Historia, playas y mucha diversión os esperan en la Costa Daurada

El territorio cuenta con una gran oferta en turismo familiar     

| Actualizado a 15 marzo 2022 13:40
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La Costa Daurada recibe este nombre por el tono dorado del sol en la arena de sus playas, por lo que sobran las presentaciones a la hora de hablar de sus virtudes y de sus innumerables lugares para perderse, solos, acompañados de amigos o en familia.

Historia, gastronomía, naturaleza, playas de arena fina, actividades y diversión para todas las edades son solo algunas de las principales virtudes que ofrece este territorio, que nunca se deben dejar de visitar por la multitud de actividades que se pueden desarrollar durante unas vacaciones. Resulta, pues, de parada obligada en algún momento de la vida pasar unos días en la zona costera de la Costa Daurada, en la provincia de Tarragona.

El litoral

Hay varios municipios en el litoral costero de la Costa Daurada con mucho encanto y que son de parada obligada durante una visita por la zona. Dibujaremos un recorrido de sur a norte en el cual destacaremos algunos de sus lugares por su valor natural, paisajístico y por ser espacios protegidos.

La Rojala

Casi al inicio (partimos del sur) de la Costa Daurada, lindando con las Terres de l’Ebre, encontramos el Espacio Natural Protegido de la Rojala. Este espacio se caracteriza porque incorpora muchos lugares de interés que están asociados a la geomorfología litoral, como calas, acantilados, playas y rocas aisladas. Se puede practicar senderismo en un pequeño tramo del camino de ronda, sendero que transcurre a lo largo del litoral de Catalunya. El municipio de L’Hospitalet de l’Infant cuenta con una playa de gran interés paisajístico: calas, acantilados, playas o rocas aisladas nos esperan allí. En este lugar, además, encontramos la playa del Torn, una de la preferida para los amantes del nudismo. Esta zona es muy propicia para practicar senderismo, actividades de playa y náuticas, entre otras.

Las calas de Mont-roig del Camp y de Miami Playa son uno de los tesoros de la zona, amén de sus playas vírgenes y el Estany Gelat, que dan paso a espacios naturales y de gran valor paisajístico. En lo que se refiere a Cambrils, en medio de nuestro viaje de sur a norte de la Costa Daurada, este municipio ofrece una playa ideal para las familias que están buscando la tranquilidad. Situada en una zona semiurbana en el sur del municipio, su playa está protegida por espigones y nos ofrece una fina arena que nos invitará a quedarnos todo el día y disfrutar juntos o en familia.

¿Y qué podemos decir de las playas de Salou? Son una de las joyas de la Costa Daurada. Con más de 9 kilómetros de fachada marítima, en la capital de la Costa Daurada se podrán encontrar playas urbanas, adaptadas y completamente accesibles y con todos los servicios necesarios. Además, la playa Larga de Salou se presenta como un paraíso natural con arena fina y dorada que linda con un bosque de pinos que hará que nuestra mente nos traslade al lugar más paradisíaco que nos podamos imaginar.

En cuanto a Vila-seca, la Pineda Platja, este municipio puede ser una parada en el camino o, incluso, el eje central de nuestras vacaciones. Para empezar, pasaremos por la Sèquia Major. Se trata del humedal más importante entre el Delta de Llobregat y el Delta de l’Ebre. El espacio alberga una importante comunidad de especies vegetales y animales, algunas de las cuales, como el pez fartet y la tortuga de agua europea, se encuentran en peligro de extinción. También son de obligada parada el Parc del Pinar de Perruquet o los grupos escultóricos Marca d’Aigua y Pineda, sin olvidarnos de la posibilidad de dar un buen paseo en bicicleta atravesando el Raval de la Mar y conociendo una perspectiva adicional para sumar a nuestras experiencias.

