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Deportes Entrenador catalán en el origen del coronavirus

Albert Garcia: «China comienza a recuperar la normalidad»

El entrenador del Wuhan Tri Towns FC, en cuarentena en la isla de Hainan tras volver de Catalunya

Jaume Aparicio

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Albert Garcia, primero por la izquierda, técnico del Wuhan Three Towns FC durante un encuentro de su equipo la pasada temporada. FOTO: CEDIDA

Albert Garcia, primero por la izquierda, técnico del Wuhan Three Towns FC durante un encuentro de su equipo la pasada temporada. FOTO: CEDIDA

A Albert García, entrenador catalán residente en Torredembarra, la pandemia del COVID-19 le ha tocado de cerca. Desde hace dos años que es técnico del Wuhan Three Towns FC, de la ciudad origen del brote de coronavirus. Cuando comenzó la crisis sanitaria en la región, el equipo estaba finalizando la pretemporada en un stage en la isla de Haigan, al sur del país. Aprovechando que era el Año Nuevo chino, una fiesta muy tradicional, los directivos del club concedieron permiso al cuerpo técnico para regresar a Catalunya mientras la situación se controlaba. «El resto de la plantilla, los que eran de Wuhan, regresaron a la ciudad», comenta el entrenador.

Y ahí siguen. Confinados en sus casas, mientras la situación parece calmarse en el resto de China. Tanto como para que el club haya pedido a Albert Garcia y su cuerpo técnico regresar de nuevo al país. «Como venimos de un foco de coronavirus el Gobierno nos tiene en cuarentena 15 días en un hotel propiedad estatal en Haikou, en la misma isla de Haigan donde estábamos haciendo la pretemporada», explica el técnico catalán. Finalizada la cuarentena, si no dan síntomas y las pruebas son negativas, podrán acceder al complejo deportivo en el que reanudarán la actividad futbolística del equipo con los integrantes de la plantilla que no son de Wuhan.

En su regreso a China Albert Garcia ha encontrado un país más calmado. «Muchas zonas han comenzado a trabajar con cierta normalidad, aunque con mucha precaución», señala. Las fuertes medidas de contención aplicadas por el Gobierno estatal han dado efecto gracias, dice, a la obediencia cultural que existe en China. «Se les educa para que tengan un grado muy elevado de disciplina tanto humano como deportivo». El control absoluto que aplica la administración china permite obtener una información total de dónde está cada potencial contagio.

Nada que ver con España. Con la visión privilegiada de quien ha visto la reacción a la pandemia en dos focos diferentes, Albert Garcia tiene claro que en España «no sean conscientes de la gravedad de la situación». Ni las medidas han sido similares ni tampoco la actitud de la gente. «No se están haciendo las cosas bien. Las personas deben pensar que sus decisiones personales pueden afectar a otra gente».

A China le llegan imágenes del transporte público lleno de gente que le embargan de preocupación por la familia y su entorno más cercano. «No estoy tranquilo», apunta.

Competición parada

En China la temporada comienza en el mes de marzo pero la pandemia del coronavirus ha dejado el inicio de la competición en modo de espera. No hay nada oficial, ni previsión hasta que no se dé la pandemia por erradicada. Albert García sí espera conocer en los próximos días la categoría en la que jugará su equipo este curso. La Federacion China organiza cada año las divisiones en base a diferentes aspectos como la capacidad económica de los clubes. El Wuhan Three Towns FC disputó la pasada temporada la China League Two, tercer escalón del fútbol estatal. Garcia dirigió al cuadro chino a la sexta posición de la tabla, pero no descarta que puedan dar el salto a la China League One.

Junto a su cuerpo técnico trabaja bajo distintas posibilidades, porque «en China lo que un día es blanco, al otro es negro». En el hotel de Haikou gastan las horas de la cuarentena en diseñar la plantilla: bajas, fichajes, entrenamientos, etc. Para poder empezar el curso con las máximas garantías.

El técnico catalán no esconde que «cuantos más días se retrase el inicio de la competición, mejor para nosotros, porque tenemos muchos jugadores confinados en Wuhan y necesitaremos tiempo para ponerlos en forma».

Las perspectivas estatales apuntan a que China se encuentra en el final del proceso. «En el mes de abril comenzarán a funcionar los comercios y las empresas. Será el mes de prueba para ver si se ha superado la crisis», concluye el técnico.

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