Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Una cita fetiche

El Reus recibe al Barça B en el Estadi, en uno de los partidos más atractivos del curso. Los rojinegros se colocarán líderes si son capaces de superar al filial azulgrana de Gerard López

Marc Libiano Pijoan

Whatsapp
Ramon Folch y Edgar Hernández celebran un gol con los aficionados. Foto: Alfredo González

Ramon Folch y Edgar Hernández celebran un gol con los aficionados. Foto: Alfredo González

La vorágine que ha generado la cita copera ante el Atlético Madrid parece haber desviado la atención del entorno, alejado en pensamiento de lo que realmente persigue el Reus. El campeonato de Segunda B es la realidad absoluta. El pan de cada día. La Copa, un sueño hecho realidad. Por ese motivo, la visita del Barça B esta tarde, en condiciones normales, le daría un cierto toque glamouroso al domingo. Un domingo de los de toda la vida. De fútbol por la tarde. Incluso la hora llama a la tradición absoluta. Como en los tiempos de transistor, abrigo y pipas.

Los puntos han tomado un rumbo atractivo para el Reus, que si solventa el examen accederá a la cima. Se colocará líder, tras la derrota del Cornellà ante el Espanyol B (4-0), y visitará las alturas con una pose firme, la que ha exhibido en un primer mordisco de curso casi inmejorable. El desafío se presenta complejo. Su rival ha superado la pesadilla inicial a base de solvencia defensiva. El Barça B, en contra de lo establecido incluso a nivel de política de club, ha reforzado su trayecto a través del trabajo defensivo. Los de Gerard López sólo han recibido un gol en contra desde la jornada cinco y no pierden desde la cuarta fecha, en aquel descalabro en el Mini ante L’Hospitalet (1-3).

La recuperación del Barça se expondrá en el tapete de un Estadi virgen de derrotas en la competición doméstica. Impoluto hasta el momento. La casa del Reus es un seguro de vida. Un carta a la que aferrarse cuando llegan los días repletos de sospechas. No es el caso hasta el momento. Sólo en Alcoy, el Reus vio como su idea sufría el primer desliz.

 

El regreso esperado

Natxo González sonríe mucho más cuando ve a Ramon Folch sano. No es para menos. El arquitecto del centro del campo ocupará plaza en el once después de tres semanas apartado de la profesión. Cayó lesionado en El Collao. Han pasado tres semanas desde entonces y su rodilla responde. Lo celebra su entrenador y también el Reus.

La novedad de Folch y la inclusión de Edgar Hernández en la punta de lanza ofrecerán aire fresco en el inicial rojinegro, con respecto al último precedente ante el Llosetense. Cassamá guarda puesto en el lateral derecho. Benito acaba de salir de sus problemas físicos y el cuerpo técnico evita riesgos con inclusiones precipitadas. Sólo Marín se mantiene en la enfermería. Natxo, con respecto al rival, lo tiene claro. «Sólo han recibido un gol en los últimos cinco o seis partidos. Vamos a intentar tener el balón, pero dependerá del rendimiento de individual de mis jugadores. Si no estamos lúcidos en este aspecto, nos tocará correr mucho detrás de ellos».

Al de Vitoria no le obsesiona especialmente el liderato. «Lo que quiero es que nadie se escape. Han pasado diez jornadas y hemos cumplido el objetivo de estar donde queríamos. Todavía es pronto». Lógico. Resta un mundo, pero el caramelo gusta.

Temas

  • DEPORTES

Comentarios

Lea También