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Dos regatistas, un reto en solitario

Marc Miró y Guillermo Cañardo del Club Nàutic de Cambrils, parten hoy desde La Rochelle (Francia) para cruzar el Atlántico en la Mini Transat La Boulàngère, que acaba en el Caribe

Jordi Cabré

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Cañardo repite experiencia en esta regata transoceánica. El objetivo es recaudar fondos para la ONG Proactiva Open Arms.  Foto: Jacques Vapillon

Cañardo repite experiencia en esta regata transoceánica. El objetivo es recaudar fondos para la ONG Proactiva Open Arms. Foto: Jacques Vapillon

Guillermo Cañardo y Marc Miró empiezan este domingo una aventura en solitario: la Mini Transat Boulangère, que une la ciudad francesa de la Rochelle, al norte de Burdeos, con la isla de Martinica, colonia francesa, en el Caribe.

Guillermo es médico en la base de Reus del SEM, y Marc se dedica a calibrar compases de buques con diferente finalidad. Durante un mes largo ambos dejarán el calor de sus familias para embarcarse en un reto personal: cruzar el océano Atlántico en solitario y con la única ayuda de un GPS, cartas náuticas de papel y una radio VHF para comunicarse con la organización.

Más allá de los requisitos obligatorios de la prueba, los dos socios del Club Nàutic de Cambrils, competirán con más de 80 embarcaciones para llegar primeros hasta el Caribe. La entidad cambrilense apoya esta iniciativa con un importe económico para cada uno, además de estar pendientes a diario de su recorrido por aguas del Atlántico.

«El verdadero objetivo de navegar más de 4.000 millas en solitario y sin comunicación es disfrutar de una inmersión en la naturaleza pura con una desconexión total del mundo que nos rodea», explica el médico afincado en Alforja, que repite experiencia tras participar en 2015.

A diferencia del reusense Marc Miró, que se estrena en esta prueba, Cañardo tiene un objetivo prioritario: «Pretendemos recaudar fondos para la ONG Proactiva Open Arms, este cuerpo de voluntarios que lucha a diario para salvar vidas en el Mediterráneo», remarca.

Marc Miró, en la bodega de su velero. Comida, agua y cama deben compartir este pequeño espacio. Foto: M. Miró


Guillermo sabe lo que es la muerte en alta mar. Ha estado en las costas de Libia a bordo de diferentes barcos y ha participado en el rescate de miles de refugiados que huyen de la miseria y las guerras en África para lograr un mundo mejor. Algunos consiguen tropezarse con Proactiva Open Arms y ser rescatados. Otros muchos se hunden en el olvido en las aguas del Mare Nostrum.
Por ello su travesía por el Atlántico tiene un objetivo solidario. Lleva más de 2.000 euros recaudados y el objetivo es conseguir 121.500 para financiar y sustentar la actividad de la ONG con sede en Badalona en esta ayuda constante en alta mar. Quien quiera participar, puede entrar en la web migranodearena.org y hacer su donativo.
Para Marc Miró el objetivo es otro: «Quiero culminar la faceta deportiva de la regata y al mismo tiempo experimentar la libertad de la navegación en alta mar usando como única propulsion la fuerza del viento, el empuje de las olas y la deriva de las corrientes marinas».

Añade el ingeniero reusense que «mi meta también tiene que ver con el desarrollo profesional que he ido siguiendo en estos últimos años, eligiendo la navegación a vela como especialización y forma de vida».

Los dos socios del Nàutic llevan entrenando mucho tiempo y más en estas últimas semanas previas a la salida desde La Rochelle. «Navego en este barco desde 2013», apunta Guillermo. El vecino de Alforja lleva ya muchas millas náuticas en solitario a sus espaldas, aunque reconoce que «en los dos últimos años no he podido entrenar mucho ya que he trabajado en un barco de Proactiva Open Arms».

Por su parte, Marc comenta que compró el barco en 2012 y tras un lavado de cara «empecé a entrenar con el Cub Nàutic de Cambrils en 2014 realizando regatas del circuito del Mediterráneo». En 2015 trasladó su centro de entrenamiento a Barcelona donde ha ido adquiriendo experiencia y número de millas en su cuaderno de bitácora.

Aunque cada cual irá por su cuenta en esta regata transntlántica, ambos contarán con el apoyo del club al que pertenecen y que les ha ofrecido ayuda económica como patrocinador de los dos. El lema de la regata es «un hombre, un barco, un océano» y dice mucho de la exigencia de esta prueba que está considerada una de las regatas estrella de cada año. En La Rochelle, hoy,  empezará esta nueva edición.

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