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Càndid Ballart responde a la presión

HOCKEY. El guardameta del Reus ofrece su mejor versión justo cuando sabe que el próximo curso tendrá competencia

Marc Libiano

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Foto: Alfredo González

Foto: Alfredo González

Las secuelas del clásicos encumbran la figura de Càndid Ballart (Manlleu, 1992), un arquero con unas condiciones extraordinarias para alcanzar el star system y que, a fogonazos, ha exhibido parte de su potencial en el Reus, club en el que cumple su cuarto curso. Ante el Barcelona, este domingo, el arquero situó su libreto de recursos en la élite, le mantuvo el paso a su colega de oficio en la otra orilla, Sergi Fernández, y sujetó al Reus para rescatar un punto de enorme valor. De apariencia tranquila, el portero rojinegro lucha contra la historia y la exigencia de una posición tan peculiar como la suya en una entidad que analiza con lupa el rendimiento de sus arqueros. 

La herencia que ha tomado en el Reus (Trabal, Molina y Pedro Henriques) le obliga a exhibir la perfección cada fin de semana y eso le ha resultado, a veces, una misión muy difícil de cumplir. En todo caso, cuando se le ha pedido respuesta, cuando la presión le ha atosigado, ha respondido. El momento actual es una muestra inequívoca.

Ballart sabe que el Reus, sino cambian los planes, le va a traer competencia la próxima temporada. El portero del Noia, Martí Zapater, se encuentra en la primera posición de la lista de nuevas adquisiciones. Lejos de pedir explicaciones y de hundirse, el de Manlleu ha enseñado sus mejores actuaciones en el presente de la temporada. No hay que ir muy lejos. En Taradell, hace unos días, mantuvo vivo al equipo en un segundo tiempo de ida y vuelta. Ante el Barça, alcanzó la plenitud de rendimiento. No concedió nada, solamente un penalti imparable de Helder Nunes le perforó.

Precisamente ante el gigante azulgrana, Càndid Ballart ha protagonizado sus dos mejores exhibiciones bajo el arco en el episodio actual. En el Palau (3-3) no ofreció apenas resquicios. Paró mucho más de lo que indica el marcador final y posibilitó el puntaje para el Reus. Aunque el clásico de este fin de semana en el templo resultó mucho más cerrado (1-1), el rojinegro lo saldó con excelencia. Capital para el éxito reusense.

El Reus se enfrenta a un fin de curso terrible en cuanto a obligaciones competitivas. La Champions, la cuarta posición que todavía debe consolidar en la competición doméstica y la Copa del Rey retan a un plantel absolutamente mermado por la ausencia de Marín, que esta semana va a pasar por el quirófano para solucionar su problema en el hombro derecho.

Sin el goleador, los rojinegros se arroparán muchísimo en la fiabilidad de Càndid Ballart, que ante el Barcelona ya demostró que anda dispuesto a dar un paso al frente. Argumentos técnicos y físicos tiene para consolidar su figura.

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