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Goles sabor esperanza (Lugo 0 - 3 Nàstic)

El Nàstic ganó con comodidad en el Anxo Carro de Lugo con goles de Mossa, Emaná y Aníbal, pero no le acompañaron los resultados de Alavés y Leganés que también resolvieron sus duelos

Jaume Aparicio López

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Emaná festeja el 0-2 junto a Molina, saltando de alegría.Foto: EFE

Emaná festeja el 0-2 junto a Molina, saltando de alegría.Foto: EFE

Hasta el final el Nàstic peleará por el ascenso directo a Primera. Porque no se da por vencido. Ganó en Lugo, una victoria que puede parecer estéril, ya que sus dos rivales directos –Alavés y Leganés también ganaron–, pero no lo es pues sólo ganando mantenía intactas las opciones para la última jornada. Los granas recibirán al Alavés, ya como equipo de Primera, mientras mirará con el rabillo del ojo lo que hacen los madrileños en Miranda de Ebro. Un carta final que promete emociones. Sería de necios perdérselo.

El Nàstic solventó bien un partido que no le exigió demasiado. Nada motivaba al Lugo que únicamente mostró sus uñas en la segunda mitad. Los hombres de Vicente Moreno asestaron los golpes justos y liquidaron el duelo con comodidad.

Una jornada más Vicente Moreno insistió con el once que más confianza le inspira para luchar por el objetivo máximo. Después de una temporada cambiante, con variables en todas las demarcaciones, el técnico granate ha encontrado su formación idónea. Si funciona, mejor no tocar nada. Y menos cuando cada día es decisivo.

Mientras en el campo el equipo centraba su empeño en el rival que tenía delante, en la grada, la larga expedición de consejeros, trabajadores del club, los concejales Javier Villamayor y Francesc Roca, el mismo alcalde Josep Fèlix Ballesteros y el presidente Josep Mª Andreu seguía con un ojo a Alavés y Leganés.

El Nàstic ofreció una versión pausada y segura. Tenían la voluntad de marcar cuanto antes para liberar tensión. El equipo de Moreno es especialista en la gestión de ventajas. Con el viento a favor se vuelve un equipo aún más incómodo. Persitente en la presión, en zona creativa del rival, y ordenado en el diseño defensivo en su propio terreno de juego. Pudo activar ese plan que tan magníficamente domina nada más marcar Mossa, al cuarto de hora. Botó el saque de esquina Tejera desde la derecha y el balón llegó al segundo palo, donde esperaba el lateral valenciano para marcar a placer.

Para entonces el Leganés ya mandaba en Butarque frente al Llagostera y el Alavés tardó bien poco en hacerlo en Mendizorroza. Los granas siguieron a lo suyo. No había más remedio que liquidar el asunto propio antes de pensar en los de otros. Emaná asestó el segundo tanto que llegó de nuevo a balón parado. El camerunés se benefició de un disparo de Mossa que tocó en un defensor antes de caer a sus pies y fusilar a Roberto.

El Lugo ofrecía pocos signos de resistencia. Como si le sobrara el partido. Sin incentivos suficientes careció de impulso ante un rival más metido en el partido. Ofensivamente anulado por ausencia de nervios los gallegos llegaron a los dominios de Reina en contadas ocasiones. Un diparo cruzado de Iriome fue la mejor opción que dispuso en toda la primera mitad.

El mismo modus operandi se mantuvo en el segundo tiempo. Apareció algo más el Lugo que hizo lucirse a Reina. Al cuadro local le faltaba estímulo que le empujara hacia arriba. Mientras lo buscaba Emaná tuvo el tercero. Su disparo se marchó rozando el poste.

Por fin entró el Lugo al envite y exigió un esfuerzo defensivo al equipo grana y a su portero, Reina, que evitó el gol de Jonathan Pereira con una mano en la misma escuadra.

Un error de Madinda en el despeje ‘regaló’ un penalti al Lugo. El duodécimo de la temporada en contra para el Nàstic. Caballero lanzó a la izquierda, Reina adivinó la trayectoria y atajó el penalti.

El duelo decayó en un juego descompasado, algo roto y con oportunidades para los dos conjuntos. Aníbal gozó de una clara, pero su tiro salió alto. Naranjo en dos ocasiones vio como el gol en esta jornada se le resistía. El premio en Lugo fue para Aníbal. El delantero acompañó a Jean Luc en un contragolpe letal en tiempo de descuento y batió a Roberto con facilidad.

Queda una carta, una posibilidad de ascender de manera directa y el Nàstic va a ir por ella.

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