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Deportes HOCKEY

Hockey. Crónica Reus-Cerceda (7-0). 'Plácido viaje'

El Reus supera con claridad al Cerceda y consolida su cuarta plaza en la Ok Liga para ser cabeza de serie en la Copa del Rey
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Marc Coy celebra uno de sus dos goles de ayer. Foto: Alfredo González

Marc Coy celebra uno de sus dos goles de ayer. Foto: Alfredo González

 

El Reus decidió anoche que su viaje ante el Cerceda iba a transitar por el camino de la comodidad. Lo decidió así porque fue el primero en implicarse. Se tomó el partido con extrema profesionalidad y lo decantó porque posee mejores jugadores y más recursos. Hubo destellos optimistas en la actuación rojinegra. Dejar la portería a cero siempre significa una buena causa. Consolida el sistema defensivo. Los matices rigurosos que los chicos de Domínguez han añadido a su librillo.
Ante el Cerceda hubo tiempo para todos. Es decir hubo tiempo para ofrecer respiros. Sobre todo en el segundo acto. Coy, Costa y más tarde Jepi aligeraron piernas y cabeza sentados en el banco. No lo hizo Platero. Indispensable para Domínguez. El padre los niños en los minutos del  disfrute. 
Lo cierto es que el Cerceda dejó poco en el Palau d’Esports. Su poso no caló. Pasó sin pena ni gloria. Apenas le compitió la pelea al Reus. De ahí las dudas. Cuánto de mérito se le impone a los locales y cuánto de demérito al rival. Preguntas que siempre quedan en el aire. En todo caso, a los chicos de Domínguez nadie les podrá reprochar su compromiso. Cumplieron, ganaron y dieron pasos hacia adelante. Sólo hasta el próximo examen.
Platero ya amenazó al rival en prácticamente la primera acción ofensiva del Reus. En una estrategia. El argentino se quedó mano a mano ante el arquero rival. Willy Domínguez rescató al Cerceda. Curiosamente, éste recibió castigo acto seguido tras ver una cartulina azul. Coy se encargó de abrir fuego pronto. A los siete minutos. Aprovechó la inferioridad numérica visitante y perforó la red con un disparo desde media distancia. La confianza creció en el Reus. Se esfumó en el Cerceda.
Sentencia fulgurante
Por momentos, los rojinegros se sentían cómodos porque se abrían los espacios para correr. Todo empezó con una actitud defensiva solidaria. Robaba el equipo y construía sus ataques con cierta coherencia. A veces impreciso en las entregas, eso sí. En todo caso, los reusenses dejaron el resultado finiquitado justo antes del descanso. Coy, de nuevo, acertó a los 11 minutos. Si algo le distingue es su facilidad para el gol. Lo lleva en la sangre.
Rubio y Jepi enviaron al Reus al intermedio con el gobierno de la noche totalmente consolidado. En especial deslumbró la diana del de Valls. Muy suya. Jepi siempre fue especialista en el uno contra uno. Su potencia, su cambio de ritmo, le permiten muchas licencias. Es poderoso en eso. Encaró el defensor y solucionó la definición con un arrastre maravilloso al ángulo. La belleza del gol decoraba una primera mitad del Reus aceptable. Domínguez pidió intensidad para lo que restaba. En eso llevaba razón. En la OK Liga la relajación penaliza.
Jepi se acercó de nuevo al gol ya en el segundo parcial. Esta vez careció de claridad para el toque final. No importó. Ollé culminó una falta directa en la décima del Cerceda y al rival no le quedó más remedio que plantar la bandera blanca. Se acabó el partido ahí en realidad.
Salvat, con un remate de primeras, se apuntó a la fiesta y el sexto del Reus obligó a Copa a modificar el plan. Achicó agua su equipo con una zona que tampoco inquietó demasiado al Reus. Muy conforme con el resultado y con su comportamiento. Domínguez empezó a ofrecer oportunidades a los niños. Siempre con Platero como jefe de la pandilla. 
El séptimo de Rubio apareció de la nada. Sin querer anotó el canterano. Marc Pujol disfrutó de oportunidad en el suspiro final. Con el trabajo hecho. En un plácido viaje.

