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El tarraconense Alejandro Oyonate, un trotamundos de los deportes electrónicos

El tarraconense es jugador profesional de videojuegos, virtud que le ha llevado a Turquía y Australia

Arnau Montreal Quesada

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Alejandro Oyonate levantando la copa de ganador de la LVP junto a sus compañeros de equipo

Alejandro Oyonate levantando la copa de ganador de la LVP junto a sus compañeros de equipo

Un nuevo tipo de deporte arrasa entre los jóvenes. Uno que se juega sentado y con un mando o teclado y ratón. Estos son los llamados ‘eSports’, y engloban gran cantidad de videojuegos competitivos de todas las categorías en los que jugadores profesionales pelean unos contra otros por la victoria. 
En la cúspide de estos ‘deportes electrónicos’ se encuentra el League of Legends (LoL). Es el ‘eSport’ que más espectadores atrae (75 millones de personas de todo el mundo visualizaron la final del Mundial el pasado 2017) y los jugadores profesionales se ganan la vida con ello. Los más talentosos, que juegan en las ligas de primer nivel como la LCK (coreana) y las LCS (europea y norteamericana) pueden llegar a cobrar salarios millonarios. 
El sector de los deportes electrónicos está en auge. Son muchas las empresas las que quieren hincar el diente en el pastel e invierten en sus propios equipos, como por ejemplo: Baskonia en España, Schalke 04 en Europa, Golden State Warriors, Cleveland Cavaliers y Houston Rockets en Norteamérica.


Muchos equipos a sus espaldas
Uno de estos jugadores es Alejandro Oyonate, más conocido en las competiciones por su apodo ‘DarkSide’. El joven de 21 años nació y se crió en Tarragona, combinando los estudios con su mayor hobby: jugar a videojuegos. 
Lo que comenzó como un pasatiempo fue tomando más importancia y un día decidió convertirse en profesional: «Fui a un torneo presencial de la Liga de Videojuegos Profesional (LVP) en Barcelona y el ambiente me abrumó. Pensé que sería divertido jugar en un escenario así. Con el tiempo mejoré y me ofrecieron un puesto en un equipo de esa competición».
Un hobby que poco a poco se fue convirtiendo en su principal atención y no dejó indiferente a nadie de su familia, «al principio no les importaba mucho y me apoyaban porque competía desde casa y no afectaba mucho a mis estudios. Cuando acepté la oferta de jugar en Turquía, en un equipo más profesional, no se lo tomaron muy bien, dado que tuve que trasladarme y dejar la universidad», explica el tarraconense. Para unos padres, que su hijo deje los estudios nunca es plato de buen gusto, y menos aún si los abandona para dedicarse a jugar a videojuegos. Pero actualmente afirma que su familia lo apoya y son sus «fans número uno».
 Ahora se encuentra en Australia, en el equipo de Avant Garde. Es el único jugador extranjero del equipo y tiene el objetivo de cumplir el sueño de cualquier jugador profesional del Lol, disputar los ‘Worlds’ (el Mundial), el torneo internacional más importante.
Oyonate se ha convertido en todo un ‘trotamundos’ del League of Legends. En cuatro años ha pasado por 15 equipos diferentes, compitiendo en España, Turquía y Australia. Esta práctica es bastante habitual entre los jugadores, dado que los equipos suelen cambiar de plantilla constantemente en busca de obtener resultados a corto plazo. «Por una parte es positivo porque me ha dado la oportunidad de vivir en países con culturas muy diferentes a la nuestra, pero por el lado negativo no asentarte en un equipo dificulta el hecho de conseguir fans», concreta el jugador. 
En el mundo de los ‘eSport’ los aficionados tienen mucha importancia. Al ser competiciones nacidas en internet, las interacciones entre club, jugadores y seguidores son continuas. Un jugador con un gran grupo de fans tiene más probabilidad de obtener ofertas, ya que a su vez, la organización que lo fichase tendría más seguimiento y mejoraría su marca. 
Pero rendir a un buen nivel puede no significar tener salario asegurado. No son pocos los clubes que carecen de fiabilidad. «Muchas organizaciones son poco profesionales, siento que ha habido mucha dejadez en los clubes que he estado y normalmente escatiman en gastos aunque el equipo esté rindiendo a un buen nivel», afirma Oyonate. 
 

Alejandro 'Darkside' Oyonate en su etapa de jugador de la liga turca

Una nueva forma de vida
Similar al de un futbolista, un jugador del LoL pasa el día entrenando, «actualmente me levanto sobre las 9h, desayuno, y voy en transporte público a unas oficinas en el centro de Sídney, desde donde entrenamos. Solemos planificar la jornada de 10h a 11h, después practicamos en equipo hasta las 14h. Comemos y seguimos la preparación de 15h a 18h. Cuando acabamos cada uno tiene tiempo libre» apunta Oyonate. 
Contrasta con lo que sus padres y él mismo imaginarían que podría estar haciendo a su edad: «Ser jugador profesional ha cambiado mi vida completamente. Si no hubiera competido supongo que estos años hubiese estado estudiando y acabaría la carrera pronto. No sé si me hubiera ido mejor o peor, pero definitivamente hubiera sido muy diferente».

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