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‘Tutti Frutti’, un banquete de cuentos y canciones memorables

El dramaturgo Jordi Folck estrena el sábado en el Orfeó Reusenc el musical, inspirado en su libro ‘Un consomé de contes’, y que también rompe una lanza a favor de la lectura en voz alta

27 abril 2023 08:21 | Actualizado a 27 abril 2023 13:38
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Cuatro actores, siete canciones y una frutería en la que puede pasar de todo. Estos son los ingredientes del musical Tutti Frutti, inspirado en el libro Un consomé de contes del escritor reusense Jordi Folck. El Bravium Teatre presenta el estreno en Catalunya, que será el sábado en Reus, en el escenario del Orfeó Reusenc a las 18.30 horas. Se trata de un espectáculo para toda la familia sobre alimentación sostenible, los mercados de proximidad, el pequeño comercio, la lengua catalana y la lectura en voz alta. Las entradas están disponibles en la página web www.braviumteatre.com/entrades.

Autor también de los musicales Ningú és un zombi y La Guerra dels Xiclets, Jordi Folck decidió en 2021 embarcase en la dramaturgia de esta nueva producción junto con la compañía teatral Bambadaboom, y que cuenta con la música de Aleix Losa y la interpretación de Úrsula Garrido, Elena Moreno, Joan Sàez y Txerma Escorsa.

Tutti Frutti es un disparate escénico, con una historia trepidante que transcurre en una tienda de barrio. «Siempre he colaborado en campañas publicitarias y promocionales del pequeño comercio de Reus, Tarragona, Barcelona... Y pensé: por qué no crear una obra musical que habla de las dificultades a las que hoy en día se enfrentan los comerciantes ante llegada de las grandes superficies y de la venta online», explica el escritor.

«Habla de la importancia de comer fruta y verdura en la etapa infantil, del catalán y de recuperar frases hechas y, sobre todo, de la lectura en voz alta», explica Jordi Folck.

Así, los protagonistas son Úrsula, quien regenta una tienda de frutas y verduras en el barrio. Una defensora de los productos de proximidad y la sostenibilidad. Le ayuda su sobrino, Tomàs, que estudia cocina. Ellos nunca están quietos; cuando no venden detrás del mostrador, explican historias como la de la confitería donde las golosinas se preparaban para devorar los dientes de los niños, la de Helena Vilanova y una merienda que, por afán de protagonismo, se fue a pique, la de Tomàs que vivía en la nevera...

Por otra parte, Tutti Frutti también tiene un trasfondo social: «Habla de la importancia de comer fruta y verdura en la etapa infantil, del catalán y de recuperar frases hechas y, sobre todo, de la lectura en voz alta», explica Jordi Folck.

Sobre este último aspecto, dice que «mientras que antiguamente las abuelas explicaban cuentos en voz alta, ahora leer en familia se ha convertido en un hecho insólito, y no debería ser así, porque facilita la interacción familiar».

En esta misma línea, reivindica los valores del teatro familiar. «Se trata de pasarlo bien y de olvidarnos de los móviles durante el tiempo que dura el espectáculo, porque Tutti Frutti es sorprendente, emotivo, hace reír, llorar, etc. El teatro familiar es para abuelos, padres y toda la familia», afirma Jordi Folck.

Por ello, dada su experiencia, opina que «para cautivar al público, un espectáculo familiar debe tener un buen guion; una buena historia; nunca menospreciar al público infantil; un sentido grande de la responsabilidad por parte de todo el equipo, en tanto que deben poder disfrutar tanto niños como padres; por supuesto una buena escenografía y vestuario; si es un musical, letras pegadizas y memorables; y pensando en las escuelas, propuestas didácticas para que la obra no sea un puro entretenimiento, sino que también resulte un aprendizaje».

Así, el público de Tutti Frutti disfrutará de un banquete de cuentos, servidos con buena letra para que, a la vez que aprendan, se hagan un hartón de reír. Por todo ello, Jordi Folck concluye que «tal vez los libros los escribirá el ChatGPT, pero en el teatro, los seres humanos nunca podrán ser sometidos por una inteligencia artificial».

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