Hockey
Reus Deportiu-Igualada: una final encubierta
Los rojinegros se juegan parte de sus opciones en la Champions con el duelo directo que les mide al rival arlequinado este jueves (21 horas)

Guillem Jansà y Carles Casas disputan una bola.
Hay en el compromiso europeo de este jueves un condimento crucial para el Reus. No puede permitirse licencias ni despistes. Anda obligado, exigido por la situación. Necesita ganarle al Igualada (21 horas), en un duelo directo que se presume definitivo para acceder a la siguiente fase de la Champions. De ahí que el club haya promocionado el partido a bombo y platillo para que el aspecto del Palau d’Esports se arme de argumentos y de garganta para apoyar a los jugadores, que desean vivir otra noche mágica de hockey.
Los de Garcia lo afrontan a lomos de una irregularidad de resultados de la que no han logrado escapar hasta el momento. De hecho estrenaron 2026 con derrota en Lleida este fin de semana en la competición doméstica. Mientras, en la Champions han caído en las tres primeras citas (Barça, Porto y Trissino), aunque es verdad que siempre han competido, En todo caso, desde fuera, da la impresión que al equipo le falta dar un paso adelante para acabar de consolidar su propuesta y mirarle a la cara a los rivales de mayor peso.
Un enemigo de nivel
El Igualada ha regresado a los registros de éxito de sus mejores tiempos, con un proyecto que cuenta con ciertas similitudes al rojinegro, gente joven, muchos jugadores de la casa y austeridad económica. Sentimiento de pertenencia. Sus registros hasta ahora avalan la propuesta. En la OK Liga se codea con los mejores equipos del campeonato, en la Champions suma tres puntos y peleará por un lugar entre los cuatro mejores del grupo. Un enemigo de nivel que va a exigir la mejor versión del Reus.
La jornada cuatro de la máxima competición continental ya provoca enfrentamientos con aroma definitivo, éste desde luego lo es. Para los rojinegros debe servir como punto de inflexión en su rendimiento, para alcanzar una regularidad que les permita sostenerse entre la aristocracia europea y nacional. Hay mimbres para ello.