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'EmaNàsticmania'

La afición grana se aferra a la conexión Emaná después de los tres goles que ambos lograron en Lugo y que valieron tres puntos

Jaume Aparicio López

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Stephane marcó su primer gol en Segunda el año pasado a pase de su hermano Achille. Foto: Lluís Milián

Stephane marcó su primer gol en Segunda el año pasado a pase de su hermano Achille. Foto: Lluís Milián

Una nueva palabra causa furor en Tarragona. Un término fundido y cincelado en el gélido estadio del Ángel Carro. Una expresión que resume un partido sensacional de una pareja única de hermanos. Achille y Stephane forjaron en Lugo la ‘EmaNàsticmania’.

Los dos hermanos conectaron para remontar un encuentro que apuntaba a condena terminal. El equipo de Merino tuvo que resarcirse en dos ocasiones a los goles de Joselu. En ambas, lo consiguió con un tanto de cada hermano Emaná. Primero Achille asistió a Stephane. Después, el propio Achille, que estuvo en todas las ocasiones de gol del Nàstic, remataba a gol un centro de Gerard Valentín. Y ya en las postrimerías del encuentro, el pequeño de la familia incrustó el cuero en el fondo de las mallas con un tiro desde dentro del área.

No es la primera vez que el Nàstic se provecho del entendimiento fraternal. El año pasado, por estas fechas, en la última jornada de la primera vuelta en Mendizorroza, Achille ya regaló medio gol a Stephane con el que el conjunto grana consolidaba el triunfo ante el Alavés. Fue su estreno goleador en Segunda.

Stephane era entonces jugador del filial. Subió al primer equipo para echar una mano ante la falta de atacantes. Cumplió con creces. Una semana después, en Albacete volvió a mojar. Ya no tuvo muchas más oportunidades en el Nàstic. Regresó a la Pobla para firmar diez tantos en Segunda B.

En verano se separaron. Achille puso rumbo a Japón y Stephane recibía una ficha completa del primer equipo.

Sus destinos parecían repelerse, porque mientras el mayor volvía a Tarragona, los rumores de salida rodeaban al pequeño. Las ofertas llegaban a la oficina del Nàstic. Pero no se escucharon.

Merino conoce bien a Stephane. Coincidieron en el Betis, cuando uno trabajaba en la secretaria técnica y el otro jugaba en la cantera verdiblanca. Años después volvieron a coincidir en el Xerez. En su tercera convivencia, el entrenador gaditano ha confiado más en Stephane.

A todo esto, Achille ya ha vuelto a meterse a la afición grana en el bolsillo. Tres partidos ha necesitado. La EmaNàsticmania se desata en Tarragona como una ola de esperanza por la salvación.

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