En la ciudad de Tarragona, las playas también son múltiples y más que variadas. La Playa de l’Arrabassada, la Playa Llarga o Cala Romana, van dibujando un idílico litoral tarraconense que se deshace avanzando hacia el norte en espacios protegidos como la Cala Tamarit o la Punta de la Móra. Lindando con Tarragona nos encontramos el municipio de Altafulla. Su playa empieza justo detrás de la de Tamarit y se extiende a lo largo de 1,1 kilómetros que separan el Cap Gros de la Roca de Gaià. Su club de vela le da gran parte de la fama, así como los torneos de voleibol que se celebran con frecuencia. Siguiendo en Altafulla, nos encontraremos con la desembocadura del rio Gaià, un rincón del mediterráneo que aúna dunas, bosque de ribera y campos de cultivo. Antes de llegar a Torerdembarra nos encontramos con la playa del Canyadell, con míticos acantilados que la convierten en parada obligada.

En el municipio de Torredembarra, Els Muntanyans destacan por su importancia ambiental. Allí se podrán visitar las últimas dunas y marismas saladas después del Delta de l’Ebre. Una visita que puede ir acompañada de un baño o, simplemente, de un paseo de 2,2 kilómetros sobre una fina arena que muestra flora y fauna para no aburrirse. Los Muntanyans es un espacio natural de Torredembarra circunscrito en el área protegida de las playas de Torredembarra y Creixell, también muy turísticas y apetecibles. Dicho espacio está incluido a su vez en una playa de siete kilómetros de longitud compartida con las poblaciones de Creixell y Roda de Berà. Su principal valor es el de conservar ecosistemas (dunas y marismas sobre todo) ya desaparecidos a prácticamente toda la costa catalana. Y nunca podemos dejar de visitar el Roc de Sant Gaietà, en el municipio de Roda de Berà. Playas de ensueño y una urbanización legendaria que, en algunos momentos, nos trasladará a momentos anteriores e históricos que sucedieron en este municipio costero. Un lugar que enamora desde el minuto cero para relajarse un día entero.

Siguiendo nuestra aventura, nos encontramos con El Vendrell. Allí, destaca la zona húmeda de Les Madrigueres, un espacio litoral de unas 30 hectáreas que está situado en el núcleo marítimo de Sant Salvador. Allí, existen zonas agrícolas derivadas de los antiguos usos agrarios tradicionales y cuenta con playas de arena y dunas, lagunas litorales con juncales y cañaverales, matorrales mediterráneos y maquias con encinas. Sin dejar El Vendrell, podemos deleitarnos con La Masia Blanca, una reserva marina de unas 0,2 millas de diámetro que nos describe una gran cantidad de especies que han encontrado el mejor lugar posible para poder crecer y vivir en libertad.

Llegando al final de nuestro viaje, en Calafell nos encontraremos con un municipio que ha obtenido el certificado Biosphere, que otorga el Instituto para el Turismo Responsable (RTI), una institución avalada por la UNESCO. El certificado representa una de las acreditaciones de mayor reconocimiento internacional en el ámbito de la sostenibilidad. Gracias a este certificado, Calafell acredita el cumplimiento de los ODS establecidos por la ONU, manejando un sistema integral de gestión y posicionamiento de este destino costero mediante el acompañamiento y asesoramiento en la mejora continua hacia la sostenibilidad ejecutando estrategias para promover y desarrollar medios de sensibilización para visitantes y locales.

Turismo familiar

La Costa Daurada cuenta con varios municipios que están certificados por la Generalitat de Catalunya como Destino de Turismo Familiar. Salou, Cambrils, Vila-seca, La Pineda Platja, Calafell o El Vendrell son los que cuentan con esta distinción en la parte costera de la Costa Daurada, aunque las Muntanyes de Prades, en el interior, también pueden presumir de ello. Esta certificación la otorga la Agencia Catalana de Turismo, que se encarga de distinguir los destinos que disponen de una oferta certificada de establecimientos de alojamiento, de restauración, de ocio y tiempo libre dirigidas a las familias y a los más pequeños.

Salou cuenta con una zona de ocio que convierte a la capital de la Costa Daurada en uno de los destinos preferidos para cualquier habitante del planeta. Dar un bonito paseo por el Camino de Ronda de Salou, otro a bordo del trenecillo turístico o quedarse asombrado con las fuentes cibernéticas de una gran belleza, sobre todo de noche, cuando brillan son suficiente carta de presentación como para hacer una larga parada en el municipio. Todo ello, mezclado con una extensa oferta de actividades en la playa para pasar un verano inigualable.

Cambrils y Vila-seca, la Pineda Platja, que lindan con Salou, también son una opción más que envidiable para pasar buenos días en tiempo de calor, como también en épocas más frías.

