Biblionius, un servicio callejero para intercambio de libros en Altafulla

Se instalarán 8 puntos y se vigilará para que no se conviertan en contenedores de libros viejos.

Joan Boronat

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El proyecto se presentó en el jardín exterior de la biblioteca, por parte de Gemma Maymó, la edil responsable de Cultura. FOTO: J. Boronat

El proyecto se presentó en el jardín exterior de la biblioteca, por parte de Gemma Maymó, la edil responsable de Cultura. FOTO: J. Boronat

Escoger el libro que más guste, llevárselo a casa, leerlo, quedárselo o devolverlo al Biblionius es el servicio de intercambio de libros que pone en marcha la biblioteca de Altafulla Martí Magriñà.

El proyecto se presentó ayer en el jardín exterior de la biblioteca, por parte de Gemma Maymó, la edil responsable de Cultura. Estuvo acompañada de otros concejales, de la responsable de la biblioteca, Helena Cobos, del personal auxiliar y equipo de voluntarias.

Un total de 8 puntos «al estilo de casitas nido, construídas por los trabajadores de la brigada municipal», explicó Maymó, están siendo distribuidas en puntos estratégicos del municipio.

En estas casitas, «el usuario podrá retirar el libro que sea de su interés y también dipositar aquellos de los que ha decidido desprenderse», señaló Rosalia Ciuró, una de las bibliotecarias auxiliares. No obstante se hará un seguimiento para que no se confundan estos elementos callejeros «con un contenedor de libros viejos y por ello seleccionaremos la calidad de los mismos», subrayó Gemma Maymó.

La presentación del proyecto en cuestión ha coincidido con la efeméride del 35 aniversario de la creación de la Biblioteca Municipal de Altafulla, situada ahora en la calle Vinyet.

Logotipo

Por este motivo se aprovechó el acto para proceder a al presentación oficial del nuevo logotipo de la biblioteca y de la vela que cubre parte del jardín exterior del local «cuya instalación permitirá realizar actos culturales al aire libre, gracias a las temperaturas suaves que aquí imperan en invierno», remarcó Maymó.

Con el fin de dar visibilidad al acontecimiento, la biblioteca Martí Magriñà ha creado productos de merchandising promocional i conmemorativo, como bolsas y puntos de libro, entre otros, con el nuevo logotipo estampado.

Al mismo tiempo, se hizo público reconocimiento a Pepita Farreras, la que fue la primera bibliotecaria, allí presente, y al equpio de personas voluntarias «a las que en gran medida les debemos el buen funcionamiento de la biblioteca», admitió la actual responsable del equipamiento, Elena Cobos.

Cobos se refirió a la recuperación, en buena medida, de la actividad bibliotecaria del centro, una vez relajadas las restricciones sanitarias por causa de la pandemia del Covid-19. Señaló que actualmente se cifra en unos 800 los libros prestados al mes y en una media que oscila entre los 35 y 40 usuarios que diariamente acuden a la biblioteca para dedicar in situ tiempo a la lectura.

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