'Lucky' Duch, el vaquero ha vuelto

El primer fichaje cebetista explica sus sensaciones en el que será su regreso al Serrallo tras un año en Pardinyes

Juanfran Moreno

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Adrià Duch lanza un triple en su etapa anterio en el CBT.

Adrià Duch lanza un triple en su etapa anterio en el CBT.

«¡Duch, Duch, Duch, Duch!» Ese fue el cántico que resonó con fuerza e insistencia durante dos temporadas en el Serrallo. Dos cursos en los que Adrià Duch alimentó de entusiasmo y esperanza a una afición cebetista que disfrutó con cada triple, no fueron pocos, del jugador de Castellón. Se le acabó conociendo como ‘Lucky’ Duch en un mote que nació después de una exhibición ante el Mataró Parc Boet, en la que el reciente fichaje del CBT consiguió anotar 12 triples en una actuación sin precedentes en el Pavelló del Serralló. La comunión entre ambos fue creciendo y cuando el año pasado se anunció su marcha rumbo al Pardinyes de LEB Plata un sentimiento de pérdida reinó entre los fans del CBT. El exterior se despidió con cariño de una etapa en su corta carrera que había supuesto un claro punto de inflexión. Lo hizo sabiendo que volvería porque las personas suelen regresar a los lugares en los que se han sentido como en casa.

El ascenso del CBT a LEB Plata esta temporada ha creado un escenario propicio para que la vuelta de Adrià Duch no se haya hecho esperar. Ambos han coincidido desde el primer momento en que su reencuentro se debía dar ya porque era lo mejor para sendos intereses. El CBT ha reforzado su línea exterior con un jugador diferencial en fase ofensiva y Duch vuelve a un conjunto en el que se siente importante y en el que va a seguir creciendo bajo las órdenes de Berni Álvarez. 

Duch atiende al Diari solo unas horas después de confirmar su fichaje por el CBT. Lo hace con un tono distendido y feliz. Vuelve a casa. «El Serrallo siempre es un pabellón especial para mí. Me siento muy a gusto y tengo muy buenos recuerdos en él. Lo echo de menos y estoy contando los días para volver», explica el nuevo jugador cebetista.

El jugador de Castellón no oculta que el regreso ha sido muy fácil de materializar, ya que ambas partes estaban deseando reencontrarse: «Me quedé con la espinita de ascender y jugar con el CBT en LEB Plata. Durante esta temporada lo he seguido y he ido hablando con los compañeros y cuando se confirmó el ascenso todo fue muy fluido».  

 
Como no podría ser de otra manera, una de las figuras claves para su regresado ha sido la del técnico de Berni Álvarez, quién ya le reclutó hace tres temporadas: «La figura de Berni fue la que me llevó a Tarragona hace tres años y gracias a él estuve a gusto y con confianza. No hay dudas de que si vuelvo a Tarragona él tiene mucha parte de importancia».


La confianza en su juego sigue siendo evidente, Duch es lo que es porque juega con un descaro y una determinación que le han hecho ser una amenaza terrible desde el 6’75: «Como jugador voy mejorando año tras año y ese es mi objetivo. La temporada en el Pardinyes ha sido positiva a nivel individual y creo que viene un Adrià Duch que es mejor jugador de lo que era, o al menos con más experiencia y conocimiento de la categoría».

En su regreso al Serrallo, Duch no podrá coincidir con dos compañeros a los que recuerda con cariño, Pape Mbaye y Ferran Torres: «Son bajas muy sensibles. Todos sabemos lo buenos que son dentro de la pista y que será difícil encontrarles relevo y además fuera de la pista eran grandes compañeros».


Por último, la temporada en LEB Plata presente nuevos retos en una categoría más exigente y que Duch ya ha testado en su año en Pardinyes: «Es un poco pronto para marcarse objetivos, pero hay que ser conscientes de que el paso de EBA a LEB Plata no es nada fácil, pero tenemos  que confiar en el trabajo de los últimos años y jugar sin complejos y confianza». 

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