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Lekic, contra la escasez

El Reus presenta a su nuevo delantero inmerso en una falta de pegada preocupante, con un solo gol en las tres primeras fechas. El serbio es la esperanza del club para mejorar registros e impulsar a un equipo todavía tierno

Marc Libiano

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Lekic, sonriente, durante la presentación oficial. Foto: Alfredo González

Lekic, sonriente, durante la presentación oficial. Foto: Alfredo González

Sobre la bocina del mercadeo el nombre de Dejan Lekic (Loznica, 1985) retumbó en Can Reus para convertirse en el atacante esperado y deseado por el entorno. También los registros ofensivos del equipo en el último año confirman la necesidad. Si algo distingue a Lekic es su capacidad de ejercer la línea de definición. Es eso, un delantero centro puro, de los que fijan centrales, juegan de espaldas y cazan goles con una frecuencia interesante. El currículum del futbolista invita a la esperanza, no tanto su nivel físico. No ha participado en la pre-época y precisa de preparación para hallar su punto álgido. En todo caso, Garai le imagina rápido en el equipo. No hay tiempo que perder.

El técnico del Reus le conoce al milímetro. Compartió aventura y horas de vestuario con él en Gijón, en la 2013-14. En el Molinón, el punta serbio alcanzó la plenitud. Sumó 38 apariciones y anotó 12 goles. El Sporting terminó en Primera. Su aportación, en un estado de forma ideal, puede sumar más registros. Experto en el oficio de la estrategia, dispone de condiciones técnicas para descargar el balón con coherencia. Comparece en Reus después de un paso complejo en Mallorca, donde quedó señalado por un descenso y una hoja de servicios irregular. En todo caso, y entre un mar de dificultad, añadió siete goles.

De rojinegro experimentará un nuevo tránsito. Vivirá en un club sin obligaciones ni urgencias históricas, bajo una estabilidad apta para el trabajo y el confort. Un escenario dulce para recuperar el terreno perdido y convertirse de nuevo en pieza codiciada, en ese valor de mercado que no hace mucho le encumbraba. Un descenso obliga a modificar pretensiones. Tanto económicas como deportivas.

El desafío de Lekic pasa por mejorar unos números ofensivos preocupantes. No se trata de un mal novedoso. El Reus los padeció en el pasado más reciente de Segunda, aunque no lo lamentó. En el presente y a pesar de generar situaciones claras, sólo acumula un gol en tres jornadas. “Quiero mejorar la cifra que logré en Mallorca y si supero los 10 goles estaría muy bien”. La declaración de intenciones, en su puesta de largo, no admite dudas. El jugador ha pasado por sala de prensa reivindicando un lugar en el fútbol nacional. “Tenía opciones de jugar fuera, pero siempre he querido quedarme en la liga española”.

Lekic completa un plantel que todavía se encuentra en proceso de reciclaje y reconstrucción, aunque el campeonato no espera a nadie. El fútbol y la paciencia hace tiempo que rompieron relaciones.

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