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Calavera facilitó su salida del Nàstic

Jordi renunciaba al salario que le quedaba en el club y a parte de su futuro sueldo en el Eibar para seguir activo durante esta temporada

Jaume Aparicio López

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Calavera, en el partido de Liga disputado en el José Zorrilla de Valladolid. Foto: LFP

Calavera, en el partido de Liga disputado en el José Zorrilla de Valladolid. Foto: LFP

Jordi Calavera sólo quiere jugar a fútbol. El futbolista quiere evitar por todos los medios estar parado durante cinco meses, hasta que finalice su contrato con el Nàstic y, al mismo tiempo, normalizar al máximo su relación con el equipo de su vida. La situación es incómoda para su familia, en especial su hermano Josep Calavera –apartado del Juvenil por el conflicto abierto entre el propio Jordi y el club–. En este sentido, según fuentes cercanas al jugador señalan que Jordi habría llegado a ofrecer al Nàstic parte del salario que percibirá en el Eibar y la renuncia a cobrar lo que le resta de temporada para poder estar a disposición de Vicente Moreno o salir cedido a otro equipo. Propuesta que la entidad tarraconense ha desechado por insuficiente. Igual que hizo con los 50.000 euros (más otro 50.000 variables) que el Eibar puso encima de la mesa para adquirir los derechos de Calavera en este mercado de invierno.

El Nàstic quiere dejar de darle vueltas al tema hasta que el propio Jordi Calavera no salga a hablar públicamente del porqué se negó a firmar la renovación tras comprometerse verbalmente a hacerlo con el director deportivo, Emilio Viqueira.

El futbolista siempre ha tenido dudas de renovar con el Nàstic por un aspecto puramente deportivo. En su posición, lateral derecho, coincide con un jugador de su mismo perfil –joven y con proyección de futuro–, Gerard Valentín. Entre ambos, el técnico Vicente Moreno siempre se ha decantado por el gerundense. Mientras Gerard disputó la pasada temporada 24 partidos (prácticamente todos los posibles hasta su grave lesión), Jordi Calavera solo lo hizo en uno, antes de tomar la decisión de marcharse cedido al Olot para tener minutos. Ni siquiera fue el elegido en la Copa del Rey, puesto que el entrenador valenciano también confió en Valentín para las dos eliminatorias que jugó el Nàstic.

Este año, Jordi volvió a iniciar el curso en el filial, la Pobla y Gerard era el titular en el Nàstic. Otra inoportuna lesión del gerundense le volvieron a abrir las puertas del primer equipo al canterano. Peleaba con Xisco Campos por el puesto, hasta que Valentín se recuperó y le mandó de nuevo a la Pobla. En total, once partidos, entre liga y Copa.

Ante esta situación y pese haber dado la palabra de que renovaría, cuando llegó la oferta del Eibar, todo un Primera, Calavera rectificó y apostó por un equipo que le ofrecía disputar la máxima competición nacional.

Una decisión que le ha provocado quedarse apartado del primer equipo y condenado a entrenar con la Pobla sin poder jugar hasta desencallar la situación o al 30 de junio cuando deje de ser futbolista del Nàstic.

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