Hablar de Cambrils es hacerlo de una oferta gastronómica inigualable y de una histórica tradición pesquera que hace que el municipio huela a mar de principio a fin. Además, el paseo, majestuoso, es propicio para recorrerlo en patinete, bici o andando. El trenecillo turístico, además, nos puede trasladar a las afueras y llevarnos al Parc Samà, donde conoceremos a la naturaleza en su más pura esencia. Se trata de un parque botánico, declarado Bien Cultural de Interés Nacional, donde conviven más de 1.500 especies de flora y fauna en 14 hectáreas al aire libre. El Parc del Pinaret, también en el municipio de Cambrils, cuenta con hasta cinco entradas y nos traslada a varios espacios, todos ellos integrados por vegetación autóctona mediterránea. Una red de caminos que invitan a descubrirlos y completar una visita a la localidad cambrilense.

Vila-seca y La Pineda Platja son de obligada parada si viajamos con los nuestros. También con el sello de Destino de Turismo Familiar, el municipio costero cuenta con maravillosas estancias que se pueden realizar con un recorrido preparado para ello. Vila-seca ofrece una interesante ruta por el centro histórico para conocer los puntos de interés de su patrimonio. Un total de 10 tótems identificativos nos darán toda la información histórica necesaria para conocer los monumentos de mayor interés. Comenzando por el Raval de la Mar, iremos recorriendo el municipio hasta llegar a La Pineda, pasando, entre otros, por la Creu de la Beguda, el Castell o la Torre de la Tuies del Cafè. Ya en La Pineda Platja, el Pinar de Perruquet o la Sèquia Major nos mostrarán cómo vivían y como lo hacen actualmente los vila-secanos.

El Vendrell y Calafell, en la comarca del Baix Penedès, están situados un poco más al norte y también cuentan con playas y con actividades suficientes como para perderse durante unos cuantos días.

El municipio vendrellense esconde bellos parajes. En cuanto a naturaleza, destacan el Fondo de Mata, una zona para disfrutarla con toda la familia. Cuenta con una zona equipada con mesas, asientos o barbacoas, aparte de fuentes, bancos o hasta dos pequeños estanques. También podemos realizar actividades culturales, como visitar el Museo y el Auditorio de Pau Casals, un violoncelista y compositor más que reconocido que nació en El Vendrell. El vino y El Vendrell van siempre ligados. Como todo buen territorio de la DO Penedès, se podrán realizar visitas y catas en lugares delimitados para ello. Cambiando de tercio pero sin abandonar el municipio, podemos echar un vistazo al manantial del Estany y del Riuet en la playa de Coma-ruga, que nos dejará a medio paso de una playa y un paseo con todo para perderse durante un rato largo.

¿ Y qué decir de Calafell? A poco menos de una hora en coche de Barcelona y a una media hora del Aeroport del Prat, este municipio cuenta con un Castillo de parada obligatoria. También existe la posibilidad de perderse en la Ciutadella Ibérica, uno de los más grandes y singulares yacimientos del territorio catalán. Descubrir cómo vivían los íberos nos dará una idea de cómo era el Calafell del pasado. El Museo Casa Barral también surge como una buena opción para conocer el municipio. Se trata de una antigua tienda de pescadores, situada en el paseo marítimo de Calafell, donde vivió el poeta y editor Carlos Barral. Es uno de los pocos elementos arquitectónicos que se conservan del pasado marinero de la población de Calafell. Destaca la balconada azul de madera de las Islas Canarias que tanto gustó a Carlos Barral des de niño.

Patrimonios de la Humanidad

La Costa Daurada tiene otras joyas por descubrir. Y es que la capital de la provincia tarraconense, Tarragona, ofrece territorios inimaginables por descubrir. Sin ir más lejos, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO el 30 de noviembre el año 2000. Murallas, edificios y lugares que nos trasladarán a otra época convierten a la antigua Tarraco en un diamante en bruto. De hecho, en el año 45 a.C., Julio César, tras construir los muros y el puerto, designó a esta colonia con el nombre de Colonia Urbs Triumphalis Tarraconensis.