El Reus decidió esta noche que su viaje ante el Cerceda iba a transitar por el camino de la comodidad. Lo decidió así porque fue el primero en implicarse. Se tomó el partido con extrema profesionalidad y lo decantó porque posee mejores jugadores y más recursos. Hubo destellos optimistas en la actuación rojinegra. Dejar la portería a cero siempre significa una buena causa. Consolida el sistema defensivo. Los matices rigurosos que los chicos de Domínguez han añadido a su librillo.

Ante el Cerceda hubo tiempo para todos. Es decir hubo tiempo para ofrecer respiros. Sobre todo en el segundo acto. Coy, Costa y más tarde Jepi aligeraron piernas y cabeza sentados en el banco. No lo hizo Platero. Indispensable para Domínguez. El padre los niños en los minutos del  disfrute. 

Lo cierto es que el Cerceda dejó poco en el Palau d’Esports. Su poso no caló. Pasó sin pena ni gloria. Apenas le compitió la pelea al Reus. De ahí las dudas. Cuánto de mérito se le impone a los locales y cuánto de demérito al rival. Preguntas que siempre quedan en el aire. En todo caso, a los chicos de Domínguez nadie les podrá reprochar su compromiso. Cumplieron, ganaron y dieron pasos hacia adelante. Sólo hasta el próximo examen.

Platero ya amenazó al rival en prácticamente la primera acción ofensiva del Reus. En una estrategia. El argentino se quedó mano a mano ante el arquero rival. Willy Domínguez rescató al Cerceda. Curiosamente, éste recibió castigo acto seguido tras ver una cartulina azul. Coy se encargó de abrir fuego pronto. A los siete minutos. Aprovechó la inferioridad numérica visitante y perforó la red con un disparo desde media distancia. La confianza creció en el Reus. Se esfumó en el Cerceda.

Sentencia fulgurante

Por momentos, los rojinegros se sentían cómodos porque se abrían los espacios para correr. Todo empezó con una actitud defensiva solidaria. Robaba el equipo y construía sus ataques con cierta coherencia. A veces impreciso en las entregas, eso sí. En todo caso, los reusenses dejaron el resultado finiquitado justo antes del descanso. Coy, de nuevo, acertó a los 11 minutos. Si algo le distingue es su facilidad para el gol. Lo lleva en la sangre.

Rubio y Jepi enviaron al Reus al intermedio con el gobierno de la noche totalmente consolidado. En especial deslumbró la diana del de Valls. Muy suya. Jepi siempre fue especialista en el uno contra uno. Su potencia, su cambio de ritmo, le permiten muchas licencias. Es poderoso en eso. Encaró el defensor y solucionó la definición con un arrastre maravilloso al ángulo. La belleza del gol decoraba una primera mitad del Reus aceptable. Domínguez pidió intensidad para lo que restaba. En eso llevaba razón. En la OK Liga la relajación penaliza.

Jepi se acercó de nuevo al gol ya en el segundo parcial. Esta vez careció de claridad para el toque final. No importó. Ollé culminó una falta directa en la décima del Cerceda y al rival no le quedó más remedio que plantar la bandera blanca. Se acabó el partido ahí en realidad.

Salvat, con un remate de primeras, se apuntó a la fiesta y el sexto del Reus obligó a Copa a modificar el plan. Achicó agua su equipo con una zona que tampoco inquietó demasiado al Reus. Muy conforme con el resultado y con su comportamiento. Domínguez empezó a ofrecer oportunidades a los niños. Siempre con Platero como jefe de la pandilla. 

El séptimo de Rubio apareció de la nada. Sin querer anotó el canterano. Marc Pujol disfrutó de oportunidad en el suspiro final. Con el trabajo hecho. En un plácido viaje.

Ficha técnica
Reus Deportiu. Roger Molina, Matías Platero, Marc Coy, Jepi Selva, Xavi Costa. También jugaron: Marc Ollé, Xavi Rubio, Joan Salvat, Marc Pujol.
Cerceda. Willy Domínguez, Jacobo Mantiñán, Pablo Fernández, Pablo Togores, Juan Fariza -cinc inicial- Gonzalo Pérez, Martín Rodríguez, Pablo Fernández.
Goles. 1-0, Coy (7'), 2-0, Coy (11'), 3-0, Rubio (18'), 4-0, Jepi Selva (23'), 5-0, Ollé (31'), 6-0, Salvat (31'), 7-0, Rubio (36')
Árbitros. Sandoval y Burgos. Azul para Willy Domíguez y Togores.

 

Temas

  • DEPORTES

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