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Fran Miranda: "En el campo soy muy pesado"

Miranda admite que en el verde se transforma y que deja su timidez para estar encima de todos sus compañeros

JAUME APARICIO LÓPEZ

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Fran Miranda llegó hace un año y se ha convertido en pieza básica para Seligrat.  FOTO: Pere Ferré

Fran Miranda llegó hace un año y se ha convertido en pieza básica para Seligrat. FOTO: Pere Ferré

Fran Miranda suma casi 400 partidos en Segunda B. Se podría decir que es una eminencia en la categoría. Un futbolista experimentado que derrocha energía en el campo. Fuera, dice, es muy tímido. Dentro se convierte en un general incansable que alienta y corrige a sus compañeros, a partes iguales.

¿Semana importante para preparar un partido clave en el primer objetivo de lograr la Pro?

Es importante por el contexto, por el rival y por lo que conlleva. Si somos capaces de conseguir los tres puntos estaremos muy cerca de ese primer objetivo. Cuanto antes lo consigamos mejor.

En los últimos años se ha acrecentado la rivalidad con el Lleida.

En la ida fue un buen partido. Hay exjugadores en los dos equipos y eso es un aliciente. En el campo igual se nota esa tensión, pero durante la semana se prepara el partido de la misma manera.

15 partidos sin perder o tres partidos sin ganar. ¿Con qué nos quedamos?

Si queremos hablar de datos doy otro. En esta segunda vuelta, con más partidos fuera de casa que en la primera, hemos sumado un punto más. Jugando en campos de césped artificial, que cada uno tiene su historia. Creo que hay que quedarse con que el equipo tiene muy buenas sensaciones, que trabaja muy bien y que es un equipo fiable, que recibe pocos goles.

Lo que está claro es que es un equipo muy duro.

Mentalmente el equipo es muy fuerte. Algunos jugadores tiran más de otro, pero todos están concienciados de lo que tenemos entre manos. La pena es no poder disfrutar de esta temporada con nuestra gente.

Ahora que habla de jugadores que tiran, usted debe ser uno de ellos. Se le oye mucho en el campo. Mucho.

No sé si tiro, pero soy un pesado. Intento hacer mi trabajo. Algunos compañeros me lo piden porque se sienten a gusto. Es mi forma de ser. Que nadie se lo tome mal.

¿Fuera del campo es igual?

¡Qué va! En el campo hablo mucho. Seguro que me escuchan hasta mis padres de Extremadura. Pero luego soy un tipo callado. Reservado. Algo ordenado y metódico pero no hablo mucho. Supongo que todo lo que guardo durante la semana lo suelto todo en los 90 minutos.

Por la trascendencia y posición que ocupa se le ha atribuido un poco como la proyección de Seligrat en el campo.

Es más una visión de fuera. Cuando estoy dentro intento hacer lo que me pide el míster de la mejor manera posible. Para jugar y para ganar. Un pivote defensivo debe ser bueno tácticamente, porque es más fácil llegar a todo y dar indicaciones. No me siento que sea una proyección. Somos un equipo y todos somos un poco la proyección del míster. Admito que me identifico mucho con su forma de ver el fútbol y para mí es un grandísimo entrenador.

¿Se ve en los banquillos en el futuro?

No lo sé, pero me gustaría seguir vinculado al fútbol. Soy graduado en Ciencias del Deporte y estoy haciendo un Máster de preparación física y readaptación, porque me gustaría ser preparador físico. Tengo el nivel de entrenador, también. Sigo formándome para seguir en el mundo cuando me retire. Creo que pudo aportar mi granito de arena.

Ha jugado en todos los grupos de la categoría. ¿Es el ‘3’ el más complicado?

Sí. Antes de lesionarme jugué mi partido 400 en mi carrera. He estado en todos los grupos. No solo por los campos de césped artificial, que sí, pero hay otro detalle que comenta mucho el míster. El nivel de los equipos de abajo es mucho más alto que el del resto de grupos. Hace unas jornadas, el Prat era colista y al mismo tiempo era de los que menos goles había encajado del grupo. Es imposible verlo en ninguna liga. En todos los grupos hay un equipo o dos que encajan goleadas, aquí el Olot, que iba último, le marca tres goles al Andorra que podía ponerse líder. Es un grupo muy complejo.

¿Y este año tan peculiar, aún será más difícil?

Este año todo es diferente, para todos y en todos los sentidos. Los equipos se juegan mucho desde el principio. Normalmente hasta la jornada 20 solo te fijabas en el tanteo. Hasta los últimos 10 partidos no se jugaban las cosas. Este año, desde antes de Navidad ya hay equipos para los que cada partido es una final. Por eso hay que poner en valor lo que está haciendo el Nàstic. Y con un equipo más. Encima nos quitarán puntos por el tema del coeficiente, algo en lo que no estoy muy de acuerdo. Me parece injusto.

Además, en tarjetas recibidas no habrá coeficientes.

Exacto. Lo comentábamos el otro día. No es lógico que te quiten puntos porque has jugado un partido más, pero en cambio te mantengan las mismas tarjetas. Pero bueno, es un año diferente y hay que adaptarse. El que mejor se adapte saldrá hacia adelante.

Casi 400 partidos y muy pocos en Segunda. Me recuerda al caso de David Rocha, paisano suyo, que les costó mucho llegar al fútbol profesional.

Ascendí a Segunda con el Alcoyano con 23 años y no fue una mala temporada. El equipo estuvo todo el curso fuera del descenso. Era un equipo de Segunda B y nos faltó experiencia porque la Segunda es muy larga y no supimos manejar eso. El último mes y medio nos metimos en el descenso pero no pudimos salir. Luego he ascendido con Extremadura pero los criterios de club no me dejaron seguir. Seguimos luchando y guerreando en Segunda B.

¿Qué hubiera sido de no ser futbolista?

No lo sé. No era un mal estudiante en el colegio, tampoco bueno. Aprobaba y ya está. Pero es que no me gusta otra cosa que no sea el fútbol. Por eso sigo estudiando, para seguir en esto de alguna manera. Tal vez con mi padre (exjugador de fútbol que jugó en el Extremadura) que es autónomo de la construcción.

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