Ya fuera del núcleo urbano, existen vestigios romanos como El Mèdol, la Torre dels Escipions, el Pont del Diable o la Vila romana de Els Munts, ya en Altafulla. Ahora bien, para majestuosidad el Arco de Barà de Roda de Berà, una construcción romana que, en tiempos no demasiado antiguos, servía para que la carretera cruzase por debajo suyo. Algo alejada de la Costa, pero en el municipio de Constantí (muy cercano a Tarragona capital) nos encontramos la Vil·la Romana de Centcelles, un gran conjunto arquitectónico que nos traslada a finales de la época romana, un lugar con muchos enigmas por resolver.

Lejos de la parte costera, tenemos dos ejemplos, como lo son el solemne Monasterio de Poblet o los castells, aunque en la costa nos encontramos con otros ejemplos como lo son las construcciones de la piedra seca, entre los que destacan las construcciones de Mont-roig del Camp. Montblanc y Capçanes, dos municipios también de interior, cuentan con un gran patrimonio en pinturas rupestres. Hace 8.000 años, el hombre vivía en cuevas y, los restos de las herramientas que utilizaban, o incluso de las joyas que portaban, han quedado allí. Una pequeña parte, esperan a ser visitados en Montblanc y en Capçanes.

Otra de las joyas de la corona es la dieta mediterránea, considerada bien cultural a preservar. Los ingredientes de esta cocina están presentes en una gran cantidad de los menús que se ofrecen en los restaurantes de la Costa Daurada.

Los caminos de ronda

La Costa Daurada también se puede recorrer mediante varios preciosos senderos que la dibujan y que han sido llamados Caminos de Ronda. El nombre técnico es GR92, con líneas rojas y blancas que marcan los caminos a seguir. Durante el verano, se podrá completar esta ruta a pie y podrá acompañarse de un buen baño, con actividades incluidas para los más pequeños. En total, el Patronat de Turisme de la Diputació de Tarragona ha propuesto 5 rutas que atraviesan varios municipios. La primera, Tocando el mar con los dedos, ella recorre Salou. La segunda, La Ruta de los enigmas, arranca en la ciudad de Tarragona y finaliza en Tamarit. Un paraíso de Calas muestra parajes de Altafulla y Torredembarra, mientras que Roda de Berà acoge Un paseo triunfal. Para finalizar, La Ruta de los Naturistas de L’Hospitalet de l’Infant.

PortAventura World

¿Qué viaje por la Costa Daurada no está acompañado de una visita a PortAventura World? El parque temático por excelencia, no tan solo por sus espectaculares atracciones, se convierte en una opción para pasar un buen fin de semana. Y es que los mejores hoteles y una oferta infinita lo convierten en una parada obligada. Parking para poder aparcar sin problemas y todas las zonas de servicios a poco tiempo, con Salou y Vila-seca, La Pineda Platja a pocos minutos en coche.

PortAventura World ha introducido novedades este año. La propuesta estrella es el proyecto que ha puesto en marcha junto a Kosmos, empresa que tiene al jugador del FC Barcelona Gerard Piqué como cabeza visible y LaLiga. Son dos propuestas novedosas y rompedoras. Comenzando por LaLiga TwentyNine’s, el primer restaurante del mundo tematizado de LaLiga y con la certificación LEED por su diseño eficiente con capacidad para acoger un cóctel con 400 invitados. Por otro lado, también han puesto en marcha The Challenge, un videojuego de plataformas y habilidades relacionadas con el fútbol que se basa en la tecnología de la Realidad Aumentada y en el cual los usuarios podrán sumergirse en los retos propuestos tanto en PortAventura como desde casa, combinando la realidad física con el mundo virtual.

Además, PortAventura World ha incrementado su oferta hotelera con 18.000 metros cuadrados en el Hotel Colorado Creek, de 4 estrellas. Un nuevo edificio, el Creek Valley, con 141 habitaciones Deluxe, nuevo espacio de piscina y nuevo restaurante, el original Lake Bar.

En definitiva, la parte costera de la Costa Daurada nos traslada a momentos históricos imposibles de dejar de visitar si tenemos la oportunidad de hacerlo, nos dibuja caminos de ensueño, nos regala playas para todos los gustos y nos ofrece una gastronomía laureada por todo el mundo. No hay excusa para no venir aquí a perderse durante una temporada.

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