerse desde más de diez metros de altura en una zona donde la uralita estaba más castigada por el desgaste. Por suerte, el menor se ha recuperado y las secuelas del accidente son menos graves de lo que se intuía por una caída al vacío desde tanta altura.

El incendio quemó un colchón y maderas que estaban amontonadas. Foto: dt

A finales de julio, el alcalde Josep Poblet firmó un decreto en el que ordenaba tapiar la nave, limpiar la zona y evitar posibles accidentes. De hecho, el agujero de la puerta lateral se tapió días después de que el menor cayera y en la puerta principal se puso una cinta de la policía local.

Acciones preventivas

Las acciones preventivas de junio no surtieron efecto y pocas semanas después se abría un nuevo agujero y se podía acceder a la nave por la puerta de las antiguas oficinas. Un colchón, algún sillón destartalado y pinturas frescas realizadas con grafitis probaban de que la nave volvía a ser ‘ocupada’ y que el riesgo de otro accidente era muy alto.

Por ello, el Ayuntamiento ordenó la clausura de las instalaciones de forma urgente. Ante la gravedad de los hechos, el periodo de un mes se redujo hasta los diez días. Hubo conversaciones entre las dos partes y parecía que se tapiarían las entradas de esta nave abandonada.

A mediados de agosto se realizó un nuevo requerimiento que se notificó a la empresa el 24 del mes pasado. A partir de esa fecha tenían diez días que finalizaban el pasado 7 de septiembre.
Ante la falta de respuesta, el Ayuntamiento considera que no puede esperar más y en breve licitará y adjudicará las obras por valor de 7.332 euros.

Además, en la noche del lunes hubo un incendio en esta nave. Un colchón y varias maderas fueron pasto de las llamas y los Bombers controlaron el incendio con la supervisión de la Policía Local, que acudió a la llamada de emergencia. El fuego se controló en menos de una hora y los agentes volvieron a cerrar la puerta con una cinta. 

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