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Edu y Benja Prades, dos hermanos y un objetivo

Los dos ciclistas de Alcanar están logrando algunos puestos de honor en las pruebas disputadas hasta el momento, y ahora buscarán victorias

V.Maigí

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En la imagen Benja (en primer término) y su hermano Edu, con el que mantiene una excelente relación.  FOTO: Photo Gomez Sport

En la imagen Benja (en primer término) y su hermano Edu, con el que mantiene una excelente relación. FOTO: Photo Gomez Sport

Los hermanos de Alcanar Edu (Euskadi-Murias, 30 años) y Benja Prades (Team Ukyo, 34 años) están en plena temporada, intentando dar lo mejor y los resultados van llegando.

Edu asegura que en su caso «podría decir que está siendo mi mejor temporada por la regularidad y puestos de honor que estoy logrando en carreras importantes, aunque es verdad que me está faltando la victoria que ha estado cerca en muchas ocasiones». 

Los resultados
Hasta el momento, ha sido cuarto en el GP Miguel Induráin; sexto en la segunda etapa de la Vuelta al País Vasco (World Tour); tercero y segundo en la primera y la tercera etapa de la Vuelta a Castilla y León y tercero de la general final; cuarto en una etapa de la Vuelta a Asturias; y tercero y quinto en la segunda y cuarta etapa del Tour of Yorkshire y segundo en la general. 

Edu ha mejorado respecto a la campaña pasada: «fue un año complicado, a raíz de una caída que tuve. Tras la recuperación, ya sea por más caídas o por problemas mecánicos entré en un bucle de negatividad y no veía la forma de salir. Por suerte este año he encontrado la motivación que me hacía falta al cambiar de equipo». 

El pequeño de los hermanos Prades firmó un año (del 1 de enero al 31 de diciembre) por el Euskadi-Murias y confiesa que «estoy muy a gusto con ellos y creo que ellos están contentos con mi rendimiento. Es un equipo nuevo en esta categoría y me gusta el proyecto, que tiene la perspectiva de crecer, pero si llegaran ofertas tendríamos que sentarnos a hablar».

Aunque la formación a la que pertenece Edu es del País Vasco, explica que «yo vivo y entreno en mi casa, pero ya hace tres años que sólo estoy en Alcanar desde finales de diciembre hasta marzo o abril, para escaparme del frío de Alemania, donde resido con mi novia cerca de Stuttgart».  

Edu espera ofrecer un buen rendimiento en las citas que le quedan por delante: «las próximas pruebas serán el Tour de Noruega que estamos disputando y se acabará el domingo; y el Tour de Luxemburgo que se celebrará del 3 al 6 de junio para acabar el primer bloque de la temporada. Después, habrá descanso para afrontar la segunda parte de la campaña, en la que tomaré parte en la Vuelta a Burgos y la Vuelta a España como reto principal». 

En estas competiciones tendrá el objetivo de «seguir luchando por la victoria de etapa en las que tengan finales de mis características y ayudar a mis compañeros en las que no sean tan idóneas». 

Para que todo vaya como espera, Edu entrena a fondo: «tengo a mi preparador con quien realizamos una planificación de la temporada exhaustiva, contemplando los objetivos principales, las semanas de descanso y otras de carga, para aguantar el máximo tiempo a un buen nivel. Una semana normal de entrenamientos ronda los 600 kilómetros, pero hay semanas de 200 kilómetros y otras que pasamos de los 1000».

Ejemplo de superación
A Edu le están yendo las cosas rodadas esta temporada, pero su hermano Benja ha tenido algunas dificultades que afortunadamente ha podido superar, como apunta él mismo: «me estaba encontrando bien para afrontar las primeras carreras de la campaña, pero unos problemas de adaptación a los nuevos materiales del equipo me retrasaron la preparación. A pesar de todo, aunque en las primeras pruebas no estaba para disputar, sí que ayudé a otros compañeros a conseguir la victoria». Uno de los aspectos que más le perjudicó fue «el cambio de zapatillas y de  sillín. Son cosas muy personales y cuando tienes problemas de adaptación todo se complica». 

Hasta el momento, los mejores resultados de Benja han sido la octava plaza en el Tour de Tochigi; la quinta plaza en la primera etapa de la Vuelta a Aragón; la séptima en la primera etapa de la Vuelta a Asturias y lo más importante, el tercer puesto en la última etapa de la Vuelta a Asturias. Fue una lástima porque hubo un poco de desinformación y pensábamos que no quedaban escapados por delante. Gané el sprint del grupo y por un momento pensé que había vencido, pero nada, quedaban dos corredores por delante». 

Benja confía en que todo mejores a partir de ahora, «aunque antes de disputar el Tour de Japón tengo que volver a cambiar de zapatillas; veremos qué pasa». Además de la competición nipona, el hermano mayor de los Prades estará presente en el Tour de Kumano; los Campeonatos de España, que serán en Castellón, y en julio en la Clásica de Ordizia y el Circuito de Getxo. Falta definir el final de temporada que sobre todo serán carreras por Asia. 

Restos ambiciosos
Respecto a los retos, asegura que «en el Tour de Japón y el Tour de Kumano el equipo confía en mí para disputar la general y las etapas duras. En las carreras del País Vasco y los Estatales espero estar entre los primeros». 

El año pasado, fue primero del ranking UCI Asia Tour (ahora es cuarto), y no descarta volver a ganar: «si lo hago bien en el Tour de Japón y en el de Kumano puedo sumar muchos puntos, pero ahora mismo me importan más las victorias parciales que los rankings». No obstante, si gracias a los triunfos vuelve a liderar esta clasificación, «será bienvenido. La campaña pasada también llegué a estar entre los cien primeros del ranking mundial, a ver si puedo repetirlo». 

Benja entrena «el mínimo para estar en buenas condiciones: entre 20.000 y 23.000 kilómetros al año. Para un profesional son pocos, pero es una fórmula que me funciona». 

Este 2018, acaba contrato con el Team Ukyo, formación con la que firmó una vinculación de dos años: «seguir con ellos es una opción, pero cuando llegas al final de una relación contractual no puedes cerrar ninguna puerta». 

A pesar de estar con un equipo extranjero, vive y entrena en casa, algo que es mucho más positivo  para estar centrado y prepararse mejor. Sólo nos desplazamos para competir».

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