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‘Han sido tres años fantásticos y felices’

Entrevista a Martín Posse, técnico de la Pobla de Mafumet, filial del Nàstic

Iñaki Delaurens

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El entrenador argentino Martín Posse ha estado tres temporadas al frente del banquillo poblense.

El entrenador argentino Martín Posse ha estado tres temporadas al frente del banquillo poblense. Alfredo González

Martín Posse (San Justo, Argentina, 1975) ha dado un nuevo significado al término ‘cholismo’ al frente de la Pobla de Mafumet. Ha propuesto un juego atráctivo y ambicioso. Este domingo dirigirá su último duelo cómo técnico filial del Nàstic. En estas líneas habla de su experiencia, un ascenso, un decenso y un futuro abierto.

- Tras el último partido en Terrassa anunció que no continúa en la Pobla. ¿Cómo han sido estos tres años?
- Fueron tres años a nivel de entrenador muy buenos. El primero, aunque ascender no era una obligación, nos encontramos con un equipo maduro que tenía ambición, mezclado con gente joven que también subía del juvenil del Nàstic. 

- Una buena combinación.
- Conseguimos rápido que el equipo cogiera el concepto que queríamos trabajar y se dio todo redondo desde la pretemporada. Disputamos un torneo muy bueno en el cual tuvimos la suerte de ascender. Al principio no sabíamos lo que iba a pasar hasta que nos lo empezamos a creer y pudimos clasificarnos para el play off. 

- Era la primera vez que la Pobla iba a jugar en Segunda B. 
- Teníamos que disfrutar de la categoría, respetar nuestra filosofía e idea de juego para dejar a la Pobla en lo más alto y dar a conocer su nombre. Jugar en el Miniestadi o el Rico Pérez e intentar ser protagonista y de eso trató la Segunda B. Fue una experiencia a nivel de entrenador magnífica. Pelear por los puestos de descenso te hace crecer como entrenador y, aunque no tuvimos la suerte de mantener la categoría, dimos la talla y dejamos a la Pobla bien parada, con buenas referencias. 

He sido el entrenador que ha ascendido a la Pobla a Segunda B, eso no me lo quita nadie

- El día del descenso dijo que era el más ‘duro’ de su carrera deportiva.
- Un descenso duele. Por el esfuerzo que uno hace, el de los chicos, las ganas que se le ponen y el trabajo que hay detrás. También por el cariño que se le tiene al club a los chicos. 
- Decidió seguir. Personalmente, ¿cómo lo gestionó?
- Teníamos el reto de que una plantilla joven y nueva volviera a hacer que el equipo jugara de la misma manera. Jugar en Tercera de la misma manera que en Segunda B con un equipo diferente a lo largo de tres ciclos con el mismo entrenador y diferentes jugadores, con algunas variantes. Ese era el reto y lo logramos. 

- ¿El ascenso era un objetivo esta temporada?
- Teníamos un equipo más joven con esa espinita de querer llevar a la Pobla donde se merece estar, que yo creo que tiene que estar en Segunda B y lo hemos intentado hasta el final.

- No ha podido ser.
- Ha sido complicado porque costó asumir la idea de juego, al ser jugadores más jóvenes. Pero nuestro objetivo es formarlos, educarlos, enseñarles y a veces la competición no te da margen. Cuando el equipo juega cómo tiene que jugar, ya te has dejado muchos puntos por el camino. 

Martín Posse dejará este domingo el banquillo grana. Foto: Alfredo González

- Cuando se solucionaron los problemas en defensa y el equipo levantaba el vuelo, se empezó a empatar en exceso. Como en Segunda B.
- Hubo muchos partidos en que fuimos superiores y no supimos ganar. Te quedabas con el sabor de perder dos puntos en vez de ganar uno. Este año también hemos sufrido las bajas de Alfons Serra, Dani Ojeda, Gestí y Cala tampoco pudo trabajar con nosotros. Eran jugadores importantes en una plantilla reducida. 

- ¿La gente de la Pobla se llevará un buen recuerdo de Posse?
- Eso espero. La parte de ser el entrenador que ha ascendido al equipo a Segunda B no me la quita nadie. Tampoco la satisfacción de ver a jugadores en Segunda A como Stephane Emaná o Calavera, también Varo y veremos chicos que han estado aquí y se ganarán la vida como futbolistas. Aunque sea poco o mucho, algo les hemos enseñado. 

- Usted también habrá cambiado en estos tres años.
- Como entrenador he podido vivir la alegría de un ascenso y la tristeza de un descenso. Salgo de la Pobla de Mafumet agradecido por haber tenido la posibilidad de trabajar tranquilo y a gusto. He mejorado mi estilo y también el del equipo. Hemos mantenido la plantilla unida y esa es la experiencia que me llevo para años futuros.

Tras la marcha de Vicente Moreno me sentía preparado para dirigir al Nàstic

- ¿Seguirá entrenando la temporada que viene?
- La idea es seguir entrenando. No sé dónde aún pero la verdad, me apasiona y me compensa de cuando dejé el fútbol. Tuve la suerte de ser futbolista y vivir de lo que más me gusta y es difícil encontrar una profesión que te llene tanto. Pero ser entrenador se asemeja bastante: la satisfacción de ver a tu equipo jugar como uno quiere o de evitar el gol a través de una jugada que trabajaste durante la semana. Son cosas que te llenan. 

- En la Pobla ha trabajado con Pablo Rotchen y Manel Cazorla, quién sabe si alguno podría sustituirle.
- Cada uno tiene su idea futbolística y soy un agradecido de los dos. Me han demostrado cariño, humildad, trabajo y compromiso. Sería feliz si pudieran seguir trabajando y si tienen la posibilidad de coger la Pobla y darle esa continuidad sería fantástico. 

- En una entrevista al Ara dijo que le gustaría ser entrenador del Nàstic. ¿Se vio ahí tras la marcha de Vicente Moreno?
- Me sentía preparado para ello, pero son decisiones del club.  

- ¿Alguna pista de su próximo destino?
-  Ahora no te puedo decir muchas cosas porque no tengo ninguna opción sobre la mesa. Vivo en Barcelona y la intención es seguir estando en casa con mi mujer y mi familia. Luego ya veremos si tengo la suerte de poder elegir y seguir entrenando. 

- ¿Va a añorar a la Pobla?
- Han sido tres años fantásticos y felices. Soy una persona a la que le gusta crecer, pero si buscará estabilidad y mi casa estuviera a diez minutos de aquí, me quedaría toda mi vida. Como me pasó cuando fui futbolista, que tuve la suerte de estar en pocos equipos y tomarles afecto, a la Pobla también le he tomado mucho cariño.

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